Por parte del gobierno federal no se ha dicho nada en concreto sobre la reforma en salud, no existen foros de análisis, debates, entrevistas, etc. fomentados por la Secretaría de Salud y gobiernos estatales. Existen algunas notas sueltas pero en concreto no existe nada; situación que es de preocupar porque sí se va a aplicar la misma política que se usó para la reforma energética o la educativa, podemos inferir que la reforma en salud sera todo menos algo pensado para beneficio de mayoría de la población mexicana.

Por el momento la declaración que se llevan la semana del 22 al 26 del mes en curso, es por parte del ISSSTE, donde su director general, Sebastián Lerdo de Tejada, declara que sí existe faltante de medicamentos, es por ineficiencia del área administrativa de cada clínica u hospital, ya que se tiene cubierto el 100% del suministro de medicamentos, declaración que sobrepasa los triunfalismos de la época de López Portillo; es mas, debiéramos mandar a este funcionario a la Secretaría de Salud como titular de ésta o la misma ONU, ya que ha logrado lo que muchos ciudadanos sueñan: “llegar a una farmacia de una institución de salud (IMSS, ISSSTE, SS) y que no exista faltarte alguno de medicamentos”.

Seguramente los jefes del ISSSTE no tienen la culpa o responsabilidad y es algún oscuro burócrata encerrado en un cuarto de un metro por un metro, el cual en su mente perversa y patológica, el responsable de que usted no cuente con su medicamento en tiempo y forma. Claro cualquier paciente puede ratificar que esto es una total falsedad, no sólo en el aspecto de medicamentos, consultas, pases a otro hospital, estudios de laboratorio y gabinete, entre otros, donde usted no solo NO cuenta con el medicamento si no también, tiene que esperar mucho por un estudio diagnostico, puede ser que hasta MESES. No fuera usted alto funcionario enfermo de un “nódulo tiroideo”, porque no solo lo atienden rápidamente en el hospital militar, sino que además le dejarían pasar a toda la familia junta para tomarse la foto digna de ser difundida en todos los medios y redes sociales.

Puebla que chula es Puebla 

Pues resulta que en la semana mencionada anteriormente, el diputado del PAN Jorge Aguilar Chedraui, presentó su propuesta de reforma al sector salud en el estado de Puebla, con la cual intenta que “Puebla salga del rezago en el sector salud”, por consiguiente los ciudadanos de dicho estado pueden dormir tranquilos de aquí a los siguientes 20 años. Dicha propuesta, como debe de ser en la política moderna, no fue hecha por un médico o personal de salud, sino por un licenciado en economía, el cual si bien cuenta con una trayectoria trabajando en puestos que tienen que ver con la salud, pero dudo mucho que sepa lo que es sufrir por no poder dar la atención adecuada a un paciente en el momento que este la requiere, o un usuario del servicio que exige en el momento un medicamento o estudio para disminuir sus males, es el mejor ejemplo de que los administrativos toman el poder, y la visión entre médico y ellos es muy diferente en lo que se refiere a como solucionar los problemas de salud.

Propuesta obscura gestada a espaldas de la opinión pública, donde se citan medios de comunicación a una conferencia de diez minutos y no se permiten preguntas. Cabe resaltar el carácter de un planteamiento donde la sociedad no es participativa y no colabora, una sociedad que es vista como un usuario de un servicio, el cual es un ente que meramente recibe un servicio de salud y aporta dinero.

Ahora el IMSS, en voz de su delegado, apoya esta propuesta, el cual menciona que la desconoce pero concuerda con ella. Con hechos como este ahora entiendo la frase de moda en el facebook “pos me mato”, ¿cómo apoyar algo que ni conozco?, esto solo en México.

Vamos resaltando algunos aspectos de lo que se menciona y por eso decimos que son propuestas cojas:

Se menciona que el servicio de salud estará ligado a el aspecto contributivo laboral del usuario del servicio, es decir pagas y tienes derecho a atención ¿y si estoy desempleado, en un país donde lo que falta es empleo bien remunerado?, ¿y si tengo una discapacidad que me impida laborar temporal o permanentemente?, ¿y si me pagan por honorarios sin tener prestación alguna? Malo, malo, malo señor diputado. La salud no es un bien que pueda yo cambiar, alquilar, comprar o vender; se ratifica que solo si eres “productivo” a ojos del gobierno entonces sí le interesas, en caso contrario a ver como le haces.

Respecto a la calidad en el servicio explicó que impulsarán un programa de servicios de calidad y calidez, basado en estímulos al desempeño con el respaldo del Arbitraje Médico. Compañeros médicos y enfermeras: si antes querían que diéramos atención por kilo, ahora sera por kilo y con garrote.

Se habla de subrogar servicios e incluso que participe la iniciativa privada (no las clínicas pequeñas, sino grandes empresarios, no se emocionen), seguros especializados pagados por el usuario (¿qué no el Seguro Popular me cubre de lo más importante?), remarcando “la salud no debe ser solo para quienes la puedan pagar, debe ser un igualador de oportunidades”. Mayor contradicción no puede haber. Falta que nos digan que estamos enfermos de todo por nuestra culpa. ¿De cuando acá es más barato lo privado? Me recuerda a la reforma energética que se acaba de aprobar. El modelo privado nos ve más como que todos somos enfermos en mayor o menor medida lo que importa es cuando, cuanto vamos a consumir y si podemos pagar, donde no solo se da el control por medio de ideas y la conciencia sino también a través del cuerpo.

Lo antes mencionado son sólo unos cuantos aspectos que se presentaron recientemente en Puebla. ¿En realidad esta es una política panista? ¿No será la política de Peña y se quiere ver cual es la reacción de la población para ir midiendo que se puede o no aplicar?. Una estrategia para continuar desmantelando los servicios que presta el estado para justificar su privatización a ultranza donde se justifiquen reformas impuestas, recordemos que en todo existen defectos y virtudes, el sistema de salud no es la excepción. En un momento donde los encargados de la política en salud su frase es: “Esto que propones ¿Qué capital político nos va a dar? Porque si no da capital político entonces no sirve.

Para terminar y no tiene que ver con salud (bueno sí pero no directamente), el caso Tlatlaya evidencia lo que muchos sabían pero gritaban en el desierto: el nuevo PRI es idéntico al viejo PRI, ¿narcotraficantes muertos o guerrilleros?, ¿ajuste de cuentas por no pagar cuota?

En cualquier país civilizado ya tendríamos la renuncia del Secretario de Defensa, el de Gobernación y el gobernador del estado, ya que esto no es “un hecho aislado”. Pero bueno no vaya siendo que al rato nuestro Secretario de Gobernación sea trasladado a Educación Publica como ha sucedido con Emilio Chuayffet y pues sigamos con una política educativa pobre y de garrote, si es que queda algo de este país.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *