Centro Público

La restitución de la Medusa.

Medusa, la gorgona mortal de cabellos de serpiente, cuya mirada convertía a los que la miraban en piedra, pasó de ser un ser andrógino que mostraba los dientes y la lengua, con barba y bigote, en el periodo arcaico de Grecia, a una mujer hermosa que atemorizaba a los enemigos en escudos,a protectora de casas y tumbas, y finalmente, en un amuleto en contra de las malas vibras, que retomaría el diseñador Gianni Versace como logo que genera admiración y miedo al mismo tiempo. En el siglo V a.C. su metamorfosis fue consecuente con la idealización del hombre griega, que entendía la belleza como resultado de las proporciones ideales y su armonía. La Medusa se convirtió en el símbolo, que durante el siglo XIX, sería reconocido como la femme-fatale, lo femenino, el deseo erótico, pero también la violencia y la muerte.

La historia de una mujer que fue ultrajada, primero por el dios Poseidón, porque puede, en el templo de Atenea, y después por la propia diosa al maldecirla, ¿les suena parecido?, a no poder volver a ver a alguien, ni a ella misma, y mandarla a una isla totalmente en soledad, para terminar decapitada por un hombre joven y atractivo, Perseo, el ideal del hombre griego, siempre la ha presentado como la villana, el monstruo que tenía que ser destruido. Sin embargo, en la era del #MeToo revisar su historia resulta refrescante y, más en la forma de una exposición. Dangerous Beauty: Medusa in Classical Art de la curadora Kiki Karoglou que se presenta actualmente en el Museo Metropolitano de Nueva York, propone una revisión de la feminización de seres temidos, en palabras de la curadora: “En una sociedad centrada en los hombres como la antigua Atenas, la feminización de los monstruos va de la mano con la demonización de las mujeres. Es un tema de control de la sexualidad femenina y el poder”.

Con cerca de 60 piezas, en su mayoría de la propia colección del Museo, la tesis de la muestra es la búsqueda de la belleza como un control a la mujer que persiste hoy en día, está representada con dos piezas. La primera, un tipo de copa – yoyo – de terracota (570 A.C.) firmada por dos artistas, Ergotimos el ceramista y Kleitas el pintor de la gorgona; una imagen arcaica de figura negra, con las señas más características: el cabello rizado, que después se convertirán en serpientes, la mirada fija y directa al espectador, mostrando su ferocidad con los dientes de jabalí y la lengua de fuera; ésta representación se volverá habitual en el fondo de los vasos, así al terminarte el vino veías su cara, uno de los aspectos más curiosos es que en ese momento su presentación era más andrógina por la presencia de una barba y bigote. La cara abultada sugiere que es el rostro después de ser decapitado, inflamado. La otra pieza es el rin de un carro romano del siglo primero antes de Cristo, donde el cambio es total, aunque la presentación del rostro sigue siendo frontal y directo, los rasgos se suavizan y el cabello rizado se mezcla con serpientes, cumpliendo con los estándares de la belleza clásica griega. En algunas representaciones arcaicas la gorgona tiene alas, y estás en algunas ocasiones continúan en forma de pequeñas plumas en su melena, a lo mejor son un antecedente de la salida de Pegaso de su sangre, que se repite en varias piezas, en una tumba y en una jarra de aceite.

La imagen de una mujer fuerte puede ser muy amenazadora para la sociedad. En la antigüedad las reinas son portadoras de grandes tragedias: Medea, Clitemnestra o Helena de Troya; las cortesanas griegas incluso tenían peor fama que la propia Medusa. Actualmente, la imagen de la Medusa es una amenaza, en especial en la última elección en Estados Unidos, donde Hillary Clinton era representada como la Medusa a vencer y a Donald Trump como Perseo retomando la posición de Benvenuto Cellini, viéndola como inhumana. Otras mujeres que han sido representadas como Medusa son: Madonna, Condoleezza Rice, Oprah Winfrey, Nancy Pelosi, Angela Merkel; “Las mujeres… deben hacerse eco del sentimiento de estos hombres. Y si no lo hacen, les cortan la cabeza «, como menciona la sufragista norteamericana Susan B. Anthony del siglo XIX.

Sin embargo, en algunas de las piezas comparten la empatía de la pérdida de la joven en una situación más allá de su control. En un pelike, un recipiente griego, se puede ver a la diosa Atenea viendo a Perseo justo un momento antes de decapitar a Medusa totalmente dormida, que retomaría el pintor Alexander Runciman en un grabado en el que muestra a Perseo volando en lo que duerme Medusa. El cambio en la forma en que la historia es contada es uno de los grandes significantes de la exposición, presentar a Medusa como víctima de los dioses, más allá del ser monstruoso, que compartía elementos con la Esfinge, Escila o las sirenas, es una forma de repensar la feminidad que se viene sosteniendo desde la clásica griega y persiste hasta nuestros días, la imposibilidad de buscar justicia ante la autoridad, principalmente masculina. Cuando los dioses griegos degradaron a las mujeres, la sociedad hizo lo mismo y continúa haciéndolo, esta es una llamada de atención.

Ximena Apisdorf Soto

Ximena Apisdorf Soto

Maestra en Arte, con especialidad en Art Business por la Universidad de Manchester y egresada de la Licenciatura en Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Se enfoca en la creación de mejores relaciones para el intercambio de instituciones nacionales e internacionales. Actualmente, trabaja para el Barroco Museo Internacional, el cual será inaugurado en 2016 en Puebla y como consultora de relaciones internacionales con las asociaciones como la Asociación de Directores de Museos de Arte (AAMD por sus siglas en inglés) y Bizot para el Museo del Palacio de Bellas Artes. En 2014 fue coordinadora operativa de la 2da. Bienal de Arte Veracruz, para la creación y difusión de artistas del estado. Desde el 2011 se ha especializado en arte contemporáneo latinoamericano y su difusión en las plataformas digitales como fundadora y editora del blog Tildee.info. Escribe para las publicaciones especializadas: Flash Art, Revista Código, Artishock, entre otras. Ha trabajado en instituciones públicas y privadas, enfocada en la coordinación estratégica, operativa y de comunicación; tanto en México como en Estados Unidos; entre los que destacan: el Museo Nacional de Arte, el Museo Tamayo, Proyectos Monclova, I-20, Casey Kaplan Gallery, Prospect 2.5. Ha impartido clases para la Suprema Corte de la Nación (2007) y el Instituto Realia (2014). En el 2008 curó y coordinó la primera exposición de arte contemporáneo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli: “Elefante Negro: Arte Contemporáneo”, en la cual participaron 21 artistas de 10 nacionalidades diferentes.

Add comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Algo mas para visitar

CP en Twitter

CentroPublicoMX RT @cuauhmedina: ¿Qué significado tiene asesinar el futuro? Ai Wei Wei en el MUAC https://t.co/saLWFNiG9M
CentroPublicoMX Dicen que las calorías ganadas en época vacacional, no cuentan... Así que dense una vuelta a #LeMacaronBoutique la… https://t.co/7NcqSizWzj
CentroPublicoMX Presos políticos y arte, #Ayotzinapa y la memoria funcional. @aiww asesinando el futuro o de como estados totalitar… https://t.co/eOKDYfXYCn
CentroPublicoMX Sobre el #MeToo, medios y opinión pública; el contexto original y cómo se estructuró en #México. Seguiremos leyend… https://t.co/2uwYxXihIw
CentroPublicoMX Posterior a la transformación ocurrida en #LosPinos, la cuarta sección (cultural) de #Chapultepec es el proyecto má… https://t.co/9bh7RL0zcy