Con la desintegración de la Unión Soviética, la actual Rusia perdió poder en el escenario internacional, sin embargo recientemente Vladimir Putin ha llamado la atención de Occidente. La anexión de Crimea, la intervención en la Guerra Civil Siria, y un creciente nacionalismo con tendencias imperialistas han puesto en juego la hegemonía de poder de la cual potencias, tales como Estados Unidos, gozaban. Los años de 1989 y 1991 no sólo representaron la caída del socialismo como ideología predominante en Rusia y Europa del Este, sino que consolidaron el poder de Estados Unidos como “vigilante del mundo”. Posteriormente, ante la falta de la Unión Soviética como principal enemigo, el terrorismo ocupó dicho vacío, un terrorismo “islámico”. Sin embargo, dado que Rusia se ha sumado a la lucha contra este nuevo enemigo, los intereses estadounidenses y los rusos convergen en temas de seguridad internacional; el problema principal radica en los métodos de ambos países para lograr sus objetivos y en que claramente ambos tienen intereses geopolíticos. Aún así, la actitud de Vladimir Putin resulta contradictoria pero interesante, puesto que sus intereses expansionistas y su inconformidad ante los valores que promulga Occidente resultan obvios y a pesar de esto su pasado discurso en las Naciones Unidas enfatizó la contradicción de ciertos países e instituciones internacionales por combatir el terrorismo internacional (específicamente al Estado Islámico) a la par que voluntariamente se ignoran los canales mediante los cuáles el terrorismo es financiado y abastecido de armamento.

Parece ser que Vladimir Putin ha logrado resurgir la grandeza de la antigua Unión Soviética, ¿constituye esto una amenaza territorial? Por un lado, Rusia puede verse como un país atrasado si se analiza su tardía entrada en la Ilustración, sin embargo posteriormente fue la exportadora de una ideología distinta y revolucionaria, que comenzó a desestabilizar a los Estado-Nación europeos. Desde la Revolución Rusa de 1917, tomando como telón de fondo la Primera Guerra Mundial, claro ejemplo del imperialismo de antaño, pasando por la Segunda Guerra Mundial y llegando hasta la Crisis de los Misiles de 1962, Rusia pasó de ser el enemigo socialista de Europa, a ser el aliado de la misma y de Estados Unidos para combatir a Hitler; posteriormente, retornó a ser el enemigo por excelencia de Estados Unidos, pero se constituyó en posible aliado de diversos países africanos y de Medio Oriente. Más aún, no puede negarse que la ex-Unión Soviética tiene como telón de fondo una Rusia imperial dentro de la cual destacan figuras tales como Pedro I y Catalina II. No es de extrañar que actualmente desde Finlandia, pasando por los países bálticos, y llegando hasta las repúblicas de Asia Central, se tenga cierta preocupación e incertidumbre ante los frecuentes ejercicios militares rusos. El que Rusia forme parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no solo constituye un recordatorio del poder que esta nación ostenta, sino que directamente lo confronta con Estados Unidos. ¿Hasta qué punto continuarán Rusia y Estados Unidos siendo enemigos históricos? o ¿actualmente constituye esto una pantalla para una guerra cuyo desenlace ya ha sido decidido por sus mismos causantes?

La situación actual del sistema internacional arroja diferentes cuestionamientos; ¿qué hay detrás del apoyo de Rusia para con Al-Assad?, ¿hasta qué punto convergen los intereses de Vladimir Putin con los de Donald Trump?, ¿está el sistema internacional en presencia de una nueva Guerra Fría?, o ¿puede incluso estarse gestando una Tercera Guerra Mundial? A pesar de que este punto puede parecer extremista, las anteriores guerras mundiales comenzaron precisamente con moderadas movilizaciones de tropas, intereses geopolíticos escondidos, y alianzas estratégicas. La única y crucial diferencia, es que los mecanismos de guerra actuales son más impersonales y más violentos; si a esto se le agregan las armas nucleares, el riesgo incrementa aún más… No queda duda de que Rusia constituye una de las fuerzas geopolíticas que definirán el próximo orden internacional, sin embargo las características que éste tendrá son aún inciertas…

2 Responses

  1. Jesus Wong

    Excelente panorama de un escenario internacional,que aunque territorialmente lejos,inmensamente preocupante,por las consecuencias de las decisiones de dos líderes.

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  2. mary carmen gomez cabello

    Es importante entender que hay muchos inteteses ocultos detrás de cada desición que toma cada uno de los paises llamados “potencias” y como estos intereses arrastran un sin fin de eventos, los cuales determinan no sólo el futuro de los paises involucrados, si no el futuro del mundo.

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