Las tensiones entre Estados Unidos y la República Popular Democrática de Corea (comúnmente denominada como Corea del Norte) han constituido un ciclo vicioso desde hace tiempo. Sin embargo, si bien durante la administración de Barack Obama la situación se había mantenido en cierto equilibrio, las decisiones de Donald Trump en materia de política exterior han llevado la situación a uno de sus picos de tensión más altos. De este modo, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, pidió a Brasil, Chile, Perú, y México, romper relaciones diplomáticas y comerciales con la República Popular Democrática de Corea (El Economista, 2017). México por supuesto que no tardó en hacer caso a la solicitud estadounidense; declaró al Embajador Kim Hyong Gil persona non grata, y por consiguiente le dio 72 horas para salir del territorio nacional (Excelsior, 2017). ¿Por qué?, ¿qué intereses hay de por medio?

Es verdad que México es pionero en temas de no proliferación nuclear. El Tratado de Tlatelolco situó a México en el escenario internacional como un país promotor de la paz y seguridad internacional. Sin embargo, históricamente México también se ha caracterizado por tener una política exterior neutral. En este sentido México ha definido su postura en conflictos a gran escala, tales como la Segunda Guerra Mundial, pero ha mantenido su neutralidad en temas con los que no tiene una relación directa. Durante la Guerra Fría, por ejemplo, México pasó a formar parte del grupo no alineado y que por lo tanto mantuvo su neutralidad entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética. Más aún, los recientes comunicados por parte del Secretario de Relaciones Exteriores respecto a las intenciones de Trump para con México, habían reforzado la soberanía mexicana, así como la capacidad institucional del país para defender los intereses de la nación como un Estado independiente. La negativa presidencial mexicana a pagar por un muro en la frontera norte, reforzó el orgullo nacional; parecía que la dependencia de México para con Estados Unidos había disminuido. ¿Qué fue lo que sucedió? México recordó que hay un Tratado de Libre Comercio en negociaciones pendientes con Estados Unidos, cuya renegociación pone en juego los intereses de los mexicanos. Una renegociación del TLCAN en la que las ganancias del libre comercio se enfoquen en Estados Unidos podría perjudicar seriamente la economía mexicana. Con la situación de crimen organizado y narcotráfico que se presenta en México, una crisis económica grave podría constituir un punto de quiebre definitivo en el país.

A pesar de que el Secretario de Relaciones Exteriores ha reafirmado que la expulsión del Embajador no significa que se hayan roto las relaciones con la RPDC (Saldaña, 2017), la percepción que la República Popular Democrática de Corea tiene respecto de la política exterior mexicana evidentemente se ha modificado. De este modo, el llamado de Videgaray a que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas “mantenga las medidas en la materia, para que de forma pacífica se logre la desnuclearización de la península coreana” (Saldaña, 2017), pierde fuerza. Lo delicado de la situación en materia de seguridad internacional parece quedar opacado por la necesidad de seguir gozando de la “protección” y del “favor” estadounidense.

Puede concluirse que continúa existiendo una fuerte dependencia de México para con Estados Unidos que disminuye la soberanía del país a pesar de que las campañas mediáticas nacionales quieran demostrar lo contrario. Es cierto que Estados Unidos siempre ha jugado un papel importante en la política exterior del país, así como en la interna; sin embargo la delgada línea entre el grado de influencia y el grado de poder de nuestro vecino del norte es cada vez más difusa. Si el Estado en cuestión no fuera la República Popular Democrática de Corea, sino la República Popular China, ¿habría México tomado la misma decisión? En un orden internacional aparentemente multipolar, la situación parece tornarse cada vez más bipolar, y si el presidente de Estados Unidos continúa adoptando políticas erráticas, México podría perder “más” por “nada”.

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