Me indignan muchas cosas, pero más aún cuando el futuro del país se amenaza como tal.

¿Qué vamos (que van a hacer?) cuando en 2050 la población vieja, mayor de 65 años llegue al 25%? Y un 75% de esa población carezca de prestaciones sociales, la más urgente: una pensión digna. Se dice fácil que la pensión universal estará vigente, pero para una carga social tan grande, ¿de dónde saldrá el dinero?

Hoy veo con tristeza que el gatopardismo es signo distintivo de las políticas públicas, hacer muchos cambios para que todo siga igual, simular logros y leyes inaplicables o simplemente no aplicarlas.

Es el caso de la reforma educativa y su nula aplicación en Oaxaca, donde la CNTE tiene el control del Estado igual que la Tuta lo tiene en Michoacán.

Diría Alfonso Zárate:

Hoy, más de un millón de niños, comerciantes, hoteleros, trabajadores del sector turismo y legisladores, entre otros, están sujetos a las agresiones y extorsiones de esa banda que enarbola causas sociales para obtener concesiones políticas y ventajas indebidas del presupuesto público.

La CNTE tiene turbas entrenadas para la operación a ras de suelo que bloquean arterias y carreteras, ocupan plazas públicas, asaltan oficinas de gobierno y de partidos, boicotean comercios y hoteles, “confiscan” autobuses y transportes de carga, y todo esto ante la mirada complaciente de las autoridades”[1]

Y mientras, detrás de las oprobiosas calificaciones internacionales que obtuvo México en las evaluaciones PISA (último lugar de la OCDE), vemos que más del 61% de los que hicieron el examen para docentes de educación media reprobaron, y en las primarias seis de cada 10 profesores que presentaron el examen para obtener una plaza docente no son aptos para dar clases en escuelas de nivel básico, de acuerdo con datos publicados por la Secretaría de Educación Pública.

Y no se diga las universidades, pues se detuvo el programa de certificación obligatorio debido a que ni el 40% de los egresados de cualquier universidad cumplen los requisitos de los empleadores.

Por ejemplo, la consultora McKinsey, en un estudio reciente publicado por la revista Forbes, dice que sólo 42% de los empresarios a nivel mundial considera a los egresados del nivel educativo superior preparados para enfrentar el mercado laboral. En contraste, 45% de los jóvenes se considera apto para un puesto.

Y Manpower en una encuesta global, señala que en México, la dificultad para llenar vacantes es una realidad para cuatro de cada 10 empleadores.

Como resultado de la desconexión escuela-empresa resulta que en este wikimundo, tan comunicado y tecnologizado, el egresado carece de cosas tan básicas como la competencia de hablar y escribir correctamente español. A las empresas también se les dificulta encontrar en los universitarios emprendimiento, inteligencia emocional, capacidad de síntesis, pensamiento lógico y ágil, y hasta puntualidad, refiere una encuesta del 2013 del Centro de Investigación para el Desarrollo CIDAC.

Y por último, algo que acentúa aún más mi depresión: el 28 de agosto se publicó que “la Comisión Nacional de los Derechos Humanos advirtió que en el delito de trata de personas lo alarmante es el grado de impunidad, ya que de 2,105 averiguaciones previas registradas, sólo 756 derivaron en una consignación ante un juez (136 del fuero federal y 620 del fuero local). Preocupa, además, el hecho de que haya registro de 152 sentencias condenatorias (nueve en el fuero federal, 143 en el local). Lo anterior implica que de las 2,105 averiguaciones previas iniciadas en el país, únicamente 7.2% ha derivado en una sentencia condenatoria”[2]. Y que los camineros en México doblan a cualquier autoridad, como en Querétaro, donde con una “anuencia” del presidente municipal, operan un casino desde el 2011, violando la constitución sin autorización de Gobernación, cosas del calderonismo.

Y así puedo seguir con las malas noticias y ver como se cumple el pacto federal enviando a un virrey a Michoacán para que contrate a un sicario de la Tuta, como coordinador de autodefensas y al verdadero defensor de su tierra, Mireles, sea encarcelado y vejado hasta el punto de rifar su sombrero.


[1] Alfonso Zárate.- El “secuestro” de Gabino Cué; en el Universal diario, México, jueves28 de agosto de 2014

[2] José Juan Reyes, Trata de personas, creció en paraíso de impunidad”, en El Economista, diario México, jueves 28 agosto 2014

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