En menos de 40 días la República Mexicana ha sufrido desde tormentas tropicales (Pilar y Lidia), el paso de huracanes (Max, Katia y Harvey) y finalmente, tres sismos de gran magnitud: el 7, 19 y 23 de septiembre. Los fenómenos naturales van a seguir sucediendo y somos nosotros los que tenemos que actuar conforme y no esperar a que se conviertan en desastres.

A un mes del temblor del 19 de septiembre, el pasado 19 de octubre el Museo Universitario de Arte Contemporáneo junto a Arquine, Horizontal, Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad presentaron el programa: “Arquitectura y desastre: autopsia urbana y logística ciudadana tras el 19S”. En cuatro mesas se conjuntaron las opiniones de arquitectos, ciudadanos, periodistas y especialistas de un suceso que ya no debería de ser una sorpresa para la Ciudad de México, sino una fuerte llamada de atención de las necesidades y actitudes respecto a los movimientos telúricos. En efecto, la conclusión es: va a volver a temblar y, que los temblores no son responsables de pérdidas humanas, sino los edificios, en efecto, el acomodo de las capas terrestres no las podemos controlar pero sí podemos construir mejor para que no sucedan el número de tragedias que vimos en los recientes días. El evento inició con la participación del Ingeniero Eduardo Reinoso del Sismológico Nacional señalando que el sismo del 19 de septiembre no es atípico, si se revisa la historia, es un movimiento que podía suceder. Reinoso mencionó que a los diez minutos después de sucedido ya se tenía la información de donde había sucedido, su magnitud y comportamiento. A partir de su participación se podría concluir:

  • Tenemos que trabajar más en la cultura sísmica, tanto en cuestiones de evacuaciones, nuestro comportamiento y los protocolos a seguir antes, durante y después.
  • Ser más rigurosos con los criterios de construcción en la Ciudad de México, en efecto, las especificaciones de construcción ya están ahí, ahora es llevarlos a cabo al pie de la letra.
  • Exigir a nuestras autoridades el abastecimiento de sistemas vitales como: luz, agua potable, gas.
  • Exigir a nuestras autoridades crear mejores protocolos y comunicarlos tanto en sus dependencias como a los ciudadanos.
  • Ser cuidadosos con nuestros inmuebles y contratar especialistas a la hora de hacer cambios en las estructuras internas, ya que en muchas ocasiones el quitar alguna pared o columnas desestabiliza sus propias estructuras y las vuelven más débiles.

Una de las preguntas constantes fue que sucedería a nivel legal en muchas de las construcciones, desde las debilitadas por falta de columnas en la primera planta para tener mayor espacio para el estacionamiento, la colocación de espectaculares en techos que sólo estaban pensados para aguantar granizo, la idea de columnas cuando no existen, la colocación de ventanas donde no debería de haber, por mencionar las de responsabilidades civil, eso, sin contar el caso de las escuelas derrumbadas o hospitales debilitados, que deberían de tener mayores y más rigurosos controles de construcción al ser edificaciones con población más vulnerable, desde niños y adolescentes, hasta enfermos.

El apoyo ciudadano fue vital para la movilización, rescate y ayuda de personas después de los acontecimientos, sin embargo, es una crítica muy dura de la poca acción de los gobiernos locales, estatales y, por supuesto, federal que se explicó de manera detallada por el trabajo que realizaron colectivos ciudadanos como #Verificado19s y Bicitekas, representados por Alberto Serdán y Areli Carrión. En efecto, por su experiencia con el gobierno su movilidad fue inmediata al saber la debilidad y poca disposición de estos al actuar frente a la crisis. Sin embargo, la pregunta que quedó en el aire fue sí, al hacerle la “chamba” al gobierno no estamos fomentando estas actitudes de ineficacia y silencio que tuvieron muchas de las autoridades. Para Carrión, como ciudadanos, la única forma de prepararnos es hacer comunidad y desarrollar relaciones de confianza que actúen, es por eso que más allá de ser una participación en las redes digitales en realidad, éstas parten de las relaciones de confianza que se establecen de manera “análoga” y ahí radica el “éxito” de comunicación del hashtag.

En la mesa “¿Reconstruir? ¿Cómo y para qué?” Con la participación de arquitectos se plateó el retomar métodos constructivos con historia dentro de las comunidades, en especial, el caso de adobe. Aquí, sería necesario una comunicación más eficaz entre ingenieros y arquitectos, ya que por un lado, en la primera mesa se planteó la inestabilidad del material ante los temblores y por el otro, en esta mesa se propone como un conocimiento de su comportamiento en zonas de calor como Oaxaca. Esta comunicación sería para crear un sistema constructivo que sea capaz de conjugar las necesidades de estructuras más duraderas y la maleabilidad del material. La reconstrucción no es solamente de la vivienda sino también de las sociedades y sus comportamientos, esto es esencial en relación al patrimonio cultural, social y económico. Estos procesos requieren de tiempos que no concuerdan con el calendario electoral ya en activo para el 2018, ya que el arquitecto Arturo Ortiz estuvo al pendiente de seguir la postura oficial y crear una lista del número de decretos oficiales que se publicaron dentro del Diario Oficial de la Federación desde el sismo del 7 de septiembre. El gobierno tiene la agenda de entregar una serie de ayudas económicas, por medio de tarjetas de Bansefi, en un plazo de cuatro meses, así para el mes de enero en teoría ya estaría la reconstrucción de las comunidades, que en palabras de la arquitecta Gabriela Carrillo debería de ser “inteligente, lenta y con diálogo”.

Las autopsias son necesarias para obtener información sobre la causa, naturaleza, extensión y complicaciones de un “sujeto”: el desastre del 19s; quedan muchas más dudas y preguntas, más explicaciones  y observaciones sobre lo que sucedió que nos ayuden a crear más y mejores protocolos para fenómenos naturales que son evidentes dentro de la zona geográfica en la que vivimos.  El origen de la palabra es griega, autos: uno mismo y opsis: observar, por lo que significa “ver a uno mismo”. En efecto, esta participación también funcionó como un grupo de autoayuda ciudadana, en el que Serdan comenzó: “Hola, soy Alberto Serdán y me dijeron que era un grupo de ayuda después del sismo”. Cada uno de nosotros guardamos nuestras experiencias , ya que no es lo mismo que te lo platiquen a vivirlo, pero con ejercicios como este serán necesarios en el futuro para prepararnos para el día en que vuelva a temblar.

Sobre el autor

Ximena Apisdorf Soto

Ximena Apisdorf Soto

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Maestra en Arte, con especialidad en Art Business por la Universidad de Manchester y egresada de la Licenciatura en Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Se enfoca en la creación de mejores relaciones para el intercambio de instituciones nacionales e internacionales. Actualmente, trabaja para el Barroco Museo Internacional, el cual será inaugurado en 2016 en Puebla y como consultora de relaciones internacionales con las asociaciones como la Asociación de Directores de Museos de Arte (AAMD por sus siglas en inglés) y Bizot para el Museo del Palacio de Bellas Artes. En 2014 fue coordinadora operativa de la 2da. Bienal de Arte Veracruz, para la creación y difusión de artistas del estado. Desde el 2011 se ha especializado en arte contemporáneo latinoamericano y su difusión en las plataformas digitales como fundadora y editora del blog Tildee.info. Escribe para las publicaciones especializadas: Flash Art, Revista Código, Artishock, entre otras. Ha trabajado en instituciones públicas y privadas, enfocada en la coordinación estratégica, operativa y de comunicación; tanto en México como en Estados Unidos; entre los que destacan: el Museo Nacional de Arte, el Museo Tamayo, Proyectos Monclova, I-20, Casey Kaplan Gallery, Prospect 2.5. Ha impartido clases para la Suprema Corte de la Nación (2007) y el Instituto Realia (2014). En el 2008 curó y coordinó la primera exposición de arte contemporáneo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli: “Elefante Negro: Arte Contemporáneo”, en la cual participaron 21 artistas de 10 nacionalidades diferentes.

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