Bienvenidos!

México es la clase de país donde, desde hace 50 años, las cosas “importantes” siempre están por pasar pero nunca ocurren.

Desde López Mateos a Peña Nieto (curioso: dos mexiquenses en exactamente medio siglo) estamos siempre a punto de acabar con el hambre, dejar atrás el subdesarrollo, ganar la Copa del Mundo del futbol, terminar con la corrupción, acabar con el “dedazo”, ser 100% alfabetizados, tener un modelo perfecto de impartición de justicia, ser más democráticos, ser más sanos, dar igualdad de oportunidades a la mujer, rescatar a nuestros hermanos indígenas y un largo rosario de etcéteras.

Dado que llevamos 200 años como nación independiente, no hemos tenido gorilocracias sudamericanas, sátrapas comehombres en el papel de dirigentes, ni nos han conquistado aún los reptilianos que viven en Alfa Centauri, los mexicanos nos hemos visto obligados a justificarnos por todas esas fallas convirtiéndonos en campeones mundiales de los pretextos.

En este punto damos paso a los recuerdos infantiles.

Pase largas temporadas de mi infancia con mi abuelo. Un hombre tan mocho que se bañaba con la ropa puesta y quien tenía un pedazo de tierra, de 30 cm x 30 cm, en Oaxaca. Siempre lo llevaba consigo y lo sacaba para presumirlo. No era muy brillante (como se darán cuenta) pero si muy escrupuloso.

Siempre que yo me equivocaba, no hacia algo que me había pedido (o simplemente la cagaba) y tras escuchar mis inútiles pretextos me contestaba: “Nada…ni que ocho cuartos, ni que a Chuchita la bolsearon…eres un zopenco!”. Dicho todo esto con infinito amor, bajo su mirada penetrante y con una vara para azotar larga como un remo en la mano derecha.

Tras reflexionar mi error y sobarme el hinchado trasero (que acababa con la inflamación propia de una concursante al premio de la chica Bumbum) siempre me preguntaba “¿que serán los ocho cuartos y quien esa Jesusa que se permitió bolsear y me impide inventar pretextos?”

Nunca encontré una respuesta.

Esta columna nace ahora de aquella duda infantil. Dos veces por semana, aquí vamos a platicar sobre la enorme cantidad de pretextos que los mexicanos, ya sean dirigentes, líderes, personalidades, personajes públicos y hasta ciudadanos de a pie, inventamos día tras día para justificar porque las cosas no pasan en este país y porque, también, cuando pasan siempre es para empeorar.

Les comento desde esta presentación que lo haré siempre en el animo destructivo y sin sentido de lo políticamente correcto que me caracteriza, inútil será quejarse, mentarme la madre o levantar una queja ante Derechos Humanos, como decíamos también en el precámbrico tardío: “no respondo chipote con sangre”. Eso sí, todos los datos “duros”, toda la información será verídica; no se van a inventar hechos y esto no será solo una columna de chistes. Habrá información concisa, precisa y maciza.

Los temas serán variados: desde la Reforma energética (donde Tata Lázaro un petrolero en cada hijo te dio) y el escándalo de “Cuauhtémoc y sus Topo Gigios” hasta la sufridas aventuras de los ratones verdes en las termas (tables) brasileñas, pasando por la música, el cine, las ninfómanas, los hoteles de paso, las cantinas, los libros, las redes sociales, los temas de moda de novedad, las relaciones familiares y todo aquello que hace de nuestro paso por este valle de lagrimas una experiencia enaltecedora.

Agradezco la oportunidad y nos vemos aquí el jueves. Sean bienvenidos!

Dato fascinante: En la antigua Roma era considerado signo de liderazgo el nacer con la nariz en forma de gancho.

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Sobre el autor

José Luis Guzmán Monroy

José Luis Guzmán Monroy "Miyagi"

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Nació en algún momento del “baby boom” sesentero (para que no les oculte la edad lo hizo en 1964) y nunca negó su cuna de ocote. Producto de la cultura del esfuerzo, su vida estudiantil transcurrió en escuelas públicas hasta titularse en la FCPyS de la UNAM con la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y luego una Maestría en Ciencia Política. Como su madre lo echó de su casa al grito de “yo no mantengo vagos!!”, cuando el apenas contaba con 5 años de edad, José Luis ha desempeñado los más variados y diversos empleos que van de “cerillo” en un Aurrerá a Productor del Presidente Vicente Fox en ese monumento al humorismo involuntario llamado “Fox en Vivo, Fox, Contigo” que se transmitió durante el sexenio 2000 – 2006 a cargo de la Oficina de Imagen y Opinión Pública de la Presidencia de la República. Fue también Reportero del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) desde 1992 y hasta el año 2000 cubriendo todas las fuentes informativas destacando el Senado de la Republica y la Secretaria de Gobernación. Cubrió también el levantamiento zapatista en Chiapas en enero de 1994 y las Platicas de Paz de San Andres Larrainzar, Chis, en 1996. Ha colaborado en medios electrónicos como Grupo Imagen y W Radio, como productor de Carmen Aristegui y Javier Solórzano del 2000 al 2005. Como productor en “Radioactivo” durante 5 años y creador de “juguetes” radioactivos así como de programas unitarios. Actualmente produce y conduce “Charros Vs. Gangsters” en el 102.5 Noticias MVS; luego de realizar otros esfuerzos como “El Atorón” y “Las Del Estribo”. En televisión ha colaborado en “Circulo Rojo” de Televisa y “El Almohadazo” de Canal 52 en el sistema Dish; contando también como guionista en Canal 11 del IPN. En medios impresos ha colaborado en los periódicos Reforma, Milenio y como miembro fundador del diario “La Crónica de hoy”. Además de escribir para publicaciones mensuales como “Rolling Stone”, “Esquire” y “Playboy”. Actualmente produce “Ultra Noticias” con Javier Solorzano. Tiene un hijo, 4 divorcios, 3 pensiones, una infección venérea, una novia a la que adora y le gusta la ropa de GAP.

Una Respuesta

  1. Karla Nieto

    Hola Miyagi, siguiéndote los pasos, ahora por estos lugares del ciberespacio.
    no me pierdo todos los días “charros vs gangsters” ….. me hacen la tarde!
    te felicito, que sigan los éxitos.
    saludos.

    Responder

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