Realmente si no fuera por la inmensa tragedia que significa para sus familias y todos aquellos inocentes pobres amigos que han vivido esperando un cambio en nuestra clase política, justicia en la administración y riqueza para todos, los casos de Ayotzinapa y la “Casa Blanca” de Angélica Peña no sólo moverían a la indignación, sino a la risa loca, pues parece que los libretos de la historia están escritos por Mauricio Kleiff o Marco Antonio Flota.

Como dijo el capitán del “Titanic”: “Vámonos despacito”, para detallarles:

  • Entre los embozados y una torta de tamal: la gigantesca manifestación del 20 de noviembre pasado encierra varias lecciones, muchas dudas y se ha convertido en la comidilla de Sudamérica. Las lecciones son siempre buenas.
  • Está el hartazgo de la gente ante un gobierno que presumía en campaña que ellos sí sabían como combatir la violencia y regresar al crecimiento económico, no han podido ni una ni otra cosa, pese a los reconocimientos de revistas tan destacadas como El Sensacional de Luchas.
  • Está  la posibilidad de convertir la manifestación en algo más que una muestra de músculo, de articular posiciones políticas efectivas que sacudan de manera definitiva el andamiaje de nuestra caduca estructura política.
  • Está el cansancio hacia un partido que saboteó desde el Congreso a las anteriores administraciones panistas, de una clase política corrupta, mentirosa y hasta asesina.
  • Está la capacidad ciudadana de recuperar la calle y protestar por sus derechos ante la incapacidad de las autoridades que quieren dar por cerrado un caso basados en testimonios, no en hechos como corresponde a una investigación judicial del siglo XXI.
  • Está la generosidad para con los familiares de los jóvenes desaparecidos.
  • Está… en fin, este eterno deseo de hacer que el país se convierta en uno más justo para todos. Hasta ahí las lecciones.

Las dudas: ¿dónde se mete toda esa gente cuando hay que votar contra el PRI? ¿por qué protegen a y permiten que embozados les roben y destruyan las manifestaciones? ¿quiénes son estos enmascarados que desde hace casi 2 años, aprovechan todas las protestas populares para desprestigiarlas y deslegitimarlas?

¿No encuentran sospechoso que una vez concluida las marchas, que se desarrollaron de manera tranquila y pacífica, hayan aparecido estos encapuchados para arruinar todo?

Ahora bien, esta noche 11 detenidos duermen ya en la cárcel. ¿Inocentes o culpables? Eso lo tendrá que determinar la ley, ahora bajo un escrutinio inimaginable digamos hace 40 años. Algo se ha avanzado. Lo que encuentro de risa loca es la versión de lo ocurrido con el chileno Lawrence Maxwell Ilabaca. Según sus defensores, había ido al centro a comprar tamales y fue arrollado por la turba -cuando su bicicleta se le atoró- para ser macaneado, con todo y su “guajolota”, por los granaderos. Las protestas no se han hecho esperar aquí y en Chile; yo cuando menos me pregunto, ¿quién en su sano juicio va a comer tamales al centro de una manifestación? Es como si yo fuera a comprar tacos al pastor a la Franja de Gaza, Falafel a Kabul o a una fiesta con Miss Honduras. Si es culpable, no queda más que cumplir la ley como se la aplicaron a los mexicanos cachondos en Brasil, aunque pudieron imitar al chileno y decir que una turba puso la nalga de una señora en sus inocentes manos.

Más extrañas me parecen las declaraciones del presidente de Uruguay, José Mujica, quien primero dijo que éramos como Kenia o Somalia y luego dio marcha atrás para sostener que México no es ni será un “estado fallido”, en declaraciones que publicó la página de la presidencia uruguaya el domingo cerca de la medianoche. Eso pasa por manejar un vocho: uno nunca encuentra la reversa.

-¡Qué bonita familia!  Quien sigue bajo el ojo del huracán, es Angélica Rivera de Peña que continúa entrampada en el escándalo de su casa en Las Lomas. El sábado 22 de noviembre el diario “Reforma” publicó una encuesta en la que señaló que el 77 % de los mexicanos no creen en las explicaciones de la esposa del Presidente en torno a la Casa Blanca. Además de que diversas publicaciones -digitales e impresas- han señalado que en el año 2013 Angélica Rivera no contaba con un sólo bien inmueble registrado bajo su nombre, según el Registro Público de la Propiedad.

Pese al argumento de que no es funcionaria pública, la Primera Dama tiene en su haber muchas preguntas sobre sus gastos a través de la Ley de Transparencia que incluyen el costo, duración, comitiva y hospedaje del viaje que realizó al Vaticano con motivo de la canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII; también se quiere saber ¿cuánto costaron las remodelaciones que se le hicieron a la casa de Los Pinos para que ella y sus hijas –de sus hijas luego hablamos- pudieran habitarla? Hasta el momento no se han contestado estas preguntas. Irónicamente, México encabeza la Alianza de Gobiernos Abiertos, una agrupación de países que promueve la Transparencia como parte esencial de la democracia.

Si a esto sumamos que las cuentas no le cuadran a “El Pensador Global del Año”, Luis Videgaray, quien tiene como chamba la de Secretario de Hacienda y nuestro país va a crecer menos de lo que nos habían prometido… Pues sólo podemos decir: El PRI se nos desmayó. 

Dato fascinante: Sofía Castro, hija de Angélica Rivera, salió huyendo de Raúl de Molina, conductor de Univisión, cuando éste intentó entrevistarla en Las Vegas. ¡Qué lástima que la mandaron a los Latin Grammys!, comentó Molina. El video fue retirado -para México- del sitio oficial de Univisión. Aquí les mando una liga para que vean el papelón de la niña. Como diría mi papá: “Lo bueno del dinero es que no compra la clase ni la educación”

http://aristeguinoticias.com/2211/mexico/los-apuros-de-sofia-la-hija-de-angelica-rivera-en-las-vegas/

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Sobre el autor

José Luis Guzmán Monroy

José Luis Guzmán Monroy "Miyagi"

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Nació en algún momento del “baby boom” sesentero (para que no les oculte la edad lo hizo en 1964) y nunca negó su cuna de ocote. Producto de la cultura del esfuerzo, su vida estudiantil transcurrió en escuelas públicas hasta titularse en la FCPyS de la UNAM con la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y luego una Maestría en Ciencia Política. Como su madre lo echó de su casa al grito de “yo no mantengo vagos!!”, cuando el apenas contaba con 5 años de edad, José Luis ha desempeñado los más variados y diversos empleos que van de “cerillo” en un Aurrerá a Productor del Presidente Vicente Fox en ese monumento al humorismo involuntario llamado “Fox en Vivo, Fox, Contigo” que se transmitió durante el sexenio 2000 – 2006 a cargo de la Oficina de Imagen y Opinión Pública de la Presidencia de la República. Fue también Reportero del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) desde 1992 y hasta el año 2000 cubriendo todas las fuentes informativas destacando el Senado de la Republica y la Secretaria de Gobernación. Cubrió también el levantamiento zapatista en Chiapas en enero de 1994 y las Platicas de Paz de San Andres Larrainzar, Chis, en 1996. Ha colaborado en medios electrónicos como Grupo Imagen y W Radio, como productor de Carmen Aristegui y Javier Solórzano del 2000 al 2005. Como productor en “Radioactivo” durante 5 años y creador de “juguetes” radioactivos así como de programas unitarios. Actualmente produce y conduce “Charros Vs. Gangsters” en el 102.5 Noticias MVS; luego de realizar otros esfuerzos como “El Atorón” y “Las Del Estribo”. En televisión ha colaborado en “Circulo Rojo” de Televisa y “El Almohadazo” de Canal 52 en el sistema Dish; contando también como guionista en Canal 11 del IPN. En medios impresos ha colaborado en los periódicos Reforma, Milenio y como miembro fundador del diario “La Crónica de hoy”. Además de escribir para publicaciones mensuales como “Rolling Stone”, “Esquire” y “Playboy”. Actualmente produce “Ultra Noticias” con Javier Solorzano. Tiene un hijo, 4 divorcios, 3 pensiones, una infección venérea, una novia a la que adora y le gusta la ropa de GAP.

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