Dio inicio ya el quinto año de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, y luego de su mensaje con ese motivo nos da la impresión de que el mandatario empezó a variar ese ánimo de malestar al que él mismo aludió en el pasado reciente.

El discurso del presidente se centró en la necesidad de que los mexicanos nos mantengamos unidos. Y me parece que hizo bien en realizar ese llamado pues estamos en un entorno global complicado, difícil y a momentos hasta amenazante, en especial a partir del triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. En su intervención, que duró poco menos de una hora y se efectuó ante miles de servidores públicos, el primer mandatario mexicano hizo un exhorto a redoblar el paso, lo que, a mi parecer, buena falta nos hace, ante tantos casos de nóminas infladas, burocratismo excesivo, mordidas y tramitologías absurdas. Afirmo esto a pesar de que estoy consciente de que en algunas dependencias se han registrado mejoras con simplificaciones administrativas, agilidad y mejor atención al público.

También mantuvo el presidente Peña su convicción de que las reformas constitucionales emprendidas en su sexenio darán mayores frutos a la sociedad mexicana, lo mismo en materia de paz que en el ámbito de la seguridad pública (aunque se quejara de la negligencia que se registra en algunas entidades federativas), que en la educación y el campo energético.

Y ya desde ahora se sometió al juicio de la historia respecto a su propuesta reformista y los resultados que se obtengan, lo cual sin duda ocurrirá. Esperemos que sea positivo para bien de nuestro país, más allá de lo desigual del desarrollo que percibimos entre unas y otras reformas en el presente.

Asimismo, se manifestó optimista en torno del futuro de la nación. Compartimos su punto de vista propositivo, pues el pesimismo y la autoflagelación nos inmovilizan. Optamos, claro, por un optimismo fundado, razonable, que se traduzca en inventiva, soluciones, trabajos y participación social. Y, por supuesto, mayor exigencia a los gobernantes.

Otro punto muy importante que abordó el presidente es proponer que hablemos positivamente de México. En este punto todos deberíamos coincidir, independientemente de las opiniones que tengamos del gobierno, de los partidos políticos y de los protagonistas de la política de nuestros días. Ellos deberían ser los primeros obligados en dar testimonios de honestidad, trabajo, disciplina, eficiencia y austeridad; sin embargo, en la realidad esa actitud es, por decir lo menos, infrecuente.

Un capítulo aparte fue el que dedicó Peña Nieto a Estados Unidos. Si bien, dijo, espera arreglos convenientes –establecer una relación constructiva con el nuevo gobierno, afirmó–, no dejó de reconocer que habrá una difícil relación durante la gestión de Donald Trump. En este tema yo ya no estaría del todo optimista, pues el panorama pinta preocupante, pero en lo que no tengo la menor duda es en lo que se refiere a mi decisión de defender a mi país y a mi convicción de que los mexicanos tenemos que estar unidos por encima de partidismos e ideologías.

Quedan aún dos años de gobierno para consolidar en la mayor medida posible lo que se ha emprendido. En especial, habrá que aprovechar al máximo el año que está a punto de iniciarse, pues el 2018 estará lleno de distracciones, ambiciones y ataques en el contexto electoral. En cualquier caso, aún es tiempo de hacer los mayores esfuerzos para tratar de corregir los problemas de la economía, la inequidad, el desempleo, la pobreza y demás lastres.

Unidos, sí, podremos lograrlo.

Sobre el autor

Martha Chapa

Martha Chapa

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En nuestra cultura han existido mujeres de enorme talento y fina sensibilidad, por lo que las artes plásticas no han sido la excepción y entre ellas siempre brillará la pintura de Frida Kahlo como también la de María Izquierdo o Cordelia Urueta. Dentro de esa dimensión, la de artistas mexicanas que decidieron ser pintoras, se inscribe Martha Chapa, quien también ha generado una gran obra, con significativos reconocimientos, dentro y fuera del país. Su imaginación y fina sensibilidad abarcan diversos temas, texturas y materiales, aunque en casi todas sus pinturas aparece como icono central, esa legendaria fruta que es la manzana. Ella la eligió seguramente porque aprecia en este fruto su condición de testigo presente de los orígenes de la humanidad. En su búsqueda, lo mismo pinta óleos que dibuja e incursiona en la gráfica, y en años más recientes, plasmando su talento sobre láminas viejas, oxidadas, carcomidas, que rescata de su etapa final para recuperarlas e infundirles nueva vida y belleza. Día a día, con sus pinceles emprende la travesía de la imaginación y esboza una manzana: aquella que fascinó a Eva, la que perdió a Atalanta o la que hipnotizó a Cezane y hasta la que empieza a crecer en el árbol del paraíso, a sabiendas de que una manzana puede ser todas las manzanas. Cada vez que tiene frente a sí un lienzo, lo aborda con sensibilidad, talento, pasión y vitalidad para sembrar ese fruto que apuntala la vida, refuerza el amor a la tierra y acrecienta el disfrute estético. Ratifica así que el arte conlleva elevados valores en nuestra sociedad y en la construcción de ese ser humano pleno, sensible y generoso que todos deseamos como ideal y esperanza para enfrentar el futuro. Martha Chapa, originaria de Monterrey, Nuevo León, inicia su trabajo artístico en la década de los sesentas Son ya 300 exposiciones individuales y un sin fin de colectivas, las que ha realizado en México, Europa, Estados Unidos y diversos países del Caribe, Centro y Sudamérica. Asimismo ha incursionado en la escultura y en el arte objeto. De su enorme creatividad surgen mágicamente lo mismo montañas, magueyes, colibríes, que búhos, guadalupanas y abstractos, entre otros muchos temas de sus pinturas. Su trabajo e imaginación se extiende también meritoriamente a través de una importante obra gastronómica pues ha publicado ya 32 libros, en especial sobre la cocina mexicana, además de artículos periodísticos en diversos medios de comunicación y como conductora de la serie “El sabor del Saber”, en TV Mexiquense Una artista de dimensión internacional, que convierte a Martha Chapa, en todo un valor de nuestra cultura contemporánea, con ya 4 décadas de destacada trayectoria dentro de la plástica mexicana, y con múltiples homenajes y reconocimientos, dentro y fuera de nuestras fronteras. Una destacada mexicana y talentosa creadora, comprometida con el arte y la cultura contemporánea.

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