Este fue un verano que nos permitió crear una serie de vínculos emocionales con un buen número de personajes femeninos en la pantalla grande, las cuales lo salvaron de no ser una temporada completamente decepcionante. Más si consideramos que el gran estreno de “Escuadrón Suicida” en realidad provoca el suicidio colectivo de los asistentes por medio de la aburrición total, ni siquiera su banda sonora la podría salvar de una mala edición, una pésima narrativa y de unos personajes completamente desdibujados de una historia que daba para mucho más y ya ni hablar de la actuación de Robin Margot, como Harley Quinn, totalmente decepcionante.  Sin embargo, por el otro lado hubo personajes que nos permitieron sentir, pensar e imaginar qué sucede en sus mentes, así que obviamente el título de esta nota es la pauta para platicar del poder femenino en el cine.

“Buscando a Dory” sucede un año después de haber encontrado a Nemo, y es a partir de las preguntas de ¿de dónde viene Dory? y ¿quiénes son sus papás? que los personajes cruzan el Pacífico en busca de respuestas. Desde hace 13 años sabemos que Dory no tiene memoria inmediata, por lo que muchos detalles y cosas importantes se le olvidan en cuestión de minutos, a diferencia de otras películas con temática similar, aquí encontramos un personaje empoderado por sus circunstancias que le permiten salir adelante y mostrarnos una cara afable de un centro de rehabilitación para la vida marina: “Instituto de Biología Marina” en California, Dory descubre a una serie de amigos con otras dificultades: desde la falta de visión de Destiny, la concentración de Bailey o los siete tentáculos de Frank. Lo que nos permite Dory es encontrar una forma nueva de enfrentar los problemas que no suele ser por el camino racional, sino a partir de una creatividad de llegar al mismo lugar por otros caminos que le sean propios. Así, que incluso Marlin en algún momento se puso en “los zapatos” de Dory al tratar de resolver una situación, de la forma más tierna posible.

Por otro lado, dentro de las películas animadas nos encontramos con Gidget, una perrita Pomerania súper linda de “La vida secreta de las mascotas”, si, mucho se ha dicho de las similitudes entre esta historia y Toy Story, sin embargo, una de las grandes diferencias es la actitud de Gidget, que al darse cuenta que su amado Max no está emprende una búsqueda inmediata, aunque esto implique confiar en Tiberius un halcón “domesticado”. Este arrojo podría ser equiparable al de Sophie en “Mi amigo el gigante” y aquí es pura especulación porque no la he visto. Y, supongo que con el aplomo que tuvo la Mujer Maravilla para salvar otro fiasco de crítica “Batman vs. Superman”.

En definitiva las que se llevaron el verano de calle fue el nuevo elenco de “Los Cazafantasmas”, mostrando a un grupo de mujeres profesionistas en pro de sus inquietudes y construyendo su propio camino a partir de sus conocimientos pueden avanzar mucho más de lo que suponen sus pares. Ir a verla fue una agradable sorpresa, porque a diferencia de otros remakes que sabemos exactamente qué sucederá en cada una de las escenas, en esta nos dieron tiempo de una presentación apropiada de los personajes y las escenas con los fantasmas están muy bien producidas.  A nivel estético, el desfile de fantasmas tipo Día de Gracias está muy bien logrado, la película cuenta con un sin fin de guiños y cameos de la primeras películas, que obviamente se presentan a una generación completamente diferente, lo que permite que las protagonistas sean frescas a esta nueva audiencia.

Finalmente, las agallas y el brío no se quedan atrás al enfrentar los peores miedos, desde los de la infancia en el caso de Rebecca en “Cuando las luces se apagan” al confrontar a su pasado cuando ve en peligro su vida y la de su hermano; como el de Michelle, quien después de un accidente automovilístico despierta en un refugio antibombas con la idea de que ha habido un ataque químico y no puede salir en “10th. Cloverfield Lane”. Al principio, estaba planeada simplemente como el secuestro dentro de un sótano, pero conforme las negociaciones de la película avanzaban, J.J. Abrahams la describió como “una pariente de sangre” y sucesora del éxito de 2008, Cloverfield, así que la aflicción que podemos sentir al estar encerrados no se queda ahí sino se acrecienta al descubrir la invasión extraterrestre. En ambas películas, las protagonistas pasan de huir de sus problemas a enfrentarlos, al preguntarse qué es lo que pueden hacer para superar las circunstancias en las que viven y, por lo tanto crecer y dejar abierta la posibilidad de secuelas.

Estas películas enfatizan un aspecto fundamental del desarrollo psicológico que es la una destreza que mejora a lo largo de la vida con la convivencia, aunque algunas de estos personajes pudieran presentarse como banales o superficiales, la realidad es que ayudan a ampliar el panorama de emociones y capacidades en situaciones que no son del todo percibidas como fortalecimiento de los roles femeninos, así la socialización como aspecto distintivo de la humanidad tendrá mayores posibilidades de enriquecerse.

Etiquetas

Sobre el autor

Ximena Apisdorf Soto

Ximena Apisdorf Soto

Twitter

Maestra en Arte, con especialidad en Art Business por la Universidad de Manchester y egresada de la Licenciatura en Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Se enfoca en la creación de mejores relaciones para el intercambio de instituciones nacionales e internacionales. Actualmente, trabaja para el Barroco Museo Internacional, el cual será inaugurado en 2016 en Puebla y como consultora de relaciones internacionales con las asociaciones como la Asociación de Directores de Museos de Arte (AAMD por sus siglas en inglés) y Bizot para el Museo del Palacio de Bellas Artes. En 2014 fue coordinadora operativa de la 2da. Bienal de Arte Veracruz, para la creación y difusión de artistas del estado. Desde el 2011 se ha especializado en arte contemporáneo latinoamericano y su difusión en las plataformas digitales como fundadora y editora del blog Tildee.info. Escribe para las publicaciones especializadas: Flash Art, Revista Código, Artishock, entre otras. Ha trabajado en instituciones públicas y privadas, enfocada en la coordinación estratégica, operativa y de comunicación; tanto en México como en Estados Unidos; entre los que destacan: el Museo Nacional de Arte, el Museo Tamayo, Proyectos Monclova, I-20, Casey Kaplan Gallery, Prospect 2.5. Ha impartido clases para la Suprema Corte de la Nación (2007) y el Instituto Realia (2014). En el 2008 curó y coordinó la primera exposición de arte contemporáneo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli: “Elefante Negro: Arte Contemporáneo”, en la cual participaron 21 artistas de 10 nacionalidades diferentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *