“Los estados poderosos sólo pueden sostenerse por el crimen. Los estados pequeños sólo son virtuosos porque son débiles.”

Mijaíl Bakunin, anarquista ruso (1814 – 1876)

Al fin cayó Servando Gómez “La Tuta”, el maestro más popular del imaginario colectivo después del “Profesor Jirafales”, “La Maestra Ximena” y “El Maestro Cipriano” de la película “Simitrio”.

No sólo era maestro, también encabezaba la organización criminal más brutal de nuestra historia reciente que respondía al nombre de “Los Caballeros Templarios”, que ni eran caballeros, ni templarios. Usted se preguntará y con toda razón: ¿cómo es que llegamos a esto? ¿de dónde salieron estos individuos?  Lo digo porque también atraparon a un líder más de “Los Zetas” (vinílicas) quienes tienen un organigrama parecido al de una ferretería: atrapan al “Z-42” y el siguiente jefe es el “Z-43”.

En ambos casos se aplica la misma lógica de análisis: son una herencia más de nuestro sistema político, donde la procuración de justicia no ha sido más que un instrumento más del control político. Precisamente, la centralización del poder, la impunidad y la discrecionalidad permitían privilegiar a los amigos y castigar a los enemigos. Así fue desde los regímenes de Lopez Mateos, Díaz Ordaz y Echeverría Álvarez: se buscaba justicia para los amigos y para los enemigos, la ley a secas.

Esto permitió que durante el sexenio de López Portillo, tal vez el más cínico, sucio e inmoral de nuestra historia, los límites puestos a la delincuencia hayan sido tan delgados que uno ya no sabía donde empezaba la policía y donde los criminales. Arturo “El Negro” Durazo era el jefe de la Policía de la Ciudad de México y, al mismo tiempo, de la mafia capitalina. Incluso permitió el surgimiento del fenómeno de los “narco juniors” como “El Yayo” Durazo quien disfrutaba observar en su zoológico privado como leones  destrozaban a crías de ganado vacuno.

Este modelo fue muy funcional para los grupos en el poder quienes podían acceder a todos sus recursos cuando lo requerían.

Al mismo tiempo les permitía violar la ley, siempre y cuando no afectaran a alguien más poderoso que ellos. A todos los ciudadanos de a pie en esta especie de país, sólo nos quedaba el recurso de buscar “algún cuate” medianamente ubicado en la escalera del poder para tratar de pedir apoyo cuando se necesitara.

Cuando llega la llamada “transición democrática” el crimen empieza a escalar e incluso hay quien señala como hipótesis de trabajo que el asesinato de Colosio corrió a manos del crimen organizado. A estas alturas del partido creo que hasta “El ratón de los dientes” encabeza un cartel protegido por el gobierno. Durante el sexenio de Zedillo, vimos como el secuestro se convirtió en el crimen de moda y ya no digamos durante las administraciones de Fox y Calderón.

Servando Gómez vivía con tal impunidad que se daba el lujo de subir videos a las redes sociales para hacer sus declaraciones sin ocultar su rostro y convertirse en un hombre al que temían las elites políticas por tener videos de todo mundo. Además había demostrado que la carrera magisterial si servía para enriquecerse ya que sólo en propiedades confiscadas a su grupo criminal había acumulado una riqueza superior a los mil 500 millones de pesos. El tipo, pese al aire bonachón de patriarca onda “Papá Pitufo”, era un criminal de la peor ralea ya que torturó y asesinó a 12 elementos de las fuerzas federales, haciendo pública su responsabilidad mediante el respectivo video. Cuando la sociedad michoacana, cansada de la extorsión y el miedo, organiza las llamadas “autodefensas” es cuando en verdad inicia el principio del fin de  “La Tuta”. La demanda social por su captura era ineludible y tardó micho más de lo que podía esperarse. Ya resulta curioso que haya ocurrido cuando la administración de Peña venía de enfrentar durante varias semanas una perdida importante de credibilidad derivada de su mal manejo de la economía, la opacidad de sus casas y la tragedia sin resolver de Ayotzinapa que le costó el puesto el procurador Murillo.

Actualmente, más de un gobierno estatal se encuentra permeado hasta la médula por el crimen organizado o ya de plano coludido con él. Los casos más dramáticos son Tamaulipas y Guerrero que realmente son “tierra de nadie” en materia de procuración de justicia. Es innegable que el crimen organizado está detrás de la tragedia de los estudiantes de Iguala.

Ahora bien, toda la administración de EPN está lanzando cuetes al aire para celebrar el fin de “La Tuta -o el “Z-42” por si fuera el caso-, se les olvida que Michoacán no cuenta con instituciones locales sólidas y es cuestión de tiempo el observar quien viene a llenar el vacío dejado por el teacher del terror, incluso podría aumentar la violencia en la tierra que inventó las carnitas de puerco.

El crimen sólo puede florecer cuando las instituciones responsables de contenerlo son corruptas y frágiles. El reto es que no sean así, sino que lleguemos a contar con instituciones fuertes, honradas y autónomas capaces de enfrentar con éxito cualquier manifestación de crimen organizado. Sin embargo, poca esperanza nos dan que así ocurra cuando al frente de la PGR queda la hermana de un importante mando de Televisa.

Dirán misa e intentarán demostrar que el vinculo sanguíneo no pesa. Lamentablemente la experiencia mexicana dice otra cosa… y si no… al tiempo…

Dato fascinante: Lo que antes era un intento de ejercicio democrático -las candidaturas plurinonimales- ha quedado convertido en un cochinero luego de ver las listas de los principales partidos políticos:. En el PAN, puro asistente a tinterillo, en el PRD sólo faltó que “Los Chuchos” pusieran a su abuela (si es que tienen) y en el PRI la presencia de “La Corcholata” logró lo que parecía imposible: una mezcla turbia de frivolidad y cinismo. ¡Pobre país!

Sobre el autor

José Luis Guzmán Monroy

José Luis Guzmán Monroy "Miyagi"

Twitter

Nació en algún momento del “baby boom” sesentero (para que no les oculte la edad lo hizo en 1964) y nunca negó su cuna de ocote. Producto de la cultura del esfuerzo, su vida estudiantil transcurrió en escuelas públicas hasta titularse en la FCPyS de la UNAM con la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y luego una Maestría en Ciencia Política. Como su madre lo echó de su casa al grito de “yo no mantengo vagos!!”, cuando el apenas contaba con 5 años de edad, José Luis ha desempeñado los más variados y diversos empleos que van de “cerillo” en un Aurrerá a Productor del Presidente Vicente Fox en ese monumento al humorismo involuntario llamado “Fox en Vivo, Fox, Contigo” que se transmitió durante el sexenio 2000 – 2006 a cargo de la Oficina de Imagen y Opinión Pública de la Presidencia de la República. Fue también Reportero del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) desde 1992 y hasta el año 2000 cubriendo todas las fuentes informativas destacando el Senado de la Republica y la Secretaria de Gobernación. Cubrió también el levantamiento zapatista en Chiapas en enero de 1994 y las Platicas de Paz de San Andres Larrainzar, Chis, en 1996. Ha colaborado en medios electrónicos como Grupo Imagen y W Radio, como productor de Carmen Aristegui y Javier Solórzano del 2000 al 2005. Como productor en “Radioactivo” durante 5 años y creador de “juguetes” radioactivos así como de programas unitarios. Actualmente produce y conduce “Charros Vs. Gangsters” en el 102.5 Noticias MVS; luego de realizar otros esfuerzos como “El Atorón” y “Las Del Estribo”. En televisión ha colaborado en “Circulo Rojo” de Televisa y “El Almohadazo” de Canal 52 en el sistema Dish; contando también como guionista en Canal 11 del IPN. En medios impresos ha colaborado en los periódicos Reforma, Milenio y como miembro fundador del diario “La Crónica de hoy”. Además de escribir para publicaciones mensuales como “Rolling Stone”, “Esquire” y “Playboy”. Actualmente produce “Ultra Noticias” con Javier Solorzano. Tiene un hijo, 4 divorcios, 3 pensiones, una infección venérea, una novia a la que adora y le gusta la ropa de GAP.

Una Respuesta

  1. El Mero mero.

    Correccion: el hijo de Durazo se apodaba “El Yoyo”, deleznable personaje, repartidor de drogas entre sus amigos entre los cuales se destaca otro descendiente de familia ungida por el “gran dedo de oro”, en aquel entonces era López Mateos, quién regaló a esa familia (traducción despojó a la nación o a muchas familias acapulqueñas de grandes extensiones de tierra playera para entregárselas), hablo del creador del tono Pantone naranja profundo Roberto Palazuelos, si, ese mero! Y adivine quién más era amiguis del Yoyo? si, el mismísimo creador de la torta acapulqueña, X Luis Miguel! despojado puertorriqueño que hizo fortuna a sombra de “políticos” como Durazo, extraño? No, el poder corrupto tiene sus maneras y sus compinches, y los recompensa bien.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *