Durante los últimos debates en el Senado sobre la aprobación de las Minutas de la Reforma Energética devueltas, con modificaciones, por la Cámara de Diputados, se escucharon múltiples interpretaciones y opiniones sobre los resultados esperados y las críticas al porqué de la Reforma.

Los opositores se distinguieron por un discurso que hacía recordar el entorno energético global de mediados de los años 70’s, donde la seguridad en el abastecimiento de petróleo de los Estados Unidos, posterior al embargo árabe y en un contexto de “guerra fría”, determinaba las políticas hemisféricas de seguridad energética.

Desde entonces los Estados Unidos prohibieron la exportación de crudo para asegurar su propia suficiencia, ahora casi 40 años después tal política está siendo presionada para ser eliminada.

El proteccionismo energético de los Estados Unidos está por terminar, ante una producción de 25 trillones de metros cúbicos de gas natural, nunca antes registrada y un incremento cercano al 50% de crudo desde finales del 2010, cabe señalar que el pasado mes de octubre su producción de crudo superó sus importaciones por primera vez en casi dos décadas.

La relevancia del medio oriente en la oferta de los Estados Unidos se ha contraído dramáticamente. La infraestructura que fuera diseñada para importar gas licuado a principios de siglo ahora se transforma para exportarlo.

Ante tal contexto las críticas de “entrega a los Estados Unidos de los recursos”, …obedece a la seguridad energética de los Estados Unidos, y otros dichos semejantes, ignoran la nueva realidad energética del vecino del norte y en el resto del mundo.

La revolución de los hidrocarburos no convencionales (shale gas y shale oil) está entrando a una etapa de globalización, iniciándose su práctica en China y en el Reino Unido y dejando de ser un fenómeno exclusivo de EEUU. Asía surge como un demandante neto de crudo participando en el 65% de la demanda internacional, en tanto que los Estados Unidos se transforman en un exportador neto, no sólo su suficiencia se encuentra garantizada, resultado de la tecnología de la fractura hidráulica que expande la oferta de gas y crudo ligero, por lo que la industria de refinación de la costa del golfo requiere reestructurarse dado que se encuentra diseñada para refinar el crudo pesado del Medio Oriente, semejante al procedente de México.

En breve la dependencia de la Unión Europea del gas del Rusia acelerará el eliminar las limitantes a la extracción del gas “shale” y un creciente número de países europeos incentivará la extracción de hidrocarburos no convencionales.

Considerando que la capacidad de refinación de los Estados Unidos está atrapada en estar diseñada para refinar los crudos pesados, la creciente oferta de crudo ligero sólo podrá ser refinado en Europa o, debido a la Reforma Energética, en México donde se podrán construir nuevas refinerías para el crudo ligero que por ahora no pueden procesar las plantas de la costa de Texas, lo cual disminuiría tanto el precio de refinados en los Estados Unidos como en México, incluida la gasolina, dado que los consumidores en los Estados Unidos tienen un el precio basado en la importación de crudo pesado y no respecto al del crudo ligero doméstico que es significativamente menor.

Para que ello ocurra los Estados Unidos deben liberar la exportación de crudo, para refinarlo ya sea en plantas de Europa o en nuevas plantas en ubicadas en México.

Por ahora la creciente oferta de crudo ligero en los Estados Unidos ha generado un descuento en el precio de referencia del West Texas Intermediate de hasta $15 USD respecto al precio del Brent del Mar del Norte.

A nivel global, el petróleo está siendo desplazado de la generación de electricidad a favor del gas natural. Ahora más de 5 de cada 10 barriles de crudo tienen como destino el sector transporte y la industria petroquímica.

En los Estados Unidos no hubiera habido crecimiento en los pasados 5 años de no haber sido por el advenimiento de la fractura hidráulica, sin la capacidad de las empresas privadas que desarrollaron en forma comercial dicha tecnología para extraer todas esas reservas de hidrocarburos que hasta sólo hace algunos años eran consideradas inaccesibles o simplemente inexistentes en pozos hasta ahora considerados como agotados, la economía de los Estados Unidos hubiera tenido un crecimiento nulo o incluso negativo. Es por ello que nada mas falso que expresar que “Un barril de petróleo en el subsuelo sigue contando como un activo…[1]”.

Si bien el crecimiento de los Estados Unidos durante el primer trimestre del presente año disminuyó en 1%, durante los primeros 5 años de la administración de Obama el crecimiento promedió 1.2% y en 2.2% en los 4 años posteriores a la crisis financiera.

Un factor significativo en mantener crecimiento fue la contribución al PIB del desarrollo del petróleo y gas no convencional la cual se ubica en 2.5% del PIB anual y se estima que llegue hasta al 3.2% en 2016. El ingreso disponible por hogar en los Estados Unidos ha mejorado en cerca de $1,500 USD por consecuencia de la disminución del costo del gas natural, más el beneficio indirecto de los menores precios relativos de los bienes que ha visto reducidos sus costos de producción por un menor costo de la energía.

Respecto al empleo, el estado de la Unión Americana con el mayor crecimiento en empleo en el presente año ha sido Dakota de Norte con una tasa del 3.6% y Texas con 2.75%, siendo estos dos estados parte del auge de la extracción de hidrocarburos no convencionales.

Además, el gas natural es el combustible fósil menos intensivo en su huella de carbón en el medio ambiente que cualquiera otro hidrocarburo, pareció que en tribuna los opositores a la Reforma Energética tratarán la extracción de gas como si fuera una amenaza al medio ambiente cuando la regulación de la fractura hidráulica y la apertura a la inversión son factores para detonar el potencial del gas natural como una solución a la actual costo ambiental del uso del carbón y del combustóleo en la generación de electricidad.

Todos estos hechos internacionales permanecieron fuera del debate, tanto de aquellos a favor como de aquellos en contra.

La Reforma Energética no gira solo alrededor de la exportación de crudo; su razón, su fundamento, su espíritu es, como lo expresó el Diputado Manlio Fabio Beltrones, la competitividad de la economía y el crecimiento tal y como lo expuso “el acceso a energía eléctrica y gas con un menor costo será determinante para elevar la productividad de las empresas e incrementar las inversiones, y con más inversiones habrá más empleos no sólo en esos sectores, sino en el conjunto de la economía”[2].

Solo pregúntense cuál sería el futuro energético y exportador de México ante una potencia exportadora de gas y de crudo ligero como la que se está transformando ahora los Estados Unidos con precios de la energía a la baja, está dejando de ser aquel país que solía ser el principal destino de nuestras exportaciones de crudo.

No era una alternativa el solo observar como el resto del mundo se adhería de la revolución de los hidrocarburos no convencionales mientras los nuestros permanecían en el subsuelo.


[1]Sen. Mario Delgado Carrillo en tribuna del Senado, versión estenográfica del 6 de agosto de 2014.

[2]Dip. Manlio Fabio Beltrones R., coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, en el noticiero de Radio Fórmula, “En los Tiempos de la Radio”, de Óscar Mario Beteta, 7 de agosto de 2014

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