“Si el problema es abajo, la solución es abajo”

Arq. Antonio Suárez

Avenida Chapultepec ha sido una de esas avenidas claves en mi vida, durante más de 5 años la transité casi a diario para poder llegar a mi Universidad y en otros casos ha sido la vía que me sirve para safarme del tráfico de Reforma o de la imposibilidad de tomar Florencia, ya saben con eso de que saliendo del túnel de Insurgentes no te puedes dar vuelta a la derecha y que en algún momento de mi vida lo aprendí por medio de una multa.  Avenida Chapultepec es como el patito feo, esta ahí, horrenda pero súper útil, claro casi siempre si vienes en carro  y es sobre esta, porque si intentas atravesarla transversalmente por donde le veas siempre hay complicaciones, desde Sonora, Sevilla, Monterrey, Mérida y obviamente avenida Cuautémoc, sin considerar lo imposible que es transitar por la glorieta de Insurgentes.

Han hecho pequeñas reformas para poder tenerla bonita, pero la realidad es que ni el arco gigante de un pseudo jardín vertical ha funcionado. Si la tratas de atravesar caminando, básicamente tienes que tener o mucha paciencia o una súper condición y reflejos, porque siempre salen carros de los lugares más extraños, aunque hay horas que caminando llegas más rápido que los automovilistas en 12 carriles.

Y ahora, resulta que nuestros brillantes gobernantes capitalinos han decidido que la solución, en lugar de puentes transversales, túneles, pasos peatonales; es un segundo piso, titulado Corredor Cultural Chapultepec, cuya página te lleva al Instituto Electoral del DF para una consulta el próximo 6 de diciembre. ¡Claro!, como no se nos ocurrió antes, ¿También podría funcionar para Masarik?, y todo el tiempo que estuvo cerrada, el gasto que se hizo y el desafane de todas las autoridades, la delegacional y sobre todo la del Gobierno del Distritito Federal, o ¿Patriotismo?, o ¿Revolución? o por qué no ¿Miguel Ángel de Quevedo? So pretexto del High Line de Nueva York, que es súper lindo, súper chic, súper urbarno, y que por cierto ya existía, eran las vías de un tren para la zona de los muelles y bodegas de Chelsea, mucho antes que se volviera en la Meca de las galerías de arte contemporáneo. Mancera pensó que sería buena idea, en una paralela de Reforma crear un centro comercial tipo Antara o el recién estrenado Oasis, el cual por cierto todavía no conozco, pero no he escuchado los mejores comentarios al respecto, salvo por los problemas viales que ocasiona, pregúntenle a todos los papás que pasan por ahí para dejar a sus retoños en el Liceo Francés.

Al respecto se han sucitado una serie de controversias al proyecto liderado por  la recién estrenada Agencia de Inversión Social y Desarrollo para la Ciudad de México, que apenas acaba de comenzar funciones en febrero de este año, que de acuerdo a su portal se presenta para “Impulsar la capacidad de la ciudad para generar recursos a través de mecanismos no tributarios con aplicación de sentido social que promueva el desarrollo, genere flujo de recursos y ofrezca liquidez para aplicación en el corto plazo, y que transforme a PROCDMX en una Entidad de promoción y desarrollo, basado en asociaciones estratégicas con la ciudadanía”. lidereado por el Abogado Simón Levy, quien recientemente obtuvo su título de doctor en Derecho por la UNAM en una tesis que promovía una “ley que regule más específicamente las Asociaciones Público- Privadas”, que contemplen las consultas ciudadanas y dedicada a Mancera, de acuerdo a la nota de Salvador Camarena en El Financiero (03.09.2015), el proyecto pretende ser a partir de dinero privado infraestructura pública por 40 años, con una ganancia para el gobierno capitalino del 5% anual de las ganancias que generen el 18% del terreno que se destinará a comercios, claro librerías y tiendas de discos, supongo, en una onda muy “Condechi” o hipster-romeriana, ¿o cómo?. Este tipo de agencias abren las puertas a muchas preguntas, dudas y obviamente al sospechosismo, que casi no se nos da. Si Andrés Manuel López Obrador tuvo su segundo piso del Periférico, el cual continuó Marcelo Ebrard y, se sirvió con la cuchara grande con la recién, vuelta, inaugurar línea 12 del Metro, por que Mancera no podría tener su segundo piso.

En los pasados días me ha tocado escuchar a los representantes de los dos bandos, tanto a favor del proyecto: Levy, como uno de los detractores el arquitecto y editor de Arquine, Alejandro Hernández, y la verdad, más allá de ser capitalina, utilizar esta importante arteria y de ser o no consumidora; me ofende la actitud del Sr. Levy, que trata de manera condescendiente todas las preguntas y preocupaciones que se le presentan, típico de mirrey “En el hidalgo pueden observarse esos aires altaneros y orgullosos, que llagan hasta brusquedad. Engreídos de su alcurnia, que están siempre dispuestos a probar, desprecian todo cuanto no tiene la misma condición” (Jakob Mauvilloon, 1740, citado en el libro de Ricardo RapahelMirreynato: la otra desigualdad”, 2014) los invito a ver el debate en “Es la Hora de Oportunidad”, el pasado 27 de noviembre, con Alejandro Hernández y Javier Tello (Parte 1 y Parte 2), en la cual no se logra una conversación, ya que las intervenciones de Levy son repetitivas y casi robóticas, interrumpe a Hernández y tiene una actitud benevolente, por favor corríjanme si estoy mal. Curiosamente en el debate de Espiral del día 16.09.2015 no estuvo invitado, sin embargo, también la participación de Sebastián Pérez, quien se dedicó a desacreditar la participación de las personas en el debate, enfáticamente sobre la elección de los inversionistas y la firma arquitectónica, en el cual se hablaba de Slim y el Banco Invex, y se acabó afirmando que Fernando Romero está entre los arquitectos involucrados en el proyecto, no hizo extrañar su actitud.

Referentes positivos sobre urbanización en la ciudad ha habido en los últimos años, pero no han sido impulsados por un proyecto único sino que la ciudadanía se ha sumado y se ha convertido en un corredor peatonal en Madero, aunque es casi imposible caminar a ciertas horas, o el Parque Bicentenario, pero también tenemos el súper fraude de Masarik.

Lo importante de este proyecto es la construcción social del ciudadano y en especial que éste se puede abrir como un precedente para las futuras obras de la ciudad y se abre la pregunta ¿qué queremos para la ciudad? Aunque en la discusión del pasado mes de septiembre en Espiral, el Arq. Antonio Suárez hablaba de la cuatro características que tendría que tener la consulta para poderse llevar a cabo este proyecto: pública (la participación de los vecinos de la delegación Cuauhtémoc, así que yo no podré votar), independiente (la llevará a IEDF), neutral (tendrá una única pregunta sólo con dos opciones Si y No) y vinculante (la más difícil para el proyecto, considerando que ya se creó el contrato con los inversionistas y con el proyecto, de que en caso de que se vote en contra no se lleve a acabo), la realidad es que la desconfianza es la que guía todo lo que se esta presentando alrededor de este proyecto. Por lo que ya no es solo un proyecto arquitectónico sino un proyecto del quehacer ciudadano, por lo que el hashtag #AsiNo ha fomentado la participación de especialistas de por qué no es un proyecto para una ciudad mejor, sino para continuar con la corrupción a la que ya estamos acostumbrados. #Asíno ha invitado a especiliastas tanto arquitectos como de cuestiones vecinales y sociedad a dar su opinión al respecto en una serie de pequeños videos, entre los que están Arq. Felix Sánchez, Sergio Aguayo, Mayte De  Las Rivas, y obviamente, Alejandro Hernández, sólo por mencionar a algunos.

Así el próximo 6 de diciembre, después de más de 4 meses de discusión y de hacer los pasos al revés, en la delegación Cuauhtémoc se llevará acabo una consulta, con una sola pregunta, yo les pido a todos mis amigos, conocidos, lectores, con credencial para votar a que participen en este momento para la ciudad y que confirmemos por qué los ciudadanos somos lo que vamos a dar la pauta en este siglo XXI.

Por cierto, por acá dejo una serie de preguntas azarosas que me he hecho del proyecto y que no me he contestado con lo que he leído.

  • ¿Qué pasará con lo que queda abajo?
  • Si es una zona comercial ¿Dónde se van a estacionar los usuarios?
  • No sirve de referencia lo que sucedió con la Glorieta de Insurgentes.
  • ¿Por qué solamente de una parte de Avenida Chapultepec?
  • ¿Es una necesidad real un segundo piso?
  • ¿Qué tipo de usuario habrá?
  • ¿Cuál es la postura de la delegación Cuauhtémoc?
  • ¿Qué es eso de riqueza pública? ¿Y cómo se cuidaría? ¿Sería el fideicomiso el encargado de ésta?
  • ¿Cómo se verán las microbuses? ¿Cómo se tomará el transporte público?
  • ¿Se incorporará el metro Sevilla o el metro Chapultepec?
  • ¿Qué clase de comercios serían? ¿Cómo los de afuera del metro?
  • ¿Será pet friendly?
  • ¿Será abierto para los ciclistas?
  • ¿Cuándo se crearía el Metrobús?
  • ¿Cómo se previene para temblores?
  • ¿Cómo se trabaja con el ambulantaje?
  • ¿Quién es la constructora?

 

 

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Sobre el autor

Ximena Apisdorf Soto

Ximena Apisdorf Soto

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Maestra en Arte, con especialidad en Art Business por la Universidad de Manchester y egresada de la Licenciatura en Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Se enfoca en la creación de mejores relaciones para el intercambio de instituciones nacionales e internacionales. Actualmente, trabaja para el Barroco Museo Internacional, el cual será inaugurado en 2016 en Puebla y como consultora de relaciones internacionales con las asociaciones como la Asociación de Directores de Museos de Arte (AAMD por sus siglas en inglés) y Bizot para el Museo del Palacio de Bellas Artes. En 2014 fue coordinadora operativa de la 2da. Bienal de Arte Veracruz, para la creación y difusión de artistas del estado. Desde el 2011 se ha especializado en arte contemporáneo latinoamericano y su difusión en las plataformas digitales como fundadora y editora del blog Tildee.info. Escribe para las publicaciones especializadas: Flash Art, Revista Código, Artishock, entre otras. Ha trabajado en instituciones públicas y privadas, enfocada en la coordinación estratégica, operativa y de comunicación; tanto en México como en Estados Unidos; entre los que destacan: el Museo Nacional de Arte, el Museo Tamayo, Proyectos Monclova, I-20, Casey Kaplan Gallery, Prospect 2.5. Ha impartido clases para la Suprema Corte de la Nación (2007) y el Instituto Realia (2014). En el 2008 curó y coordinó la primera exposición de arte contemporáneo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli: “Elefante Negro: Arte Contemporáneo”, en la cual participaron 21 artistas de 10 nacionalidades diferentes.

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