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Los 90 años del PRI

La historia del Partido de la Revolución Institucional (PRI) se remonta hasta 1929 cuando el 4 de marzo de aquel año, durante una convención partidista en el Teatro de la República en Querétaro, se aprobó la creación del primer antecedente del actual instituto y con él, la Declaración de Principios del Partido de la Revolución.

Esto derivó la constitución del Partido Nacional Revolucionario (PNR), cuyo creador fue Plutarco Elías Calles, presidente de México entre 1924 y 1928. En esa época, el país vivía el auge de la etapa caudillista y las facciones revolucionarias, conformadas por los Carrancistas, Villistas, Zapatistas, Obregonistas, justamente se da la transición de la era de los caudillos de la Revolución Mexicana a la época de las “instituciones”.

Al fundarse el PNR en la recta final de los años veinte, en el plano económico y financiero, el mundo vivía la más brutal recesión económica que afectó los mercados bursátiles, empresas y llevó a la quiebra a grandes negocios en Estados Unidos y otras partes del mundo.

Por otro lado, la creación de la nueva fuerza política se dio bajo la premisa de dotar al país de instituciones mucho más fuertes, manteniendo la “disciplina de sostener el orden legal”, y para lograrlo sería necesario unificar los elementos revolucionarios del país.

Para 1938 el Partido Nacional Revolucionario se transformó en el Partido de la Revolución Mexicana (PRM), y ocho años más tarde, tomando como base la idea de institucionalización del país, se dio forma al Partido Revolucionario Institucional (PRI), entidad política que hasta la fecha persiste.

El PRI actual se conforma por un órgano gubernamental, el Comité Ejecutivo Nacional, en el cual recae la dirección del partido, organización, acciones y procedimientos electorales, gestión de las finanzas, la cultura, entre otros, se compone, además, de varias secretarías encaminadas al funcionamiento del instituto.

Diversas organizaciones de los principales sectores del país (campesino, obrero y popular) y algunos organismos políticos, también integran al PRI, estas agrupaciones son: la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), que precisamente representa al sector popular, se fundó en 1943, agrupa a sindicatos, organismos vecinales, ciudadanos, sociales y servidores públicos, la Confederación Nacional Campesina (CNC), cuya fundación fue en 1938, integrada por comunidades agrarias regionales, sindicatos campesinos, ejidos y uniones campesinas, el sector obrero lo representa la Confederación de Trabajadores de México (CTM), fundada en 1936 y está integrada por sindicatos de empresas, gremios, industrias , federaciones regionales y nacionales.

A lo largo de su historia el Partido Revolucionario Institucional ha sido presidido por 50 dirigentes nacionales, de ellos, dos fueron presidentes del país: Emilio Portes Gil y Lázaro Cárdenas, dos de sus secretarios generales también fueron titulares del Poder Ejecutivo, Adolfo López Mateos y Abelardo L. Rodríguez.

En su haber, seis mujeres tomaron las riendas del partido cuyo poder fue ejercido por más de 70 años: María de los Ángeles Moreno Uriegas (1994-1995), Dulce María Sauri Riancho (1999-2002), Beatriz Paredes Rangel (2007-2011), Cristina Díaz Salazar, ejerció la presidencia del CEN en dos periodos, el primero del 2 al 8 de diciembre de 2011 y el segundo del 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2012, Carolina Monroy, del 20 de junio al 12 de julio de 2016 y Claudia Ruiz Massieu, desde el 16 de julio de 2018 a la fecha.

Dulce María Sauri Riancho, actualmente diputada de la LXIV Legislatura, fue la primer presidenta del PRI en enfrentarse a una derrota electoral por la presidencia de la República, esto sucedió en el 2000 cuando el PAN y su candidato, Vicente Fox Quezada, lograron la primera transición política al arrebatarle la presidencia a quien por 70 años gobernó el país.

A lo largo de 90 años, durante los gobiernos priistas, México vivió una época de crecimiento económico, se creó el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), Petróleos Mexicanos (PEMEX), organismos que se constituyeron como los más importantes para la vida nacional del país, se nacionalizó la industria eléctrica y bancaria, pero también sus gobiernos se caracterizaron por ser represivos, como el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, cuyo periodo presidencial se vio manchado de sangre, sangre de los estudiantes masacrados en a Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, la tarde del 2 de octubre de 1968, ocultando ese escalofriante acontecimiento se llevaron a cabo los Juegos Olímpicos de México 68, tres años más tarde, la matanza del Jueves de Corpus, el 10 de junio de 1971, cuando el poder era ejercido por Luis Echeverría Álvarez.

Y qué decir de los fallos en el gobierno de López Portillo, que juraba defender el peso como un perro en 1976, pero debido a la devaluación económica vivida en los últimos años de su sexenio, lloró en el último informe de gobierno pidiendo perdón por llevar al país al borde del colapso. A Miguel de la Madrid del tocó el duro golpe del terremoto del 19 de septiembre de 1985. La llegada a la presidencia de Carlos Salinas de Gortari se dio con una muy cuestionada elección, abruptamente el sistema de computo se “cayó”, y, posteriormente daba como ganador a Salinas arrebatándole la presidencia a Cuauhtémoc Cárdenas, quien años más tarde asumiría la Jefatura de Gobierno.

El último tramo de la presidencia salinista se manchó de sangre con el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato priista a la presidencia en 1994, una investigación no contundente, un asesinato político que sacudió al partido, se cree que el discurso proclamado por el candidato Colosio en la Plaza de la República el 6 de marzo de 1994, fue su sentencia de muerte, pues aseguran existía una separación ideológica entre el candidato y el presidente Salinas de Gortari.

La cereza del pastel del gobierno de Salinas fue el segundo asesinato político en menos de seis meses, el secretario general del PRI, José Francisco Ruíz Massieu, padre de la actual presidenta del CEN, fue muerto al salir de una reunión en un hotel de la Ciudad de México, el 27 de septiembre de 1994, crimen orquestado presuntamente por Raúl Salinas de Gortari, hermano del presidente.

Mencioné que el PRI perdió por primera vez la presidencia del país en 2000, y tras 12 años de gobiernos panistas (2000-2012), el PRI volvió al poder con Enrique Peña Nieto, no obstante, recordemos que la elección tuvo tintes mediáticos no vistos antes en un proceso electoral, la presidencia le fue arrebatada a Andrés Manuel López Obrador y surgió el movimiento #YoSoy132, que se manifestó en contra de la “imposición mediática” de Enrique Peña Nieto a la presidencia. El sexenio de Peña Nieto comenzó mal y mal continuó, apenas había transcurrido un año y medio desde su llegada al poder, cuando la noche del 26 de septiembre 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Isidro Burgos” en Ayotzinapa, desaparecieron de forma violenta, sin que las investigaciones dieran información concisa, el gabinete jamás volvió a pronunciarse al respecto, tanto así que el entonces procurador de justicia, Jesús Murillo Karam, dijo sentirse cansado de las investigaciones y exigencias que las familias de las victimas clamaban. Hubo muchas dudas sobre el paradero de los estudiantes, dejando a los padres de los desaparecidos sin justicia.

Enrique Peña Nieto, se vio involucrado en el escándalo de la llamada “Casa Blanca”, propiedad de Grupo Higa, aparentemente adquirida por su ahora exesposa Angélica Rivera y nunca declarada, justamente el escándalo mediático se produjo tras el reportaje elaborado por el equipo de la periodista Carmen Aristegui en 2015 y que la llevó al veto en los medios y su despido de MVS.

La Estafa Maestra, el famoso desvío de dinero a través de universidades y de organismos como la Secretaria de Desarrollo Social, cuyo titular era en un principio José Antonio Meade, después Rosario Robles Berlanga.

La violencia desmedida en todo el país y un saldo de 200 mil muertos dejó el gobierno priista, pero además, en otras entidades, los gobiernos tricolor de Javier Duarte en Veracruz, Quintana Roo, con Roberto Borge, Chihuahua, con César Duarte, se colocaron en el centro del ojo público por delitos que lesionaron al erario público, el desvío de fondos, particularmente con Javier Duarte, preso en el Reclusorio Norte, cuyo millonario enriquecimiento ilícito lo llevó a huir del país, sumiendo al sexenio peñista en la más abominable corrupción política, aunado a ello el ataque a la prensa se vio agravado con los asesinatos de Miroslava Breach, Javier Valdez y Rubén Espinosa.

Declive partidista

El PRI sufrió en 20 años una serie de golpes que bien pudieron presagiar la desgracia política del 2018, en 1997, quedó sin mayoría en la Cámara de Diputados, entre 2001 y 2005, vivió el peor momento de su historia, únicamente obtuvo 17 estados.

En los comicios locales de 2016, el PRI perdió 7 de 12 entidades a gobernar, incluyendo Tamaulipas, Durango, Quintana Roo y Veracruz, este último estado, la carta fuerte del priísmo, las entidades aún no vivían la transición política del partido en el gobierno en el poder.
Esta elección pareciera que continuaba presagiando la derrota del 2018.

Entre 2012 y 2018 el PRI, perdió cerca de 10 millones de votos, en la elección federal del 2018, José Antonio Meade Kuribreña se convirtió en el candidato presidencial, el 1 de julio obtuvo 7 millones 742 mil 431 sufragios, que representa el 16.40 por ciento del sufragio contra los 300 millones de votos, el 53,19 por ciento que obtuvo Andrés Manuel López Obrador y que lo llevó a ocupar la silla presidencial.

Sin duda, el PRI fue castigado severamente por los casos de corrupción y violencia en que el sexenio de Peña Nieto sumió al país, aunado a las reformas en materia energética, educativa, estructural, que encaminaron al país por la senda del error y del horror.

El PRI recibió un golpe muy bajo, quizá el más letal y certero al perder por segunda ocasión la presidencia del país, lo mexicanos se hartaron de vivir sumidos en la corrupción de las instituciones y de sus gobernantes y el priismo difícilmente se podrá reponer.

Este 2019 cumple 90 años de ser la institución política, hasta hace unos meses, más fuerte del país, una institución debilitada hoy en día que deberá mantener la unión de sus simpatizantes, hoy dividida, para crear una estrategia que encamine al partido a ocupar nuevamente el mayor número de escaños posibles.

En 2021 estarán en juego 13 gubernaturas, en 2 años se juegan ocho estados que actualmente el PRI gobierna: Colima, Guerrero, Sinaloa, San Luis Potosí, Campeche, Zacatecas, Sonora y Tlaxcala.

En agosto se convocará a elecciones internas para renovar la dirigencia nacional del PRI, los candidatos son Ivonne Ortega, exgobernadora de Yucatán, Ulises Ruiz, exgobernador de Oaxaca, Alejandro Moreno, actual gobernador de Campeche, Claudia Ruiz Massieu, actual dirigente del CEN, Miguel Ángel Osorio Chong, senador y líder priista en el Senado, José Narro Robles, exsecretario de Salud y exrector de la UNAM y Rene Juárez Cisneros.

Si el objetivo es volver a unificar a la máxima institución política del país, en ellos deberá recaer la responsabilidad de crear los mecanismos necesarios para repuntar en las urnas, sin embargo, el trabajo será muy difícil pues como contrapeso está el histórico de corrupción que ensombreció al partido en los últimos años, los militantes han optado por expulsar de sus filas a aquellos que mancharon el “honor”, por así decirlo, el caso más reciente es el de Enrique Peña Nieto, pues los propios militantes han exigido sea expulsado de las filas del partido por el daño causado a la nación en seis años, otros no aprueban la propuesta de expulsión como el extitular de Salud, José Narro.

Le espera al PRI un largo proceso de renovación, ideológica tal vez no, pero sí estratégica para recuperarse del amargo sabor que dejó la elección del 2018.

¡Felices 90 años!

Francisco Javier Colín Tapia

Francisco Javier Colín Tapia

Comunicólogo y periodista, soy egresado de la Universidad Latina, escribo y hago radio conduzco un espacio informativo semanal a través de UnilaFm, el canal oficial de mi casa de estudios, además de ser moderador en debates universitarios. He colaborado en Milenio Diario y en Televisión Educativa. Apasionado de la lectura, el arte, la música y la gastronomía, cinéfilo de corazón, mi misión, ejercer el periodismo con profesionalismo, la noticia se da en todo momento, para ello hay que informar con oportunidad, veracidad e imparcialidad, analizó temas políticos y me interesan aquellos que van relacionados con la defensa de la libertad de expresión, quiero hacer de mi país un mejor lugar para ejercer nuestra profesión.

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