Últimamente he escuchado en diferentes organizaciones tanto públicas y privadas, que han modificado su forma de desempeñarse al interior de su organización, que han migrado a una forma diferente de trabajar y que ahora lo hacen en “equipo”. Sin embargo en algunas de estas organizaciones me han comentado que el trabajo en equipo no les ha dado los resultados que ellos esperaban y que en muchas ocasiones preferirían que cada quien hiciera lo que le corresponde en forma individual.

Por lo anterior he decidido escribir esta entrada, ya que al platicar con los líderes de estas organizaciones me he dado cuenta que a veces la idea de “trabajar en equipo” no es la correcta o no la aplican de la mejor forma.

Para comenzar quiero compartir una definición de trabajo en equipo.

“El trabajo en equipo es un grupo de personas trabajando de manera coordinada en la ejecución de un proyecto”

Dicho esto, es importante reconocer que el equipo de trabajo responde al resultado final, ya que cada integrante está especializado en un área determinada que influye directamente en el proyecto, siendo responsable de un cometido y solo si todos los integrantes del equipo cumplen su función correctamente será posible realizar el proyecto exitosamente.

Hay ocasiones en que los líderes visualizan el trabajo en equipo simplemente como la suma de las aportaciones individuales, siendo éste un grave error porque no las integran de forma correcta y no existe una coordinación, supervisión y mucho menos un involucramiento directo para que el proyecto se realice de forma correcta.

Para comenzar a trabajar en equipo es importante tomar en cuenta las “5 c” en las que se basa el trabajo en equipo.

Complementariedad: Cada integrante del equipo de trabajo domina un tiene conocimientos o domina una función específica del proyecto. Siendo estos conocimientos o funciones específicas en conjunto fundamentalmente necesarias para sacar el trabajo adelante. Es decir cada función se complementa.

Coordinación: El grupo de profesionales cuenta con un líder a la cabeza que debe actuar de forma organizada e involucrarse con cada uno de los integrantes del equipo con el objetivo de establecer un correcto desempeño orientado al logro de los objetivos.

Comunicación: El trabajo en equipo exige canales y líneas de comunicación abierta y directa para poder realizar y coordinar las distintas actuaciones individuales. Si no existe una comunicación asertiva es claro que el proyecto fracasará.

Confianza: en un equipo de trabajo cada persona debe confiar en el buen hacer del resto de sus compañeros de equipo. Y cada miembro debe estar consciente de la responsabilidad que lleva realizar su trabajo correctamente en tiempo y forma.

Compromiso:  Cada miembro debe aportar lo mejor de si mismo, no buscando destacar entre sus compañeros sino confiando en que ellos harán lo mismo, con el propósito de lograr los objetivos del equipo.

Las “5 c” en las que se basa el trabajo en equipo, no tienen un orden jerárquico, ni una es más importante que la otra. En la medida que se pongan en práctica acciones tomando en cuenta las “5 c”, se podrá ir generando una cultura de trabajo en equipo.

Es importante mencionar que existen varios factores que inciden de manera directa en los equipos de trabajo como la identidad corporativa (ponerse la camiseta de la empresa), la motivación, fomentar el espíritu de equipo, etc. que espero poder escribir en un futuro. Recuerda que:

Lo que las organizaciones requieren es un equipo estrella, no un equipo de estrellas”

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