Si algo se debe reconocer de una obra cómica de teatro, es la capacidad de mantener atrapado, en vilo y a la expectativa al público. Algo realmente sorprendente logrado es la nueva obra Locos por el té, que se presenta en el teatro Fernando Soler del Centro Teatral Manolo Fábregas, en la colonia San Rafael de esta ciudad capital.

En breve, la obra escrita por los franceses Danielle Navarro Haudecoeur y Patrick Haudecoeur, relata el encuentro entre una mujer aristócrata y su joven amante, que no quiere otra cosa que robarle todas sus joyas y objetos de valor… sentimental y también por supuesto objetos que otorgan una total soberbia y un total narcisismo a la protagonista, que no es otra que la divina Susana Alexander. Objetos además obsequiados por su amado esposo que viaja por el mundo entero en busca de tesoros para su amada esposa, y para extender sus posibilidades de negocios e inversión.

La puesta en escena va de uno de los últimos ensayos precisamente de la obra. Cada quién empieza a enseñar la creación de su personaje y cómo se prepararó para llevar a cabo el estreno. Quedan apenas unas horas para el esperado estreno, y neta todo es un desastre. Es la historia de cómo una actriz de primerísimo nivel debe soportar la insensatez e inexperiencia de un actor joven que teme la arrogancia y brillo de la mujer, y solo con estar frente a ella tiembla de pánico, y obvio se opaca ante semejante patrimonio del arte.

Los enredos se suceden uno tras otro y cada momento es una oportunidad de morir de risa. El esposo, también batallando con sus demonios personales y un pasado de reconocimiento y éxitos; el mayordomo que siente que su personaje es el más relevante de la obra; la diseñadora de vestuario que es un verdadero desastre y entiende lo que se le pega la gana, además de hablar horrible :P; y bueno, el ingeniero de sonido hiper fresa y el de utilería bastante menos, de hecho proviene de un lugar similar a Tepito… Finalmente la directora, extranjera que quiere que todo salga perfecto, y enseña a todos cómo rayos deben interpretar sus personajes…

Llega el día del estreno y es la mejor parte… Puros errores, la utilería no funciona, faltan cosas, todo fuera de lugar, el mayordomo se quebró y no pudo asistir a la función, todos deben improvisar y hasta la directora tan segura del papel de cada uno, debe involucrarse. Entradas y salidas fuera de circunstancia y tiempo… y pura vanidad. En verdad, todo resulta muy, muy, muy divertido, viendo que por fin todos intentan sobrellevar la obra hasta el final, obviamente pensando cada quién en su protagonismo y nada más. Narcisismo una y otra vez. Fascinante.

El ingrediente extra es el té, infusion que todos parecen necesitar o beber, dependiendo de sus deseos, sufrimientos, histeria, o estilo elegante y coqueto. Tal parece que están todos ebrios de té…

Para cerrar con broche de oro de este reestreno, el mejor actor de teatro de todos los tiempos en México, el sensacional Ignacio López Tarso fue el que apadrinó esa noche a Locos por el té, dando así a la obra un toque de magia, suerte, buen inicio, y de como bien dicen los franceses: Mucha merde…

Esa figura icónica del mundo de las tablas, ése joven de la tercera edad, muy emotivamente dijo: “Me encanta estar con mis amigos tan queridos, y esta señora, Susana Alexander. Muchas gracias por la invitación, muchas gracias por darme esta noche de teatro tan deliciosa, gracias por la compañía de todos ustedes. Agradezco mucho la invitación y los grandes elogios! Muchas gracias…”

Morris Gilbert, el artiífice de cada obra exitosa en México dijo brevemente: “Gracias a ustedes… gracias a ustedes, se da todas las noches este milagro llamado teatro”.

Ni hablar, si quieren pasar un momento muy divertido y reirse a morir todo el tiempo, no deben dejar de asistir a la obra de teatro Locos por el té.

Lo cool: La actuación y destreza en danza –tap-, canto y acrobacia del extravagante mayordomo, interpretado por Ricardo Maza, y los gags de Juan Ignacio Aranda… Susana Alexander, excepcional.

Nice: Las frases del genio William Shakespeare que utilizan a lo largo de la obra, el recuerdo de Oscar Wilde y del gran Constantin Stanislavski, autor de La construcción del personaje, de temática 100% teatral.

Guapos: Jack Duarte y Ulises de la Torre.

Lo relevante: Locos por el té se estrenó en París en 1990. Ganó el Premio Molière, el galardón más importante que se otorga a la dramaturgia cómica en Francia, en 2011.

Dirige: La peruana Vanessa Vizcarra.

Locos por el té se presenta los jueves a las 20 horas; los viernes a las 19:30 y 21:30; los sábados a las 18 y 20:30 y los domingos a las 16:30 y 18:30 horas.

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