Hubo un tiempo, cuando a los perros se les amarraba con longaniza y me agarraban de bajada, que el lenguaje de los políticos era fluido, docto, lleno de giros inesperados, grandilocuente y deslumbrante. No en balde la mayoría de ellos a veces resultaban ganadores de concursos de oratoria -como Adolfo López Mateos- o pulían su lenguaje y apariencia hasta la obsesión, devastados por la carencia de otras prendas -como Gustavo Díaz Ordaz-.

Mi abuelo decía que los políticos eran conocidos como “Los pico chulo”. Vean si no López ”Paseos” era un genio: “La Revolución Mexicana fue la Revolución perfecta, pues al rico lo hizo pobre, al pobre lo hizo pendejo, al pendejo lo hizo político, y al político lo hizo rico”. Más sabiduría, ni Nietzsche.

Luis Echeverría -el hombre que impulsó la moda de las guayaberas como política de Estado- fue el primero en decir un dislate tras otro y convertir el lenguaje de los políticos en un sarta de tonterías donde no los escuchamos rebuznar porque no conocen la tonada.

Echeverría acuñó frases como: ”Antes estábamos a un paso del precipicio, ahora hemos dado un paso adelante”, “Ni nos beneficia, ni nos perjudica, sino todo lo contrario” y su slogan de campaña más bien parecía anuncio de sostenes: “Arriba y adelante”. Desde ahí los políticos mexicanos nos han regalado joyas del saber como “Defenderé el peso como perro” de López Portillo, “No necesitamos ayuda del extranjero” de Miguel De la Madrid o el “Ni los veo, ni los oigo” de ese prócer del bien decir que fue Carlos Salinas.    

Tampoco podemos olvidar a políticos menores que también han hecho de las suyas como el en su momento gobernador de Nuevo León, Sócrates Rizo, quien declaró al referirse a las obras en Monterrey: “Estamos trabajando las 24 horas del día y partes de la noche”, “Esa voz de la grabación si es mía, pero no soy yo” del exgober precioso Mario Marín Torres sobre la grabación en donde habla con su amigo el pederasta Kamel Nacif o esta joya del exgobernador de Jalisco “Etilio” González Márquez: “Éste es un cuete. No me importa, me cae. Don Juan, absuélvame desde allá. Además estamos haciendo un buen desmadre, Don Juan, ¿sí o no? Aquí hay un cheque, el 419240, cabrón, a nombre de la AMBA. Digan lo que quieran. Perdón, señor Cardenal: ¡chinguen a su madre!”.

¡Ah que muchachos estos!

Todo esto viene a cuento porque esta semana se han hecho declaraciones que merecen estar en un sitio de honor dentro de estas frases que pintan a nuestra clase política de cuerpo entero.

En Veracruz, fue asesinado el activista social y periodista Moisés Sánchez Cerezo. Todo apunta a que el responsable intelectual del delito es el presidente municipal de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes. Al hablar sobre la situación del edil, su abogado soltó la siguiente perla: “No anda prófugo, está escondido”… si esto fuera la revista “Condorito” se escucharía un sonoro “Plop”.

Del mismo tamaño o quizás más grave es la declaración del Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, quien en conferencia de prensa, y como si estuviera comentando “El Exorcista”, brindó detalles de lo que para la PGR ocurrió la noche del 26 de septiembre de 2014 con los jóvenes normalistas de Iguala: dijo que el fuego de una hoguera armada con tres palos fue suficiente para alcanzar una temperatura de 1600º C capaz de incinerar a los 43 normalistas de la escuela rural de Ayotzinapa sin que se hubieran dejado restos que permitieran su posterior identificación y reconocimiento.

Para que nos demos cuenta de lo que dice, hay que tomar en cuenta el punto de fusión de varios metales como el estaño a 240°C, el plomo a 340°C, el aluminio a 620°, la plata a 960°C o el cobre a 1050°C. Más arriba ya caemos realmente en el “heavy metal” y ya no son tan fáciles de fundir y se requieren instalaciones industriales. Por ejemplo, el acero de alto carbono se funde a los 1370°C, el acero inoxidable lo hace a los 1430°C, y se requieren 1593 grados celsius para fundir el Hierro forjado.

Otro ejemplo: se dice que la temperatura que alcanzó la estructura metálica del WTC en Nueva York, para literalmente derretirse luego de los atentados del 11 de septiembre del 2001, fue de 1510 grados.  

Es decir, de acuerdo a la PGR, unos malhechores que no tienen ni la primaria terminada lograron armar un dispositivo capaz de derretir al WTC y fundir el acero estructural con tres palos, unas llantas y dos combustibles. Lograron que el dispositivo fuera tan eficaz que, en menos de 15 horas, pudiera deshacerse de 43 cadáveres a un ritmo de incineración absoluta -es decir, no dejaron ni polvo- de tres cuerpos por hora. ¿Les cae?. Según el reporte de la PGR los asesinos operaron de la siguiente manera:

Los colocaron en una enorme cama de llantas de varios pisos, como si se tratara de la base de una de una gigantesca pira. La rellenaron con troncos, ramas y plástico para que el fuego ardiera con mayor intensidad. Arriba de las llantas, los delincuentes acomodaron en fila los restos de los estudiantes como si fueran troncos de una hoguera. Otra vez: ¿les cae que así se logra crear una pira de 1600º C?

La frase completa que ya dejo Murillo Karam para la Historia es: “Los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos la noche del 26 de septiembre en Iguala, Guerrero, fueron privados de la libertad, privados de la vida, incinerados y arrojados al río. En ese orden. Ésta, es la verdad histórica de los hechos, que debe tener validez jurídica ante los órganos jurisdiccionales”. Faltó agregar:  “Y Háganle como quieran”

De verdad que estamos ante una generación de políticos que usa el lenguaje de una manera tan irresponsable y absurda, donde la verdad de la Historia los pondrá a todos en su lugar.

Dato fascinante: Dos cosas me brincan del reporte de la PGR y no soy químico, que conste. En él se asienta -y uso la versión publicada en “Milenio”- “Fue tal la intensidad de las llamas en la base de la pira, que cambiaron la estructura del terreno, de las piedras calizas, de acuerdo con lo que se asienta en el expediente del caso: el impacto térmico sobre las rocas convirtió el carbonato de calcio en calcita”.

Sin embargo, una investigación rápida arroja que eso es imposible o alguien miente. Al buscar sus propiedades químicas se encuentra que “al elevarse la temperatura del carbonato de calcio por encima de 825º C se descompone en Oxido de calcio y bióxido de carbono.” La formula química del Oxido de Calcio es CaO y la de la calcita es CaCO3. Es decir, son dos cosas completamente diferentes.

El otro dato que salta es que se hallaron, como restos de la mortal pira, “Aluminio fundido por la exposición al intenso calor”. Sin embargo, el aluminio se derrite a los 620º C, con un calor tres veces mayor y por 15 horas supongo que debió haberse evaporado. ¿raro, no?

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Sobre el autor

José Luis Guzmán Monroy

José Luis Guzmán Monroy "Miyagi"

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Nació en algún momento del “baby boom” sesentero (para que no les oculte la edad lo hizo en 1964) y nunca negó su cuna de ocote. Producto de la cultura del esfuerzo, su vida estudiantil transcurrió en escuelas públicas hasta titularse en la FCPyS de la UNAM con la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y luego una Maestría en Ciencia Política. Como su madre lo echó de su casa al grito de “yo no mantengo vagos!!”, cuando el apenas contaba con 5 años de edad, José Luis ha desempeñado los más variados y diversos empleos que van de “cerillo” en un Aurrerá a Productor del Presidente Vicente Fox en ese monumento al humorismo involuntario llamado “Fox en Vivo, Fox, Contigo” que se transmitió durante el sexenio 2000 – 2006 a cargo de la Oficina de Imagen y Opinión Pública de la Presidencia de la República. Fue también Reportero del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) desde 1992 y hasta el año 2000 cubriendo todas las fuentes informativas destacando el Senado de la Republica y la Secretaria de Gobernación. Cubrió también el levantamiento zapatista en Chiapas en enero de 1994 y las Platicas de Paz de San Andres Larrainzar, Chis, en 1996. Ha colaborado en medios electrónicos como Grupo Imagen y W Radio, como productor de Carmen Aristegui y Javier Solórzano del 2000 al 2005. Como productor en “Radioactivo” durante 5 años y creador de “juguetes” radioactivos así como de programas unitarios. Actualmente produce y conduce “Charros Vs. Gangsters” en el 102.5 Noticias MVS; luego de realizar otros esfuerzos como “El Atorón” y “Las Del Estribo”. En televisión ha colaborado en “Circulo Rojo” de Televisa y “El Almohadazo” de Canal 52 en el sistema Dish; contando también como guionista en Canal 11 del IPN. En medios impresos ha colaborado en los periódicos Reforma, Milenio y como miembro fundador del diario “La Crónica de hoy”. Además de escribir para publicaciones mensuales como “Rolling Stone”, “Esquire” y “Playboy”. Actualmente produce “Ultra Noticias” con Javier Solorzano. Tiene un hijo, 4 divorcios, 3 pensiones, una infección venérea, una novia a la que adora y le gusta la ropa de GAP.

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