Hace más de un año escribí una nota Argumentos a favor de #Ubersequeda, en ese entonces estaba muy emocionada por un excelente servicio y di 23 puntos de por qué estaba tan contenta, obviamente todos muy positivos. El día miércoles 31 de agosto recibí un mensaje de felicitación por los 3 años que Uber lleva operando en la Ciudad de México, y creo que es un excelente momento para revisar aquellos puntos que me hicieron fan y, como en los últimos meses se ha ido diluyendo en un servicio que deja mucho de desear.

Después que en los meses de abril y mayo las tarifas dinámicas se elevaran por la presencia del doble “Hoy no circula” se comenzó a notar un malestar por parte de los usuarios y de los choferes, y mientras que la empresa lo trató de solucionar con “tarifas variables” y con Uberpool, la realidad es que hoy en día ya no es la promesa con la que se presentaron.  Así, que propongo una calificación de cada uno de los puntos que había presentado para que #Ubersequedara y que hoy necesitan una revisión urgente por parte de los administrativos de esta aplicación.

  1. Te siguen recogiendo y llevando a tu destino, pero al no tener un control tan estricto en la contratación de choferes, estos confían en los sistemas de navegación, pero ni Waze o GoogleMaps son aplicaciones tan inteligentes para lidiar tanto con el tráfico como con el estado de las calles de la Ciudad de México, y al no conocer la ciudad se pueden tardar en llegar por ti, o irse por rutas totalmente ineficientes.
  2. Continúa. El pago de Uber continúa siendo eficiente, es el único que no ha tenido ningún error.
  3. Al faltar los controles de contratación de los choferes, otros choferes de Uber me han sugerido que mejor no tomar de más, y mucho menos tomar en la noche Uber Pool, tanto por los choferes como por las actitudes de los otros usuarios.
  4. Antes cada que me subía me preguntaban que estación de radio quería escuchar o si quería poner mi propia música, incluso tenían un acuerdo con la aplicación de Spotify. Hoy en día ya es a discreción del chofer, y bueno he tenido la oportunidad de cantar a todo volumen a Luis Miguel, pero también me he tenido que chutar las noticias.
  5. A la baja. Salgo de mi casa, y la gran sonrisa ya no sé si será o no será, depende del chofer, cuando me toca es increíblemente agradable, pero cuando no, pareciera que en lugar de ofrecerme un servicio me estuvieran haciendo un favor.
  6. Cuando escribí los primeros puntos tenía que esperar un promedio de 20 minutos, la realidad es que con el crecimiento de la flota de automóviles, ahora el tiempo máximo de espera son 5 minutos, y a lo mejor un poquito más porque se pierden.
  7. Aunque el precio de las tarifas ha disminuido, la realidad es que el sistema de cobro es más arbitrario, al ser una tarifa designada, ya no se desglosa como antes, por lo que, por lo regular suele ser un poco más alta que la habría si se tomará en cuenta la distancia y el tiempo, claro en otras ocasiones es mucho más accesible si hay una manifestación de por medio. Ante este reciente cambio les envíe un tweet preguntando porque el cambio de política, no he tenido contestación alguna.
  8. Continúa. Sigo acumulando puntos en mi tarjeta de crédito.
  9. Continúa. Sigo facturando mis andanzas diarias.
  10. Continúa. El sistema de calificación continúa, y ahora no nada más pones las estrellitas del servicio, sino te pregunta que fue lo que más te gusto, en lugar de lo que menos.
  11. (Supongo) continúa. Si pierdes algo hay una oficina especial para poder recuperarlo.
  12. Continúa. Me sigue apareciendo el nombre del chofer, el carro, el número de placas y la calificación del mismo. Aunque aquí podría agregar el color, porque hay veces que es más fácil identificarlo por color que por placas.
  13. A la baja. Al ya no haber incentivos de una buena paga dentro de las tarifas y comisiones de Uber, las personas que consideraban trabajar aquí ya no representa una opción. Por lo que, la calidad del servicio ha disminuido considerablemente, por lo tanto los sistemas de selección se han relajado considerablemente, y ahora Uber pone anuncios de “Se busca choferes” incluso para los usuarios de la aplicación.
  14. Al vivir en una ciudad como la Ciudad de México, y donde el índice de criminalidad está creciendo considerablemente respecto a años anteriores, ahora no importa si estás en transporte público o privado, todos tenemos las mismas posibilidades de ser víctimas. Sin embargo, en los últimos meses, el nombre de Uber ha estado más mencionado en notas como la del lunes de Javier Solórzano sobre la muerte del cineasta León Serment, y la mención en la segunda línea de Uber. Así, que más vale prevenir que lamentar y todos a ser precavidos.
  15. A la baja. Antes cuando llovía me recibían con un paraguas, hoy en día me conformo con que lleguen.
  16. Continúa. Ya que aprendió a como comportarse dentro de los carros, ya no he tenido ningún problema con Tirso, de hecho en otras ocasiones en Uber Pool me ha tocado ver a otros perritos.
  17. A la baja. Ya es muy raro que me ofrezcan agua.
  18. A la baja. Cuando algo no era adecuado, dentro del correo del cobro podías contestar si había algún problema. Ahora tienes que entrar a tu historial y ver que opción es la que más se acerca al posible problema, ya que lo mandas, antes era cuestión de horas para que te contestaran, ahora son como 3 días por lo menos, y eso si te contestan.
  19. Como mencionaba lo del cobro, ya no es tan claro.
  20. La limpieza de los carros era impecable, hoy en día ya no lo es tanto.
  21. Hace un año había un respeto mucho más amplio de los choferes, en un inicio no tomaban llamadas telefónicas, o simplemente su actitud era mucho más amable.
  22. A la baja. Ya no estoy tan segura de recomendarlo con tanto entusiasmo como lo hacía el año pasado.
  23. Continúa. En definitiva necesitamos una mejor actitud como ciudadanos y que haya más y mejores opciones de transporte para la Ciudad de México.

 

Dentro de los detalles del cambio del servicio que ofrece Uber México, me llamó la atención la transformación de su logo y la pérdida de la U, pero ese podría ser un cambio insignificante, sino fuera acompañada por una plática en la que me comentaron que Uber fue comprado. A partir de ese momento hubo una serie de “mejoras” en la administración; desde la atención a los choferes y a los usuarios, como una serie de modificaciones constantes en las tarifas, las cuales dejan en una clara desventaja a los choferes, quienes se han manifestado desde el mes de julio, por lo que ya no es un negocio que permita ganar tanto a los socios como a los choferes. Si consideramos las calificaciones que puedo dar después de un año, en lugar de que la empresa mejore o se mantenga estable en cuanto al servicio que ofrece la realidad es que va de caída en la aceptación los usuarios finales, lo cual es una lástima ya que habían logrado algo muy difícil para cualquier empresa: crear fidelidad y lealtad que se vio reflejada el año pasado con el hashtag Uber se queda. Al escribir estas líneas parecería una necedad el mencionar estos puntos y sería más fácil cambiar de aplicación o de sistema de transporte, pero en realidad en el México que actualmente vivimos es deplorable el servicio de muchas empresas, desde telefonía siendo Telcel una de las demandadas hasta los bancos así que rechazo perder un servicio que me encantaba y que opto por mencionar las zonas de oportunidad  y esperar una mejora de sus políticas, tanto por el bien de los socios, de los choferes y obviamente de nosotros como usuarios, o que surja una nueva aplicación.

Sobre el autor

Ximena Apisdorf Soto

Ximena Apisdorf Soto

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Maestra en Arte, con especialidad en Art Business por la Universidad de Manchester y egresada de la Licenciatura en Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Se enfoca en la creación de mejores relaciones para el intercambio de instituciones nacionales e internacionales. Actualmente, trabaja para el Barroco Museo Internacional, el cual será inaugurado en 2016 en Puebla y como consultora de relaciones internacionales con las asociaciones como la Asociación de Directores de Museos de Arte (AAMD por sus siglas en inglés) y Bizot para el Museo del Palacio de Bellas Artes. En 2014 fue coordinadora operativa de la 2da. Bienal de Arte Veracruz, para la creación y difusión de artistas del estado. Desde el 2011 se ha especializado en arte contemporáneo latinoamericano y su difusión en las plataformas digitales como fundadora y editora del blog Tildee.info. Escribe para las publicaciones especializadas: Flash Art, Revista Código, Artishock, entre otras. Ha trabajado en instituciones públicas y privadas, enfocada en la coordinación estratégica, operativa y de comunicación; tanto en México como en Estados Unidos; entre los que destacan: el Museo Nacional de Arte, el Museo Tamayo, Proyectos Monclova, I-20, Casey Kaplan Gallery, Prospect 2.5. Ha impartido clases para la Suprema Corte de la Nación (2007) y el Instituto Realia (2014). En el 2008 curó y coordinó la primera exposición de arte contemporáneo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli: “Elefante Negro: Arte Contemporáneo”, en la cual participaron 21 artistas de 10 nacionalidades diferentes.

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