A lo largo de su historia, América Latina se ha caracterizado por su riqueza en recursos naturales y producción de materias primas. Esto, su diversidad de productos de exportación, además de la calidad y competitividad de sus precios, ha colocado a dicha parte del continente americano como un productor y socio comercial en el sector agrícola de suma importancia a nivel mundial.

Es así que en los últimos años, el crecimiento agrícola de la región ha mostrado múltiples beneficios, generados a su vez por el aumento de los precios de las materias primas y los productos agrícolas a nivel internacional; ejemplo de países considerados como potencias regionales en dicho sector, como lo son: Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

Como se puede ver, el desarrollo del comercio agrícola en el continente Americano se ha establecido como base de la economía de la mayoría de los países a nivel continental, si bien se ha reducido la Población Económicamente Activa (PEA) vinculada o dependiente del sector agropecuario, se ha registrado un aumento en la producción y exportación de productos agrícolas desde América Latina hacía los principales mercados internacionales.

Perú es un caso atípico dentro de la región, ya que vive en un mundo paralelo al de otras naciones de nuestro continente, el 26% de la PEA depende de los beneficios que les otorga el campo, condenados a una pobreza derivada de los parámetros establecidos por el mercado global.

La quinoa es un grano de las tierras del Perú, base de la nutrición de la sociedad rural de este país. Por sus propiedades alimenticias, como aminoácidos o un alto contenido protéico, sirve como suplemento a la carne y otorga una vida saludable a todas aquellas personas de escasos recursos en la zona rural peruana.

Inevitablemente esto convirtió a la quinoa en un boom internacional, en específico para el mundo vegetariano, al convertirse en una gran opción para la dieta vegana. Sin embargo, la creciente demanda internacional que esto trajo ha encarecido el Milagroso grano de Los Andes a nivel local, lo que en vez de traer beneficios económicos, para los consumidores peruanos ha generado hambruna y desnutrición.

Además, la producción de espárragos y soya en el territorio de la República del Perú han terminado con el agua potable en los campos de este país, mermando la calidad de vida de sus habitantes y afectando de manera alarmante labiodiversidad -que abarca 60% del territorio peruano-. Por tanto, la manufactura de estos productos, podría ser causa directa de la deforestación de los bosques y la deficiente calidad de vida en Sudamérica.

El sector agrícola vive dos caras distintas en América Latina, si bien en los últimos años algunos países a nivel regional han mostrado crecimiento en el rubro y se han convertido en principales exportadores de frutos, maderas tropicales, minerales etc; también están las tierras explotadas por la conveniencia del mercado internacional, generando el encarecimiento de los productos a nivel local, el aumento de la pobreza y el desempleo.

Es fundamental hacer consciencia internacional sobre las necesidades de los pueblos y dejar a un lado por los caprichos del mercado, que hasta hoy día siguen generando desigualdad y malas condiciones de vida.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *