Stuart Bradford

Una de las primeras cosas que hago al despertarme es revisar en mi teléfono las noticias más recientes. Solo en las últimas semanas, eso ha significado —al igual que para muchas otras personas— que he comenzado el día con algunas de las noticias más horribles que se puedan imaginar: un tiroteo masivo, huracanes devastadores, incendios terribles. Esto ha tenido consecuencias negativas en mi bienestar general, y seguramente también en el tuyo.

“Estamos observando más ‘fatiga por desastres’”, dijo Mary McNaughton-Cassill, profesora de psicología de la Universidad de Texas en San Antonio, quien ha estudiado la conexión entre el consumo de medios y el estrés. “En la era digital, en la que los estudios muestran que tres de cada cuatro personas revisan su teléfono antes de acostarse y poco después de despertar por la mañana, cada vez es más difícil no sentirse abrumado”.

La he llamado “tristeza por las malas noticias”, es un sentimiento general que parece expresarse en preguntas como “¿cuánto más de esto podemos soportar?” y surge cada vez que veo un flujo de alertas de noticias trágicas en mi teléfono o redes sociales. Claro que me hace querer ayudar, pero también me pone triste y me abruma.

McNaughton-Cassill dice que se trata de una reacción normal cuando están sucediendo cosas lejos de nuestra propia comunidad, por lo que podemos hacer poco para ayudar a quienes lo necesitan. Señaló que la gente también puede experimentar un aumento de estrés, depresión, cansancio, problemas para dormir, enojo y un creciente pesimismo.

Para algunas personas que de por sí tienden a la ansiedad o la depresión clínica, las consecuencias pueden ser peores. “Claramente hay aumentos en los trastornos por ansiedad, incluyendo el cortarse y hacerse daño a uno mismo, así como en las tasas de suicidio”, dice Stephen Hinshaw, profesor de psicología de la Universidad de California en Berkeley. “El torrente de ‘malas noticias’ siempre presente —y, en los jóvenes, el torrente de registros de intercambios sociales negativos relacionados con las redes sociales— es un factor”.

Los expertos dicen que hay medidas que puedes tomar para ayudar a combatir la tristeza y la ansiedad que pueden causarte todas estas malas noticias.

 

Desconéctate

El primer paso para enfrentar la saturación de malas noticias puede parecer obvio: restringe las alertas y simplemente deja de revisar con tanta frecuencia tu teléfono y redes sociales en busca de noticias. Sin embargo, eso puede ser más difícil de lo que se piensa. La persona promedio revisa su teléfono unas 150 veces al día. Esa conexión constante nos programa para querer más.

“El problema es la exposición repetida”, escribió en un correo electrónico Christina Mangurian, profesora adjunta de psiquiatría en la Universidad de California en San Francisco. Quedarte sin tu teléfono puede disparar un estallido de la hormona del estrés llamada cortisol e inducir una reacción de lucha o huida que solo se calma revisándolo de nuevo. Pese a esto, tienes que empezar por algo. “Sugiero limitar las alertas y apagar el teléfono un par de horas antes de acostarse”, aconseja Mangurian.

Los expertos dicen que recargar tu teléfono en otra parte de la casa durante la noche puede ayudar, así como establecer límites de tiempo para revisar las noticias y las redes sociales. McNaughton-Cassill recomienda registrar durante uno o dos días la actividad en línea, como hacen algunas personas cuando tratan de perder peso y apuntan todo lo que comen.

Aplicaciones como RescueTime pueden ayudarte a obtener un panorama claro de tu vida en línea, incluyendo el tiempo que dedicas a revisar tus actualizaciones de noticias. También puede bloquear de manera temporal sitios web que tal vez estén contribuyendo al problema.

 

Recuerda las buenas noticias

Algo que estuve haciendo la semana pasada para ayudarme a mí misma a levantarme el ánimo fue enfocar una mayor parte de mi atención digital en aplicaciones, sitios web y herramientas tecnológicas inspiradoras, y en verdad hay muchos recursos de este tipo. Hasta ahora uno de mis favoritos es la aplicación gratuita llamada Uplifter. Básicamente es un diario móvil con motivadores diarios como “Di tres cosas buenas que hayan pasado recientemente” o “Nombra tres cosas por las que te sientes agradecido”.

“Hablo acerca de esto en mi práctica clínica todo el tiempo”, dijo McNaughton-Cassill. “Básicamente, es terapia cognitivo-conductual, la idea de que la gente puede pensar de manera diferente sobre el mismo evento. Así, si solo te enfocas en lo negativo, te sentirás mal. Busca lo rescatable, algo positivo en lo que puedas enfocarte, como toda la gente que ha ayudado a otras personas durante las crisis”.

En un experimento de una semana que acaba de terminar en mi página personal de Facebook, prometí publicar solo historias inspiradoras y pedí a mis cerca de 5000 amigos que hicieran lo mismo. La respuesta fue sobrecogedora. Llegaron historias motivadoras, compasivas, divertidas y reconfortantes de sitios como Upworthy, Sunny Skyz, The Dodo, GivesMeHope e incluso Awkward Family Photos.

 

Considera tomar terapia en línea

Una ventaja algo irónica de nuestro actual estado de conexión es que a menudo podemos encontrar ayuda a solo unos cuantos clics, y ese es el caso de una creciente cantidad de aplicaciones y sitios de terapia. Doctor on Demand y Talkspace son algunas de las aplicaciones que ofrecen terapia con profesionales de salud mental certificados. La Asociación Psicológica de Estados Unidos ofrece consejos para escoger un servicio de terapia en línea confiable y determinar si es el que necesitas.

 

Debemos cuidarnos

Cada uno de la media docena de médicos y especialistas en salud mental con quienes hablé para realizar este artículo enfatizó la importancia del cuidado que las personas deben tener ante las noticias más recientes y sus actualizaciones.

“Cuidarse implica que no puedo estar absorbiendo todas las cosas horribles de este mundo las 24 horas del día”, dice McNaughton-Cassill. “Debo encontrar una forma de alejarme. No puedo ver las noticias porque me preocupo demasiado, y no puedo encontrar ninguna forma de arreglar estos problemas por ahora”.

Además de hacer ejercicio, dormir y comer bien, y darse tiempo para estar con la familia y los amigos, “también pensaría en aplicaciones para meditar”, sugiere Mangurian (revisa nuestra guía en “Choosing a Meditation App”).

“Darte tiempo para respirar es importante. Darte tiempo para ti mismo es importante. En tiempos difíciles, sentimos que no podemos dedicarnos tiempo a nosotros mismos, pero debemos hacerlo para ser capaces de cuidar a otros”.


Fuente: NYTimes / Jennifer Jolly

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