El sábado 07 de marzo, concluyó la proyección de las 137 cintas seleccionadas para contender por el “Puma de Oro”, con un total de 260 proyecciones en 19 espacios (entre ellos la Cineteca Nacional y el Centro Cultural Universitario) y cuya Ceremonia de Premiación ocurrió el pasado jueves 05 de marzo en el Museo Numismático Nacional.

De las cintas de selección Internacional que contendieron por el Premio Puma a Mejor Película, Mejor Director y Premio del Público, resultaron vencedoras: “Jauja” de Lisandro Alonso; Jessica Hausner por “Amor Loco” (“Amor Fou”); y “Cuento Proletario de Invierno (“Ein proletarisches Wintermärchen”) de Julián Radlmaier, respectivamente.

La Mención Especial en esta clasificación fue para “Court” de Chaitanya Tamhane y para “Blanco Fuera, Negro Dentro” de Adirley Queirós.

En la selección Ahora México, el Premio Puma lo obtuvo “El Regreso del Muerto” de Gustavo Gamou mientras que la Mención Especial la recibieron “Yo, de quien no sé nada” de Pablo Sigg y “La Maldad” Joshua Gil. El Premio Aciertos de Escuelas de Cine fue para “La Despedida” de Alejandro Alonso.

De las cintas proyectadas, tres nos resultaron particularmente interesantes no sólo por la línea narrativa sino por la originalidad de sus directores: “No Todo es Vigilia” (Hermes Paralluelo, España), “Ella Regresa el Jueves” (André Novais, Brasil); y “Yo, de quien no sé nada” (Pablo Sigg, México), cuyo común denominador es el tema de la vejez.

En la primera, Hermes Paralluelo (inspirado en el libro y poema de Macedonio Fernández para el título de la misma), nos comparte una bella pieza de reflexión respecto a la importancia que tiene el amor de pareja en la recta final de la vida (la senilidad), entendiendo al envejecimiento como un proceso irreversible impregnado de soledad y deterioro morfofuncional en el que los recuerdos, subir escaleras o calentar una taza de leche…se convierten en verdaderas proezas, si no hay quien acompañe al anciano.

En la segunda cinta, André Novais representante de la vanguardia del cine brasileño, reúne a no actores y articula esta película con los miembros de su familia, creando una cinta intimista sobre cómo “los sueños de juventud” son una parte clave en la calidad de vida de los ancianos y de cómo las familias de la periferia se caracterizan por la ausencia de ciertos valores como la lealtad en el matrimonio.

Por su parte, Pablo Sigg -a propósito de encontrarse con John Calder, editor de Samuel Beckett (uno de nuestros pensadores europeos predilectos)- expone una mirada intelectual, seria y pulcra respecto de los ancianos que aún sobreviven… esos que ven morir a sus amigos, mentores o jefes…los ancianos sabios que como en la obra beckettiana “Esperando a Godot” también están en la espera de su turno para reunirse con la muerte.

Ahora bien, el punto de vista político-jurídico, se proyectaron cuatro cintas con tintes radicales y en cierta medida ideologizadas: “Cuento Proletario de Invierno” (“Ein proletarisches Wintermärchen”) de Julian Radlmaier (Alemania); “Bajo Nubes Eléctricas” (“Pod elektricheskimi oblakami”) de Aleksey German Jr. (Rusia-Ucrania-Polonia); “Los Dueños” (“The Owners”) de Adilkhan Yerzhanov (Kazajistán) y “Maidan” (cinta ucraniana que forma parte de la Retrospectiva Sergei Losnitza, y que inauguró este festival sin contender por algún premio). Las cuatro películas son críticas abiertas al capitalismo en un contexto político de recrudecimiento de la ideología de extrema derecha (resurgimiento de los totalitarismos entre los jóvenes), afirmando que el socialismo es obsoleto y el capitalismo debe ser abolido. Desde perspectivas independientes, contestatarias y “performanceras”, los cuatro trabajos tratan sobre la lucha y conciencia de clases, la intromisión norteamericana en la política internacional, consolidación de la pequeña burguesía, la vigencia de los totalitarismos como temas de “moda” entre los jóvenes, rebelión, protesta y la profunda necesidad de recuperar -de la unificación soviética- identidad nacional, al menos en el plano ideológico.

En particular, “Los Dueños” y “Bajo Nubes Eléctricas”, de manera acertada afirman que la población, los migrantes y las nuevas generaciones son quienes llevan la peor parte en esta lucha histórica por el poder, per se los conflictos territoriales y la debilitada identidad nacional en los países de la ex unión soviética.

En conclusión, el Quinto Festival Internacional de Cine de la UNAM trajo a nuestro país un cúmulo de nuevas propuestas cinematográficas y talentosos directores, permitiendo que el público que asistió a las funciones expandiera su pensamiento porque -como lo afirmamos en el texto de la semana pasada- se proyectaron grandes obras de cine independiente premiadas en festivales de alta importancia. 

¡¡Enhorabuena a los galardonados!!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *