Como costumbre informativa -nacida de la conveniencia, la censura, la autocensura o vaya a usted a saber que práctica inconfesable- se tienden a minimizar los datos de la situación nacional en materia de seguridad pública o, si se quiere decir más llanamente, los estados más peligrosos del país. Cuando esto ocurre, algunos articulistas, comentaristas de televisoras o hasta locutores de radio se envuelven en la bandera nacional diciendo que “La violencia sólo es en Guerrero y Michoacán. En el resto del país todos son felices comiendo perdices”.

Las cifras oficiales desmienten tal afirmación. Tres entidades -junto a las ya citadas- concentran la mayor cantidad de delitos en nuestro país: Estado de México, Chihuahua y Tamaulipas, con crecimiento exponencial en seis estados más, número atribuible al denominado “efecto cucaracha”, me pregunto porque le dirán así, si las cucarachas nunca se largan. Son como una mala suegra de visita. “A este extraño fenómeno” -continúan los expertos- “debe sumarse la desconfianza de la sociedad en las autoridades, pues los ciudadanos prefieren no denunciar, en casos de secuestro y extorsión, con lo que la cifra negra crece y crece”. Luego de que los expertos descubrieron el “agua tibia” y el “hilo negro” seguimos con los estados más violentos del país.

Estos son: Hidalgo, Guanajuato, Oaxaca, Baja California Sur, Tabasco y Yucatán. Un sólo ejemplo de muestra: el primer lugar a nivel nacional en delitos de alto impacto lo obtuvo el estado del que es nuestro Presidente y que ahora administra Eruviel Ávila con 84 mil 989 delitos, de los cuales mil 999 fueron homicidios dolosos, 175 secuestros, mil 122 extorsiones y 81 mil 693 robos.

Las fuerzas federales asignadas a estados conflictivos como Tamaulipas, han valido lo que se le unta al bolillo pues, por ejemplo en Tamaulipas, hubo un aumento en el número de homicidios dolosos -es decir, hechos a propósito y con toda la mala leche- y secuestros… y así en todos lados…

Los especialistas en seguridad afirman que “La Guerra contra el narco” desatada por Felipe Calderón durante el sexenio pasado fue el detonador de una creciente militarización y despliegue de la violencia en todo México. Parafraseando a Don Porfirio Díaz quien escribió antes de partir al exilio: “Han despertado al tigre… veremos si pueden domarlo”. El tigre sigue despierto.

“¡Quiero mi curul!”

Como usted bien debe saber -y si no se lo cuento- el próximo domingo 7 de junio habrá elecciones federales. En ellas se renovará la totalidad de las 500 curules de la Cámara de Diputados, 9 gubernaturas, 641 diputaciones en 17 entidades, 993 alcaldías en 16 estados y las 16 jefaturas delegaciones en el Distrito Federal.

Al grito de “¡Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error!”, muchos políticos dan el brinco de cámara a cámara o de recámara a cargo, de dirigencia a municipio y algunos desde su casa hasta donde les digan. Y es que imagínese, el más pitero de los cargos de elección popular, digamos diputado local, trae un salario mensual envidiable de 80 mil pesos mínimo (si algún diputado local quiere desmentirme le pido me diga ¿cuánto gana?) a esto hay que sumar todas las prerrogativas que usted pueda desear: asistentes, asesores, computadoras, boletos de avión, lana para comer, dinero por representación, auto, charola (es decir, impunidad) y salarios extra por formar parte de las comisiones camerales. Si agregamos el poder hacer cuanto negocio sucio tenga usted en mente, pues ya puede tener el cuadro completo de lo que se embolsan los “servidores del pueblo” y como se enojan cuando los quieren poner en “la lista de los pendejos” por no poder pagar las colegiaturas del pobre Christopher. La política es tan buen negocio que Andrés Manuel López Obrador ha vivido de ella -sin que yo tenga noticia de que tiene trabajo alguno- durante varias décadas.

Ahí les va otro chisme: dicen que las presidencias municipales están a la venta al mejor postor y que hasta la más olvidada tiene un precio de 3 millones de pesos. Muchos invierten tal suma porque en tres años hasta sacan 100 veces eso.

De ahí que no sorprenda que payasos, luchadores, actores, actrices, “activistas sociales” y hasta locutores quieran su curul, su escaño, su municipio, su delegación o su gubernatura. De hecho, yo quiero lo mío.

Entre las gubernaturas más destacadas están obviamente las de aquellos estados envueltos en fuego como Michoacán y Guerrero (en la siguiente entrega de esta especie de columna les vamos a decir quienes compiten) pero también brincan casos excepcionales como Nuevo León donde una exconductora de TV será la abanderada del PRI en un estado clave para el país porque ahí se genera el 7% de nuestro PIB. ¿Será que al PRI ya le gustó la fórmula de que carita mata discurso?

¿Cómo le hizo? Digo, para que me pase el tip, porque a mi ni los del Partido Humanista se me acercan… y miren que soy muy humano.

Así que amigos, yo también quiero estar en el Olimpo de los políticos, cuando menos para comer con manteca, y si conocen a algún líder de partido háblenle bien de mi: tengo bonita letra, arreglo mis cajones, pago mis impuestos y me pongo talquito cada mañana en la entrepierna y las patas.

De ningún otro candidato sabrán tanto.

Dato fascinante: Este lunes cumple 206 años el más grande escritor norteamericano de todos los tiempos: Edgar Allan Poe. Sobre él, Julio Cortázar escribió en 1973: “De Edgar A. Poe existe en el corazón de los hombres una imagen falsamente verdadera y verdaderamente falsa… hermosamente falsa a la luz de la investigación literaria, pero verdadera en la tiniebla de las convicciones inexpresables, de las larvas elementales que mueven nuestras conductas más profundas”. ¡Feliz Cumpleaños Edgar Allan!

Sobre el autor

José Luis Guzmán Monroy

José Luis Guzmán Monroy "Miyagi"

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Nació en algún momento del “baby boom” sesentero (para que no les oculte la edad lo hizo en 1964) y nunca negó su cuna de ocote. Producto de la cultura del esfuerzo, su vida estudiantil transcurrió en escuelas públicas hasta titularse en la FCPyS de la UNAM con la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y luego una Maestría en Ciencia Política. Como su madre lo echó de su casa al grito de “yo no mantengo vagos!!”, cuando el apenas contaba con 5 años de edad, José Luis ha desempeñado los más variados y diversos empleos que van de “cerillo” en un Aurrerá a Productor del Presidente Vicente Fox en ese monumento al humorismo involuntario llamado “Fox en Vivo, Fox, Contigo” que se transmitió durante el sexenio 2000 – 2006 a cargo de la Oficina de Imagen y Opinión Pública de la Presidencia de la República. Fue también Reportero del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) desde 1992 y hasta el año 2000 cubriendo todas las fuentes informativas destacando el Senado de la Republica y la Secretaria de Gobernación. Cubrió también el levantamiento zapatista en Chiapas en enero de 1994 y las Platicas de Paz de San Andres Larrainzar, Chis, en 1996. Ha colaborado en medios electrónicos como Grupo Imagen y W Radio, como productor de Carmen Aristegui y Javier Solórzano del 2000 al 2005. Como productor en “Radioactivo” durante 5 años y creador de “juguetes” radioactivos así como de programas unitarios. Actualmente produce y conduce “Charros Vs. Gangsters” en el 102.5 Noticias MVS; luego de realizar otros esfuerzos como “El Atorón” y “Las Del Estribo”. En televisión ha colaborado en “Circulo Rojo” de Televisa y “El Almohadazo” de Canal 52 en el sistema Dish; contando también como guionista en Canal 11 del IPN. En medios impresos ha colaborado en los periódicos Reforma, Milenio y como miembro fundador del diario “La Crónica de hoy”. Además de escribir para publicaciones mensuales como “Rolling Stone”, “Esquire” y “Playboy”. Actualmente produce “Ultra Noticias” con Javier Solorzano. Tiene un hijo, 4 divorcios, 3 pensiones, una infección venérea, una novia a la que adora y le gusta la ropa de GAP.

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