Todos los adultos hemos pasado por esto: cuando ganabas 2000 mensuales, un día decidiste comprarte un coche y tu ingreso bajó, pero tus satisfactores aumentaron, tuviste que buscar más ingresos, y las horas extras y la venta de chacharas quizá, paliaron la situación, después te casaste y los gastos aumentaron, pero tú ya ganabas 5000, así que podías solventar eso; luego los hijos, y ganabas más, pero cuando llegaron a la juventud, empezaron algunos gastos que no contabas, la mesada, la colegiatura, el coche para ellos, en fin, si ya ganabas 20mil, se podía, pero ahora con 30mil, te piden más porque no les alcanza para el cel, ni el internet, ni las entradas a conciertos, etc, pero no aumenta el ingreso, al contrario, disminuye porque estás jubilado: ¿qué debes hacer?

La lógica te dice que debes eliminar gastos, pero la mesada de los hijos y los gastos de la señora son intocables, y no se diga el sueldo de la “chacha” y el gasto en gasolina, y las colegiaturas y… todo sube menos tu ingreso.

Eso pasa con el presupuesto, nos jubilamos del petróleo y en tiempos de recesión, pero los gastos siguen aumentando y por si fuera poco los sueldos onerosos de los burócratas de alto nivel son intocables y el gasto social también. Pero resulta que esa burocracia es improductiva y el gasto social es inútil, pues en vez de bajar el número de pobres, AUMENTA.

En el año 2000, en la ONU, las dimensiones del desarrollo humano se plantearon en los siguientes paradigmas:

  • La función del Estado debía ser la de alentar la participación de la sociedad mediante la descentralización de recursos, programas y acciones.
  • Alentar la democracia conlleva a una ciudadanía social, por medio del fomento a todas las posibilidades de gestión social.
  • La equidad debía promover la igualdad de oportunidades entre las personas, sin distinción de género, raza o condición social.
  • La potenciación de las capacidades de las personas, mediante el acceso a la enseñanza, salud y formación conduce a un mejoramiento de sus condiciones de vida, en tanto que amplía sus posibilidades de participación.
  • Se requiere de un Estado que persiga como meta el desarrollo humano, que fortalezca y profundice la democracia y que sea capaz de formar equipo con la iniciativa privada y social civil.

Fue con estos postulados que en toda América Latina, se emprendieron acciones de reforma institucional y de política social, teniendo como objetivo central la reducción de la pobreza.

¿En dónde está la falla?

Según el catálogo de programas federales, los destinados al abatimiento de la pobreza, además de Cruzada Nacional contra el Hambre y PROSPERA, son 84 programas en las dependencias del gobierno federal: SEDESOL 11, Instituto Mexicano de la Juventud 6, Comisión Nacional para el Desarrollo de los pueblos indígenas 6, SEDATU 10, SSA 1, SNDIF 6, SEP 10, CONACULTA 1, CONADE 3, SEMARNAT 4, CONAGUA 4, SECTUR 1, FONATUR 1, SAGARPA 6, INMUJERES 1, ECONOMIA 5, FIDE 2, BANOBRAS 8, en total 86, más otros de organismos sociales y privados.

De esos 86 programas federales, 39 son prioritarios según Hacienda, y contaron con un presupuesto de 129 mil millones de pesos en 2015.

Para 2016, Coneval dijo que el problema no radicaba necesariamente en la falta de recursos. Muchos de los programas que pretenden combatir la pobreza están mal diseñados, resuelven poco o nada y son opacos. Por si esto no bastara, es justo a esos programas deficientes que se destina una parte importante del presupuesto federal, Pero ahora no sólo es la mala aplicación sino también la FALTA DE RECURSOS y según el PEF enviado para aprobación. Hoy son 509 mil millones de pesos destinados al sector social, incluído el gasto en salud (IMSS, SSA, ISSSTE, no contados antes), más todos los programas asistenciales de estados y municipios.

Si a cada gasto se le destinara una fuente de ingresos, en la medida que esta fuente creciera, el gasto también lo haría, de otra manera no se puede sostener, es decir no hay SUSTENTABLIDAD; esa es la falla, ninguno de nuestros programas sociales tiene ingresos propios ni manera de sostenerse, eso aquí en China y en USA como lo dijo Obama, no es populismo, sino demagogia.

Como no van a poder reducirlos, pues la población crece, no hay de otra, déficit público que significa más deuda, por ello el Consejo Coordinador Empresarial, CCE, alerta hoy que la deuda pública puede llegar en 2018 al 55% del PIB, y si hoy dedicamos más a pago de intereses, que a gasto social, ¿cómo estaremos en 2019?

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