Actualmente el conflicto en Siria se ha transformado en más que una guerra civil. Con base en opiniones de ciudadanos sirios (mismas que se mantendrán anónimas) que tuvieron que buscar asilo en países europeos, una resolución al conflicto no sólo es complicada, sino que no se prevé que ocurra en los próximos 5 años. Resulta interesante, por lo tanto, analizar a las diferentes partes que toman parte en el conflicto, así como los intereses escondidos de cada una de ellas.

La guerra en Siria comenzó siendo un problema local que se ha transformado en uno internacional, tanto por la gran cantidad de refugiados que han tenido que emigrar, como por la intervención de Estados Unidos y Rusia. La situación parece ser peligrosamente similar a aquella de la Guerra Fría, sin embargo en esta ocasión el involucramiento de ISIS complica la situación. La intervención de dos países altamente influyentes en el orden internacional, reaviva la tensión ideológica de las décadas de los 50´s y 60´s. Sin embargo, ¿qué otros factores hay detrás del conflicto? Parece ser que la desestabilización en el Medio Oriente no es únicamente política, ya que dicha región geográfica cuenta con importantes recursos naturales, tales como petróleo y gas natural, mismos en los que tanto Estados Unidos como Rusia parecen estar interesados. ¿Pueden ser la lucha contra el terrorismo y la lucha por la democracia un pretexto para “redistribuir” los recursos naturales? Con base en un artículo publicado en The Guardian, el ex-Secretario General de la OTAN reveló la existencia de planes por parte de la Secretaría de Defensa de Estados Unidos, de atacar y destruir gobiernos de siete diferentes países en un periodo de cinco años comenzando por Iraq y continuando con Syria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán (Ahmed, 2013).

La situación parece ser caótica y las opiniones distintas. Mientras que gran parte de los países occidentales consideran la intervención de Estados Unidos, como un defensor de la democracia y la de Rusia como un apoyo a las dictaduras; en el Medio Oriente la intervención de ambos países si bien al principio fue vista como una posible mediación de terceros para terminar con el conflicto, actualmente es vista como una intromisión y una lucha para apropiarse de recursos naturales. Volviendo a la opinión específica de ciudadanos sirios, el único modo de que el conflicto termine sería llegar a una negociación entre la facción que apoya a Assad y la que no. El establecimiento de un nuevo gobierno electo por ciudadanos sirios y no impuesto ni por los Estados Unidos ni por Rusia, también sería necesario. De este modo, sería más sencillo combatir a ISIS ya con un gobierno sirio unificado.

La historia de la humanidad y el desarrollo de las grandes civilizaciones ha estado basado en el poder de adquirir y explotar diferentes tipos de recursos. Parece ser que la ley del más fuerte continúa presente en la política internacional.

Fuentes de información:

Ahmed, N. (2013). Syria intervention plan fueled by oil interests, not chemical weapons. The Guardian. Disponible en: https://www.theguardian.com/environment/earth-insight/2013/aug/30/syria-chemical-attack-war-intervention-oil-gas-energy-pipelines

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