Para Anna… porque me hace sentir como nadie

 

En 1975 los mexicanos sufríamos una cruda espantosa sin haber tomado un sólo trago. El mundo se nos venía encima y no sabíamos para dónde correr. La violencia política desatada por las dementes medidas de Luis Echeverría y sus no menos deschavetadas decisiones económicas -el incremento anual de la deuda externa llegó a niveles nunca antes vistos de 10 mil millones de dólares y aprendimos la expresión “fuga de capitales”- habían sumido al país en una confusión sin precedentes y una pobreza que rayaba en lo buñuelesco. México se le deshacía entre las manos…

En ese año 75 la camisa de moda era de la marca “Galgo” -costaba 20 pesos y había en todos los colores- que se te pegaba al cuerpo a la menor sudoración; si usted querida damita quería convertirse en “la rubia del blues” -con sus profundas raíces negras- el tinte a usar era el Vanart que costaba $9.95, una televisión “Punto Azul” modelo Granada salía en $3995.00 y su buen baby doll para dama, se hallaba hasta en 25 pesos.

La canción de moda era la que acabó por ganar el Festival OTI, compuesta por Felipe (hoy Felicia) Gil e interpretada por Gualberto Castro: “La Felicidad”

“La felicidad no es un puerto
La felicidad no es un lugar
La felicidad es una forma de navegar
Por esta vida que es la mar…”
“La Felicidad”
Felipe (hoy Felicia) Gil

El rock nacional, agobiado por los madrazos, se movió hacia la “orilla del pueblo”, hacia las zonas más marginadas y depauperadas, para refugiarse en los llamados “hoyos fonqui” -término acuñado por el escritor Parménides García Saldaña- y en las tocadas en barriadas populares las cuales se caracterizaban porque los participantes (en su mayoría varones) bailaban de “a brinquito”, levantando polvaredas impresionantes y por acabar en descomunales madrizas, en ocasiones, motivadas por la llegada de fuerzas policiacas que la emprendían a macanazos contra todos los presentes.

No se crea que esto causó una revolución o que la gente acabó en la calle para protestar, la razón es que se había creado ya el mecanismo perfecto de dominación mediática, política, informativa y de entretenimiento: Televisa.

Formalmente salió al aire el 1 de enero del 73, y su nombre sólo significa “Televisión Vía Satélite” con un logotipo que siempre se me hizo muy extraño: parecía -y todavía parece- un gigantesco ojo orwelliano que todo lo ve y todo lo castiga. Ya había enseñado uñas y garras un par de años antes: el 7 de septiembre de 1970 debutaba en el canal 2 el noticiario “24 Horas” con Jacobo Zabludovsky. Ahora todo mundo se desvive por él calificándolo de “leyenda”, sin embargo, a todos se les olvida que por espacio de tres décadas se trató del máximo censor y desinformador del país, enemigo de la verdadera democratización y auténtico palafrenero del “señorpresidente” en turno. No es sorpresa que las grandes manifestaciones sociales de la década de los 70 y subsecuentes, hayan hecho paradas en Av. Chapultepec 18 -dirección original de este castillo de ilusiones- para manifestar su repudio a una empresa que se dedicaba a manipular la información.

El viejo dueño de la empresa, Emilio Azcárraga Vidaurreta (aka) “El León”, había muerto en 1972 y había sido sucedido por su hijo Emilio Azcárraga Milmo (aka) “El Tigre”. Controvertido y con más mala leche que la “Betty”, era de temperamento explosivo. “Aquí hacemos tele para los jodidos” dijo en su momento de gloria.

Una cosa hay que reconocer a Jacobo Zabuldowsky, la humildad de su origen. Su máximo sueño era comprarse un buen saco de las mejores tiendas ubicadas –como “Casa Rionda”- en San Juan de Letrán que eran la ambición de la clase media mexicana de ese momento. Con sus primeros salarios de “24 horas” se pudo dar el gusto.

Llegó contento a una junta con Azcárraga.

– Mira -le dijo con orgullo- lo acabó de comprar en “Casa Rionda”

Sin ocultar su desdén, “El Tigre” echó un vistazo a la prenda, sólo para sentenciar de la manera más humillante posible:

–    Se nota

Zabludowsky jamás volvió a comprarse sacos en San Juan De Letrán.

Cuando sale al aire en el 73, Televisa ya tenía la fórmula perfecta del embrutecimiento por décadas: para los chavitos tenían “En Familia” con Chabelo, para censurar la información ya estaba “24 Horas”, para la humillación clasista de ver a los pobres matarse o hacer cualquier ridículo por una plancha o un horno, nos recetaban “Sube Pelayo Sube” con Luis Manuel Pelayo y para la manipulación del entretenimiento ya contaban con “Siempre en Domingo” conducido por Raúl Velasco.

Eso es lo que mi generación recuerda y por lo que no me hinco ni prendo incienso ante el altar de Zabludowsky.

¡Perdón!

Dato fascinante: Este fin de semana tuvo lugar una reunión entre Luis Videgaray, Ildefonso Guajardo y Emilio Lozoya. Dos temas fueron los tocados: la caída de la producción que parece se agravará el tercer trimestre del año y el desabasto de gasolina en el norte del país. Los que saben, dicen que Emilio Lozoya no se encuentra ahora en el “ánimo presidencial” y que se podría complicar su llegada a SENER toda vez que Pedro Joaquín Coldwell ya tiene las maletas hechas.

Sobre el autor

José Luis Guzmán Monroy

José Luis Guzmán Monroy "Miyagi"

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Nació en algún momento del “baby boom” sesentero (para que no les oculte la edad lo hizo en 1964) y nunca negó su cuna de ocote. Producto de la cultura del esfuerzo, su vida estudiantil transcurrió en escuelas públicas hasta titularse en la FCPyS de la UNAM con la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y luego una Maestría en Ciencia Política. Como su madre lo echó de su casa al grito de “yo no mantengo vagos!!”, cuando el apenas contaba con 5 años de edad, José Luis ha desempeñado los más variados y diversos empleos que van de “cerillo” en un Aurrerá a Productor del Presidente Vicente Fox en ese monumento al humorismo involuntario llamado “Fox en Vivo, Fox, Contigo” que se transmitió durante el sexenio 2000 – 2006 a cargo de la Oficina de Imagen y Opinión Pública de la Presidencia de la República. Fue también Reportero del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) desde 1992 y hasta el año 2000 cubriendo todas las fuentes informativas destacando el Senado de la Republica y la Secretaria de Gobernación. Cubrió también el levantamiento zapatista en Chiapas en enero de 1994 y las Platicas de Paz de San Andres Larrainzar, Chis, en 1996. Ha colaborado en medios electrónicos como Grupo Imagen y W Radio, como productor de Carmen Aristegui y Javier Solórzano del 2000 al 2005. Como productor en “Radioactivo” durante 5 años y creador de “juguetes” radioactivos así como de programas unitarios. Actualmente produce y conduce “Charros Vs. Gangsters” en el 102.5 Noticias MVS; luego de realizar otros esfuerzos como “El Atorón” y “Las Del Estribo”. En televisión ha colaborado en “Circulo Rojo” de Televisa y “El Almohadazo” de Canal 52 en el sistema Dish; contando también como guionista en Canal 11 del IPN. En medios impresos ha colaborado en los periódicos Reforma, Milenio y como miembro fundador del diario “La Crónica de hoy”. Además de escribir para publicaciones mensuales como “Rolling Stone”, “Esquire” y “Playboy”. Actualmente produce “Ultra Noticias” con Javier Solorzano. Tiene un hijo, 4 divorcios, 3 pensiones, una infección venérea, una novia a la que adora y le gusta la ropa de GAP.

Una Respuesta

  1. jose carlos alva

    como en alguna ocasión dijo el buen sonecito en el programa que conduces: …. me sorprende que cada vez pienso mas parecido a ti…patético el espectáculo de rendirle pleitesia a un ser tan nefasto como ese lector de noticias y todavía existe gente ignorante que dice que la radio de redimió, jacoboo fue un ente nefasto una remora del poder que fue desechado cuando ya no era necesario, ojala jacobo este quemándose en leña verde y a fuego lento

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