Hace algunos años mi hermano, mi mamá y yo decidimos empezar un proyecto muy ambicioso para ayudar a la gente a transformar sus vidas y después de haber viajado muchas veces para entrenarnos con los mejores del mundo, nos topamos con algo muy peculiar, y es que ya de vuelta en México al platicar con muchas personas de diferentes edades y condición socioeconómica, nos topamos con una creencia que la mayoría tenía sobre la gente exitosa.

Quiero aclarar que se trataba de gente trabajadora, productiva para la sociedad y en general buenos seres humanos, pero casi todos pensaban que para ser exitoso se requiere nacer exitoso o tener suerte.

Eso nos hizo dar un golpe de timón y antes de empezar con aquel proyecto decidimos hacer algo diferente y fue entrevistar a gente exitosa en diferentes rubros porque queríamos mostrar las historias de lucha que había detrás de los grandes nombres y premios. Aunque fueron meses de hacer un proyecto que nos costó mucho dinero y que decidimos hacer gratuitamente, hoy puedo decir que ha sido una de las mejores inversiones, no sólo en aquello que pudimos compartir, que era nuestra principal intención, pero lo que aprendimos fue extraordinario.

Tony Robbins, considerado uno de los 100 hombres más influyentes del mundo y coach estratégico de celebridades, presidentes, atletas, etc. Dice: “El éxito deja huella” y nosotros al estar entrevistando a gente muy exitosa y escuchando la historia de lucha para llegar a la cima, así como sus estrategias, sin darnos cuenta empezamos a replicar muchas de esas enseñanzas y al cabo de un tiempo estábamos ya elevando nuestro estándar (y no me refiero a ingresos únicamente, sino al tipo de vida).

Estos son algunos de los puntos que aprendimos:

  1. Saber lo que quieres – aunque parece lógico, muchas de las personas tienen ganas de algo, pero no saben exactamente lo que quieren, y no puedes llegar al destino que no has definido aún por lo que empezar con este punto es básico.
  2. Aprender – cada vez es más sabido el hecho de que el sistema educativo a nivel mundial está fallándole a la gente por la sencilla razón de que fue planteado para capacitar gente de hace un siglo para trabajar en trabajos muy específicos como fábricas, pero a pesar de que el mundo el día de hoy ha sufrido cambios radicales, los sistemas de enseñanza apenas y han evolucionado, por lo que cada día es más común escuchar casos de millonarios, multimillonarios y hasta billonarios que abandonaron la escuela. Sin embargo, si revisas su historia, la gran mayoría de ellos, así como de la gente más exitosa y que se mantiene en la cima, son personas que encuentran la manera de capacitarse constantemente. Aprender te da ventaja sobre los demás.
  3. Cuida tu círculo de influencia – las personas adoptamos actitudes, gustos y hasta gestos de las personas con las que más nos rodeamos, pero también empezamos a tener resultados semejantes. Dicen por ahí que es importante escuchar consejos, pero es aun más importante saber a qué persona pedírselos, pues si quieres poner una empresa y le preguntas al tío que ha quebrado las cinco empresas ya te puedes dar una idea del tipo de resultados que vas a tener.
  4. Báñate con mantequilla – y por Dios, entiende que lo digo en sentido figurado, porque ya una vez alguien me preguntó si podía usar margarina. Me refiero a aprender a que la crítica se te resbale, porque es una garantía, como decía la madre Teresa de Calcuta: “Si tienes éxito tendrás amigos falsos y enemigos verdaderos…” así que si buscas hacer cosas nuevas, no te sorprendas con que surjan voces que te critiquen, pero en realidad no es personal, la gente suele criticar aquello que no entiende o aquello que en el fondo ellos mismos quisieran tener el valor de hacer. A veces incluso la gente más cercana a ti te dirá que ya dejes de hacer aquello que quieres, lo sé y lo he vivido, y también sé que no es fácil pero aprende a que se te resbalen esos comentarios porque la frase de la madre Teresa no termina en lo que dije arriba, sino que dice: “…Ten éxito de todos modos”.
  5. Dile hola al miedo – El miedo es un tema interesante y a veces es la principal razón por la que me buscan algunas personas que saben que pueden pero se atoran por el miedo a fracasar, o a triunfar. No me voy a extender porque se trata de un tema muy amplio, pero lo primero es reconocer el miedo, ponle un nombre, delimítalo y eso generalmente lo pone en su justa dimensión (que suele ser menor a lo que en un principio imaginamos) y después visualiza lo que quieres tener en tu vida, el éxito. Ahora imagínate en el lecho de muerte, pensando cómo sería tu vida si llegado ese último momento, ya a punto de morir, y recordaras ese momento en el que dejaste de hacer algo por miedo, ¿habría valido la pena hacerle caso a tu miedo?
  6. Toma una decisión y actúa agresivamente – mucha de la gente que me busca es gente sumamente capaz, pero que a veces caen en la parálisis por análisis, pues quieren que todo esté perfecto antes de empezar. Déjame decirte algo: perfecto es una ilusión y es una excusa (curiosamente es una señal de baja autoestima) para no avanzar.  Una acción bien ejecutada siempre será mejor que un plan excelentemente trazado pero que no se lleva a la práctica. Toma una decisión, actúa lo mejor que puedas (fíjate bien, digo lo mejor que puedas) y corrige lo que haya que corregir.
  7. Abraza el fracaso – suena fuerte para muchos, pero la realidad es que si sueñas en grande y actúas en consecuencia vas a fracasar. No es pesimismo, es reconocer que el fracaso es uno de los escalones del éxito y va a ocurrir. Lo importante es levantarte rápido, en cada una de las ocasiones en las que te caes te levantas, pero no sólo se trata de levantarte, sino de aprender la lección que es un punto que la mayoría olvida.
  8. El dolor es pasajero – este es un punto importante. Si buscas el éxito en grande habrá momentos dolorosos, tanto fracasos, como críticas y cualquier deportista sabe que a veces el mismo entrenamiento en sí mismo puede doler, pero el dolor es pasajero y nada se compara con el sabor, no de la medalla, sino de la persona en la que te conviertes al trabajar para lograr lo que te propones. No le tengas miedo al dolor, que es pasajero, sino enamórate de la versión que vas a lograr de ti mismo al cruzar ese dolor.
  9. Atrévete a hacer cosas nuevas – suelo poner el ejemplo de los restaurantes en los que se venden quesadillas (si estás leyendo en otro país fuera de México, se trata de platillos mexicanos que consisten en una tortilla doblada y al centro queso, o de cualquier otro guisado si eres de la Ciudad de México) y al cruzar un bosque llamado la Marquesa, se cruza una serie de estos restaurantes que venden quesadillas. Son muchos de ellos, y los promueven con letreros y mujeres que le aplauden a los autos cuando bajan la velocidad. El problema es que tienen los mismos colores, los mismos muebles, los guisados son de los mismos ingredientes, en fin, son lo mismo, y aunque en más de una ocasión me ha gustado más el sazón de alguno de ellos, nunca le atino a regresar al mismo porque todos se ven igual. Da miedo ser diferente, pero eso hizo la diferencia con el chico que vende empanadas en Acapulco o con Steve Jobs (think different).
  10. Confianza – Si ya te decidiste a ser exitoso, no te preocupes si empiezas por dar pasos pequeños, o si fracasas o si te critican o todo lo que mencioné antes. Ten confianza, sigue aprendiendo, rodéate de gente que te haga crecer, haz cosas nuevas y si a todo esto le incluyes una palabra, confianza, confianza absoluta, tarde o temprano lo lograrás, y como dice Mark Cuban, un billonario que empezó quebrado y sin dinero para comer: “Sólo tienes que triunfar una vez” (hay que aprender a mantenerse, pero se refiere a que puedes caer cien veces, pero como Walt Disney, si en la 101 alguien cree en ti, te vuelves imparable).

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