“Yo creo que Dios quería un show de los Muppets y por eso se llevó a Jim”
Anónimo niña cuando falleció Henson.

Cada que regresaba de la primaria llegaba a prender la tele para ver los últimos minutos de Plaza Sésamo (1972), curiosamente, no era tan mi hit pero era divertido ver al Conde Cuenta Cuentas o Cookie Monster devorando todo lo que había a su alrededor. Después, en la tarde había una caricatura que se llamaba los “Muppets Babies” (1984-1991) que me encantaba. Nunca supimos la verdadera identidad de Nanny, pero si daban lecciones de historia del arte, cada capítulo era una aventura nueva y hasta McDonald’s sacó una edición de la cajita feliz con ellos. Después me percaté que la historia de navidad (1987) que pasaban todos los 25 de diciembre en la mañana eran antes de la caricatura y que esas películas que me daban miedo “El Cristal Encantado” (1982) y “Laberinto” (1986) -siempre tuve la sensación de que una mis tías me quería perder como el bebé-, tenían una relación, un señor, que recuerdo que falleció, pero hasta hace apenas unos días me di cuenta de lo joven que era, a los 53 años de neumonía: James Maury “Jim” Henson (1936-1990).

HENSON2Así, que su sala permanente en el Museum of the Moving Image es un gran suceso en Queens, en Nueva York y bueno para todos los que amamos a este creador. A partir de cerca de 300 objetos y 47 personajes de bocas enormes y ojos esféricos muy grandes creados especialmente para la televisión -ya que el marionetista que fuera del campo visual de la cámara, lo que les permitió más flexibilidad- a partir del 22 de julio se puede visitar la experiencia “The Jim Henson Exhibition”. Dadas las políticas actuales, en las que se proponían un corte a la televisión pública de 485 millones de dólares resulta de vital importancia hablar de un creador para todos los públicos, como menciona Michael Davis, el autor del libro Street Gang: The Complete History of Sesame Street, “Los Muppets son más allá de un gran actuación, también demandan de grandes guiones y grandes parodias”, así Plaza Sésamo encontró en Henson un “Comedia satírica amable que nunca fue irrespetuosa con sus comentarios políticos” haciendo referencia a  Óscar el Gruñón, como dueño de la “Grump Tower” (1988), “Joe “Ronald Grump” Pesci con Elmo (1994) o la parodia de The Apprentice en el 2005 una vez más con “Donald Grump” (2005). Lo que muestra un programa para audiencia infantil y adulta al mismo tiempo.

jim-henson-ehibit-queens-museum-of-moving-images-unttapped-cities-nyc-Erika-Stark20Jim Henson creció cerca del Misisipi y la primera película vio fue nada más ni nada menos que “El mago de Oz” (1939), a partir de ahí su amor por el discurso visual comenzó a crecer. Cuando su familia se mudó a Washington Jim convenció a sus padres de comprar una televisión y poco antes de salir de la preparatoria él ya trabajaba para un canal local. Lo que más le llamó la atención eran los muñecos ventrílocuos y las marionetas, así que al poco tiempo él tenía su propio programa “Sam and friends” (1955-1961) que sería de las primeras presentaciones de la rana René, que en ese entonces todavía no era una rana, sino una especie de lagartija hecha con el abrigo de su mamá y con ojos de pelotas de pin-pon. Desde el principio, sus creaciones de Henson fueron pensadas para la televisión en blanco y negro, para ese mueble gigantesco que invadía las salas de estar y cuyo monitor redondeado daba la idea de un escenario, entendió rápidamente como tendrían que ser los movimientos y cuáles colores funcionan mejor. Poco a poco comenzó a ganarse su propio lugar, el queridísimo Rowlf o Rufo, en español, el perro tenía su propio segmento musical en el programa de The Jimmy Dean Show (1963-1966). En efecto los muppets comenzaron como entretenimiento para adultos. No fue sino hasta que los creadores de Plaza Sésamo se acercaron para preguntarle si quería participar con ellos que una nueva camada de muppets (Beto y Enrique, Abelardo, Oscar el Gruñón, el Monstruo Comegalletas…) surgió para enseñar a los niños el abecedario, los números, a comer saludablemente que continúa por más de 50 años, y que ahora tenemos que cuidar más que nunca. Elmo no te preocupes nosotros te vas a echar miles de porras u si quieres ya sabes que tienes un lugar en el Canal 11.

Jim Henson and Kermit the Frog in 1978 on the set of THE MUPPET MOVIE. Photo courtesy of The Jim Henson Company/MoMI. Kermit the Frog © Disney/Muppets.

Jim Henson and Kermit the Frog in 1978 on the set of THE MUPPET MOVIE. Photo courtesy of The Jim Henson Company/MoMI. Kermit the Frog © Disney/Muppets.

Pero Jim Henson quería más es por eso que presentó el piloto del “Show de los Muppets” (1976-1981). Quería regresar a sus orígenes de un entretenimiento para adultos en forma de un programa de variedades donde se invitaban a celebridades a cantar y a actuar en el caótico escenario dirigido por la rana René. Al principio ningún productor americano quería hacerlo, fueron los ingleses, y se nota por sus invitados, que se animaron hacerlo. Durante 5 temporadas y 120 episodios, los muppets cantaron junto a Charles Aznavour, Ray Charles, Julie Andrews, Elton John, y el mejor de todos Alice Cooper –quien traía a sus propios monstruos-, bromeaban junto a Steve Martin, Rita Moreno, George Burns, incluso Peter Sellers ganó un Emmy por conductor invitado, y fue el comienzo para una serie de películas que todavía continúan. El chiste era llevar a las marionetas a dar más, así en que en su película la rana René anduviera en bicicleta se convertiría en todo un logro.

Rowlf_the_Dog_in_Jim_Henson's_Fantastic_World_Touring_exhibit_(in_Washington_D.C.)Los retos continuaron y Jim Henson, desde su participación en la primera temporada de Saturday Night Live (1975) con marionetas más monstruosas, los llevó a historias más tenebrosas con “El Cristal Encantado” y, posteriormente, “Laberinto”. Estos proyectos no funcionaron de la manera en que Jim esperaba, por lo que hubo un momento de introspección y de reflexión, que tristemente coincidió con un enfermedad mal atendida y su muerte a sólo horas de haber ingresado al hospital caminando.

Su pérdida dejó un vacío enorme entre sus colaboradores y fans, la pregunta del futuro de la rana René estaba volando en el aire. Durante su homenaje de fallecimiento Abelardo, Big Bird, cantó “It’s not easy to be green” (1970), la canción que cantaba la rana René comenzaba con un lamento de su color que al final acepta y abraza su “verdez”. Justo unos días antes de morir, Jim, le dejó a sus hijos una serie de cartas en donde les decía que lo que había tratado era dejar un mejor mundo del que había encontrado, éstas cartas funcionaron como una especie de testamento de su obra. Así, su hijo Brian Henson se convirtió en director de la compañía poco antes de la compra por parte de Disney, pero seguían conservando el espíritu de un creador quien era un amante de su labor creativa -sus hijos estaban invitados todos los días a todos los aspectos del trabajo de la compañía-. Así que, dejar a ir a la rana René también era dejar una parte del espíritu de su padre por lo que su llegada al final del programa especial de homenaje de Jim Henson fue una señal de esperanza, tal como su “verdez”. Después de 27 años, la noticia de la apertura de una sala permanente en un museo que celebra los aspectos más positivos del cine y de la televisión -gracias a una gran donación por parte de la familia y al apoyo de la alcaldía de Nueva York para la ampliación del museo y de una serie de restauraciones de las pieles de algunos personajes – se ve un poco opacado con el despido de quién tomará el lugar de Henson como titiritero de la rana René, quien en palabras de la familia había perdido el espíritu de su papá y se había convertido en un personaje un poco más oscuro y amargado.

En una época en que la luz es un elemento necesario para poder visualizar el mejor camino en las tinieblas, los esfuerzos por preservar y compartir el legado de un visionario como Henson es un logro muy plausible, que se ve reflejado con las salas llenas por las siguientes semanas, y por revivir elementos de nostalgia que ya llevan más generaciones. Tanto mi mami, como yo, como mis primos compartimos el amor por esos personajes que nos traen han buenos recuerdos y, que incluso hasta la crítica a más amarga, no olvidemos a los “adorables” Statler y Waldorf desde su balcón, tienen un lugar primordial en nuestros corazones, incluso después de la muerte.

 

 

Sobre el autor

Ximena Apisdorf Soto

Ximena Apisdorf Soto

Twitter

Maestra en Arte, con especialidad en Art Business por la Universidad de Manchester y egresada de la Licenciatura en Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Se enfoca en la creación de mejores relaciones para el intercambio de instituciones nacionales e internacionales. Actualmente, trabaja para el Barroco Museo Internacional, el cual será inaugurado en 2016 en Puebla y como consultora de relaciones internacionales con las asociaciones como la Asociación de Directores de Museos de Arte (AAMD por sus siglas en inglés) y Bizot para el Museo del Palacio de Bellas Artes. En 2014 fue coordinadora operativa de la 2da. Bienal de Arte Veracruz, para la creación y difusión de artistas del estado. Desde el 2011 se ha especializado en arte contemporáneo latinoamericano y su difusión en las plataformas digitales como fundadora y editora del blog Tildee.info. Escribe para las publicaciones especializadas: Flash Art, Revista Código, Artishock, entre otras. Ha trabajado en instituciones públicas y privadas, enfocada en la coordinación estratégica, operativa y de comunicación; tanto en México como en Estados Unidos; entre los que destacan: el Museo Nacional de Arte, el Museo Tamayo, Proyectos Monclova, I-20, Casey Kaplan Gallery, Prospect 2.5. Ha impartido clases para la Suprema Corte de la Nación (2007) y el Instituto Realia (2014). En el 2008 curó y coordinó la primera exposición de arte contemporáneo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli: “Elefante Negro: Arte Contemporáneo”, en la cual participaron 21 artistas de 10 nacionalidades diferentes.

Una Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *