Hace muchos años vi una película venezolana titulada “Secuestro Express” (2005) de Jonathan Jakubowicz, como su nombre lo indica el secuestro fue a una pareja, Carla y Martin, que después de la fiesta se paran en una farmacia a mitad de la noche a comprar algo, ella llevaba una camioneta que recién le había regalado su papá (Rubén Blades). En un momento uno de los secuestradores le comenta que como no quería que le pasará algo si se venía luciendo por las calles en su súper vehículo cuando había personas que no tenían que comer. Con esto no estoy diciendo que tengan justificación, pero si que podemos tratar de ser ciudadanos más cuidadosos y empáticos con nuestra sociedad.

Así que al leer el día 15 de marzo al analista en temas de seguridad Alejandro Hope me sorprendió con su columna Plata o Plomo, no dedicada a sus usuales temas relacionados con narcotráfico, violencia en gran escala y el papel de las instituciones gubernamentales en cuestiones de Seguridad. En su texto: “Cómo Santa Fe se volvió algo más seguro (y lo que significa para todos)” (El Universal, 15/03/2017) presentó las soluciones que llevaron a cabo en los años ochenta en la ciudad Gainesville, Florida, para evitar robos en tiendas de convivencia: por medio de la observación detallada del modus operandi, lograron implementar dos soluciones sencillas, así sin detenciones, ni disparos hubo una disminución del 65% de los asaltos. Presenta un caso más cercano en la zona de Santa Fe, a partir del estudio de Carlos Vilalta, un profesor del CIDE, de un estudio que presento: “Cayó el delito en Santa Fe: la prevención según el tipo de lugar” (Nexos, 13/03/2017). Ambos reafirman la oportunidad hace al ladrón.

En las noticias, actualmente nos encontramos cada vez más notas sobre asaltos en el transporte colectivo, a negocios, secuestros, etc. después de que varios años que la Ciudad de México se sentía segura. Por lo que resulta esencial fomentar una cultura de seguridad en la familia, de precaución, de cuidar nuestros actos, lo que decimos y a quien se lo decimos. Romper la idea de que “a todos les puede ocurrir, menos a mi”.

Estos son una serie de consejos que tenemos que considerar, ya que estamos viviendo en un momento donde el descontento social ha ido en aumento, simplemente pensemos que las cuestiones económicas como el llamado gasolinazo, la subida del dólar, generan un malestar social. Por ejemplo, la primera película taquillera se enfrentó a dos juicios y a una censura, ya que por un lado el Presidente Hugo Chávez no le gusto que se mostrará a un militar homosexual y que por otro lado se presentarán las manifestaciones del Referéndum presidencial de la ratificación o revocatoria de mandato de Hugo Chávez en el 2014.

Así, que para que no te pase lo de Carla y te sorprenda, busque una serie de consejos y los dividí en cuatro grandes secciones, y claro que todos estos pueden ser ampliados.

En nuestra persona:

  • No ser rutinario en lo posible.
  • Usar ropa acorde a los lugares donde vamos, si sabemos que vamos a caminar bastante es mejor ocupar un calzado adecuado para eso y también que nos permita movernos más fácilmente. Luego queremos llevarnos nuestros súper tacones y resulta que a las dos cuadras ya no podemos dar ni un paso porque la calle era empedrada, ahora imagínese si necesitas correr.
  • Evitar usar joyas o bisutería ostentosa. En efecto no todo lo que brilla es oro, pero si llama la atención, eso también aplica a nuestros celulares.
  • Siempre tomar el elevador en lugar de las escaleras, especialmente de noche.
  • Procurar no usar los audífonos en la calle, ya que evita escuchar si alguien está cerca. Este es un consejo complicado ya que hay muchas ocasiones que justamente lo que queremos es aislarnos de lo que hay alrededor pero en ese caso yo recomendaría solamente escuchar uno, para poder estar atentas.
  • No hablar por celular en la calle, ya que por propia experiencia se llevaron de mi mano uno corriendo.

En el auto:

  • Procure dejar su vehículo en un estacionamiento vigilado o, al menos, en un lugar bien iluminado.
  • Si va en coche, no manejar por barrios peligrosos o desconocidos por la noche, (Aguas con Waze y Google Maps que eso no lo tiene marcado, o lean la columna de Carlos Mota: Wase me llevó por unas pinches callecitas (El Financiero, 20/10/2015)). Un consejo extra sería: revisar antes de subirte de al vehículo las rutas del lugar a donde vas, si es que no conoces para que te des una idea.
  • Obviamente como Mia, no pararte en medio de la noche sin ningún tipo de cautela en farmacias, o tiendas de conveniencia.
  • En cuanto suba al vehículo, asegurar las puertas y mantener las ventanas cerradas y emprender el camino.
  • No dejar nada a la vista, especialmente la bolsa, procura que este junto a ti debajo de tu asiento.
  • Ser suspicaz y cambiar las rutas de traslado constantemente para evitar las rutinas.

En la calle:

  • Si va a pie, no se muestre distraída: procure siempre mantener la cabeza en alto, balancear los brazos y pararse derecha, intentando mirar a los costados, para evitar que alguien la siga, en caso de darse cuenta cambiar de dirección o acelerar el paso, si persiste entrar a un lugar bien iluminado.
  • Caminar por la vía púbica atento a lo que pase a su alrededor, en forma apresurada, nunca lento y evitando aglomeraciones.
  • No caminar por callejones o calles solas.
  • Caminar en sentido opuesto al de los vehículos (para verlos venir de frente), lo más alejado posible del borde, situando el bolso y/o cartera hacia el interior de la acera.
  • Traer sólo el dinero necesario y distribuirlo en sus bolsillos. No guardar todo en el bolso.
  • Intentar ir acompañado al realizar pagos o cobros importantes.

En el Hogar:

  • Al llegar casa, procurar tener listas las llaves de ingreso a la misma, ya que la demora en buscarlas favorece al ladrón.
  • Si va a guardar un vehículo, observar que no haya personas o automóviles desconocidos merodeando cerca de la entrada.
  • Ingresar el vehículo a la cochera en reversa para no perder la visión de lo que pasa en la calle.
  • Cuando salga de casa, asegurarse de que las puertas y ventanas de acceso están perfectamente cerradas.
  • Evitar que desde el exterior pueda apreciarse el interior de la casa y no tener a la vista objetos suntuosos o caros.
  • Si perdió las llaves, aunque sea por un tiempo, cambiar las cerraduras. ¡No lo dude!

Pero el consejo más importante es confía en ti misma. Si tus instintos te dicen que algo está mal, síguelos, lo más importante es tu seguridad.

Sobre el autor

Ximena Apisdorf Soto

Ximena Apisdorf Soto

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Maestra en Arte, con especialidad en Art Business por la Universidad de Manchester y egresada de la Licenciatura en Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Se enfoca en la creación de mejores relaciones para el intercambio de instituciones nacionales e internacionales. Actualmente, trabaja para el Barroco Museo Internacional, el cual será inaugurado en 2016 en Puebla y como consultora de relaciones internacionales con las asociaciones como la Asociación de Directores de Museos de Arte (AAMD por sus siglas en inglés) y Bizot para el Museo del Palacio de Bellas Artes. En 2014 fue coordinadora operativa de la 2da. Bienal de Arte Veracruz, para la creación y difusión de artistas del estado. Desde el 2011 se ha especializado en arte contemporáneo latinoamericano y su difusión en las plataformas digitales como fundadora y editora del blog Tildee.info. Escribe para las publicaciones especializadas: Flash Art, Revista Código, Artishock, entre otras. Ha trabajado en instituciones públicas y privadas, enfocada en la coordinación estratégica, operativa y de comunicación; tanto en México como en Estados Unidos; entre los que destacan: el Museo Nacional de Arte, el Museo Tamayo, Proyectos Monclova, I-20, Casey Kaplan Gallery, Prospect 2.5. Ha impartido clases para la Suprema Corte de la Nación (2007) y el Instituto Realia (2014). En el 2008 curó y coordinó la primera exposición de arte contemporáneo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli: “Elefante Negro: Arte Contemporáneo”, en la cual participaron 21 artistas de 10 nacionalidades diferentes.

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