Nos desprendimos de nuestra animalidad primera y comenzamos a tratar dar cuenta de nuestra propia muerte. Es ahí donde comenzó el deslizamiento de nuestra sexualidad sin vergüenza hacia la sexualidad vergonzosa y vergonzante y de la cual deriva…el erotismo.

Como decía Octavio Paz en su Llama doble:

“El encuentro erótico comienza con la visión del cuerpo deseado. Vestido o desnudo, el cuerpo es una presencia: una forma que, por un instante, es todas las formas del mundo.”

Leamos…

Plica

En el choque incesante de las olas de mi vida
Acariciaste entonces mi corazón
Encendimos el camino con fuego

Cada que vienes me digo…
“Quiero tu cristalino torrente”
Huelo el vértice de tus piernas…
Y me dicen que lloverá…y tu lluvia me cubre

Después…respiro el hedor de tu vela…recién apagada
Tiempo de vigilar tu sueño y el baile de las estrellas
Mi dormir se convierte en el descanso del amor
Nuestro despertar en pléyade de ilusiones

Hoy mi risa…es sol de mediodía
En mi garganta…siempre quedan vocablos…que nunca dije
Es así mi existir…mi palabra

2 Responses

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *