Hace unos días se cumplieron veinte años de la salida de uno de los sencillos más famosos de la historia, -llegó a ser número uno en veintidós países-, y que actualmente se ha usado como himno para una de las causas más relevantes dentro de la Organización de las Naciones Unidas este año, el punto 5 de su listado de metas: Igualdad de Género.

Lo canté tantas veces que me cansé y no fue sino hasta la clausura de las olimpiadas de Londres en el 2012 que volví a hacerlo como si no hubiera pasado el tiempo. Así que cuando el pasado 7 de julio vi el remake de “Wannabe” no pude evitar cantar “What I really  really want” y buscar en la caja de discos compactos mi copia de sus dos primeros discos: Spice y Spice World.

Cuando surgieron las Spice Girls -Victoria Beckham, Melanie Brown, Emma Bunton, Melania Chisholm y Geri Halliwell- todo fue vertiginoso. En 1996 lanzaron su primer disco y para el san valentín de 1998 estrenaban en las salas de cine de pabellón Polanco su película y segundo disco. En la entrada del milenio, presentaban su sencillo “Goodbye” donde se despedían de Ginger Spice: Geri Halliwell. Grabaron un disco más y por cuestiones personales, dos embarazos, se separaron. En el 2007 se volvieron a juntar para una gira que duraría 40 días de “reconciliación” y en el 2012, después de su presentación en las olimpiadas, se vieron para la premier de la obra musical “Viva Forever”, inspirada en la letra de sus canciones producida por Judy Craymer, quien también produjo Mamma Mia! Y a dos décadas de distancia ¿Por qué cantar “lo que realmente realmente queremos” sigue siendo vigente?

En el librillo de su primer disco hay una serie de lemas relacionados con su idea de ser una banda de mujeres para mujeres; en la cual cada una tenía su propia personalidad; que comprobamos en “SpiceWorld: La Película” y a diferencia de las bandas de los años sesenta como The Supremes no se veían idénticas; en un mundo donde el éxito de las bandas de chicos era indiscutible, recordemos a Take That o los Back Street Boys; o las agrupaciones femeninas eran de tres, como Destiny Child o TLC. La idea de Girl Power se esparció como pólvora en los medios y esto las llevó a conocer a Nelson Mandela, llenar de lápiz labial al príncipe Carlos, estar en la portada de Rolling Stone, tener su propio video juego en Play Station, ser la imagen de Pepsi o grabar su propia película -sin ningún tipo de trama, una especie de falso documental de su vida en un camión durante una gira, y que realmente disfrute por 28 pesos. Durante todo este frenesí lo que pedían era ser escuchadas y ser tomadas en cuenta, y no solamente como una especie de planteamiento publicitario, sino en su vida real. Sí, fueron elegidas en casting las 5, sí incluso Victoria Beckham cantó “Mein Herr” de Cabaret, pero después de encontrarse y establecer qué era lo que querían, decidieron despedirse de los representantes que las habían seleccionado y crear su propio camino, así que el encuentro con el productor Simon Fuller no fue por la suerte, sino por la búsqueda de mejores oportunidades para su carrera como quinteto.

Definitivamente no eran las mejores cantantes; no eran las mejores bailarinas; no eran las más hermosas o delgadas; no eran, indiscutiblemente, las mejores vestidas; y sin embargo, eran cinco chicas normales que sí reflejaban una vibra poderosa que las llevó a dominar al mundo, por poco tiempo, pero lo lograron. Los tres principios del Girl Power eran la aceptación, divertirse y tener el control de nuestras vidas. Así que cuando se cuelan en una fiesta y cantan “Si quieres ser mi amante, tienes que llevarte con mis amigos; (…) Si me molestas, diré adiós” ponían las reglas de una relación de una manera totalmente pegajosa y justo esta vibra es retomada para preguntar qué es lo que realmente realmente queremos las niñas y mujeres del planeta para el presente y para el futuro: mayor y mejor educación, igualdad en los sueldos por el mismo trabajo, el fin del matrimonio infantil, terminar con la violencia contra las mujeres y obviamente empoderar a una nueva generación.Mel-B-and-Nelson-Mandela

A diferencia de otras campañas de concientización sobre estos aspectos de los derechos humanos, esta refleja la misma actitud contagiosa alrededor del globo ya que fue grabada en la India, Nigeria, África, el Reino Unido, Estados Unidos y Canadá; para la directora de este corte MJ Delaney: “Es acerca del hoy en día del girl power.  Las Spice Girls era un grupo de diferentes mujeres siendo más fuertes a partir de su unión. Estas diferencias es lo que queremos celebrar en este corto, mientras mostramos algunas de las cosas que las chicas, en todas partes, realmente realmente quieren”. Crearon un sonido tan fuerte y resonante para que perdure en nuestra mente, que nos concientice y nos permita pensar en nuevas soluciones en un mundo de #GlobalGoalsforGlobalGirls.

Si las letras de las canciones de las Spice Girls buscaban hacernos sentir bien -obviamente para los que nos gustaban-, de una forma juguetona, sin tener que pedir permiso a nadie, sin dejar que nos digan cómo tenemos ser; a veinte años siguen teniendo una vigencia tristemente real en un mundo que, según el discurso de Emma Watson como Embajadora de la Buena Voluntad de la ONU en la campaña de HeForShe del 2014, si no hacemos algo “…tomará 75 años —o hasta que yo tenga casi 100— para que las mujeres puedan esperar recibir el mismo salario que los hombres por el mismo trabajo. Quince millones y medio de niñas serán obligadas a casarse en los próximos 16 años. Y con los índices actuales, no será sino hasta el año 2086 cuando todas las niñas del África rural podrán recibir una educación secundaria.” Así que, los invito a etiquetar #WhatIReallyReallyWant en @TheGlobalGoals para poder cambiar esas cifras y crear un mundo en donde no se pida la igualdad de género sino que se de.

Sobre el autor

Ximena Apisdorf Soto

Ximena Apisdorf Soto

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Maestra en Arte, con especialidad en Art Business por la Universidad de Manchester y egresada de la Licenciatura en Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Se enfoca en la creación de mejores relaciones para el intercambio de instituciones nacionales e internacionales. Actualmente, trabaja para el Barroco Museo Internacional, el cual será inaugurado en 2016 en Puebla y como consultora de relaciones internacionales con las asociaciones como la Asociación de Directores de Museos de Arte (AAMD por sus siglas en inglés) y Bizot para el Museo del Palacio de Bellas Artes. En 2014 fue coordinadora operativa de la 2da. Bienal de Arte Veracruz, para la creación y difusión de artistas del estado. Desde el 2011 se ha especializado en arte contemporáneo latinoamericano y su difusión en las plataformas digitales como fundadora y editora del blog Tildee.info. Escribe para las publicaciones especializadas: Flash Art, Revista Código, Artishock, entre otras. Ha trabajado en instituciones públicas y privadas, enfocada en la coordinación estratégica, operativa y de comunicación; tanto en México como en Estados Unidos; entre los que destacan: el Museo Nacional de Arte, el Museo Tamayo, Proyectos Monclova, I-20, Casey Kaplan Gallery, Prospect 2.5. Ha impartido clases para la Suprema Corte de la Nación (2007) y el Instituto Realia (2014). En el 2008 curó y coordinó la primera exposición de arte contemporáneo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli: “Elefante Negro: Arte Contemporáneo”, en la cual participaron 21 artistas de 10 nacionalidades diferentes.

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