Cuando Marilyn Monroe falleció en la madrugada del domingo 5 de agosto de 1962 fue el inicio del fin. El fin de una era que prometía que la juventud se haría cargo de los problemas del pasado, que el futuro brillaría radiante y esplendoroso, tal y como su rubia cabellera y sus labios rojos, todo reluciría como los colores en tecnicolor. El público la conocía, si es que se puede llegar a conocer una estrella de tal dimensión. Ese día la estrella se apagó.

Poco después Andy Warhol  (1928-1987) realizó su primera pieza de la serie dedicada al sex-symbol de los años cincuenta e inicios de los sesenta: Marilyn Dorada (1962), que se encuentra en el MoMA, presentada como un ícono bizantino rodeada de oro, la impresión en monotipia del retrato de Marilyn Monroe de Niágara (1953) es la imagen que inmortalizaría, fue la película que la catapultó, claro si recordamos que su primera escena es desnuda en la cama fumando, que seduciría a su audiencia con sólo caminar. Esa imagen es la canonizaría en el universo de las estrellas al ser intervenida con colores brillantes tanto en el color de cabello, amarillo intenso, como en su maquillaje, las sombras turquesa y los labios rojos. Warhol retomó el retrato para realizar más piezas en torno a ella, como el Díptico de Marilyn (1962) con su retrato 50 veces, de un lado a color y del otro con un tono plateado, sin la búsqueda de la perfección en cada una de las impresiones cada cual de ellas tiene su propia personalidad. Marilyn es una de las imágenes de la más reciente exposición que abrirá el viernes en el Museo Jumex: Estrella Oscura curada por Douglas Fogle, la primera gran revisión su producción artística de los años sesenta en México.

En el 2005, Fogle presentó en el Walker Art Center de Minneapolis la exposición “Supernova: Stars, Deaths and Disasters, 1962-1964”, en donde esos temas se conjugaron en la misma imagen: una estrella oscura. Marilyn representa a una estrella que muere de una manera estrepitosa, como un gran desastre. El lunes 6 de agosto de 1962 los titulares decían “MM (Marilyn Monroe): Parece un suicidio” en el Daily Mirror; “Marilyn Muerta” Daily News; “Marilyn Monroe muere; píldoras culpables” en Los Angeles Time; “MM: ¿Accidente o suicidio?” en el New York World Telegram. En esa misma época es que Warhol realizó su interpretación de la portada “129 Die in Jet!” del New York Mirror. De acuerdo al artista:  “Era la portada del periódico de un accidente de avión, 129 DIE. También estaba pintando los Marilyn. Me di cuenta de que todo lo que estaba haciendo estaba relacionado con la muerte. […] Cada vez que enciendes la radio dicen algo como ‘4 millones de personas van a morir’. Pero cuando ves una imagen espantosa una y otra vez, en realidad no tiene ningún efecto “, incluso la hace glamorosa al rodear la imagen de estos tonos dorados y plateados.

De primera intención la imagen de Marilyn parece una celebración de una de las estrellas más brillantes de Hollywood, una celebridad en todo el sentido de la palabra fabricada por los grandes estudios, de los reflectores que crearon un mito alrededor de ella, curiosamente, su último esposo, el escritor Arthur Miller menciona: “No entiendo como se convirtió en un símbolo de la autenticidad. A lo mejor fue el simple resultado del efecto que tenía sobre la gente con una sola mirada los hombres eran infieles y las mujeres se ponían verde envidia”, en realidad era víctima de la propia fantasía que se había creado alrededor de ella, de la hipocresía de una sociedad a la que Warhol era feliz desenmascarando, Marilyn dejaba ver la doble cara del puritanismo. Por un lado había llegado como Norma Jeane Baker y que se había convertido en un imán para las revistas del corazón, tanto por sus papeles en la gran pantalla como rubia sensual en las comedias “Los Caballeros las prefieren rubias” (1953), “Cómo casarse con un millonario” (1953), “La comezón del séptimo año” (1954) o “Una Eva y Dos Adanes” (1959), como por sus relaciones amorosas, desde sus tres matrimonios y consecutivos divorcios, hasta el affaire con Mr. President John F. Kennedy, quién moriría un año después en los brazos de Jackie por una bala mágica en Dallas, y cuyas imágenes retomaría Warhol, del antes y del después del tiroteo, y que también son imagen de la exposición.

Para Warhol, la sociedad del consumo lo que nos muestra es lo que somos, “es absolutamente hermoso y desnudo”, así como lo que opinaba Marilyn sobre el cuerpo desnudo y sus fotografías, más si consideramos que fue la portada de la primera Playboy, así resulta irónico el comentario del elevadorista Hollis en la serie de Mad Men ante la muerte de Marilyn: “Algunas personas se esconden a la vista de todos”.

Warhol tuvo la capacidad de democratizar todo: desde los objetos más banales que se encontraban en los supermercados como las cajas de Brillo Box, los 32 sabores de las latas de Sopa Campbell, la imagen de la Coca-Cola, al mencionar que todos tanto ricos como pobres toman la misma bebida; hasta sus ídolos de la farándula, donde enfatiza una especie de sensacionalismo, por los momentos en que las retoma, o los mitos estadounidenses –Mickey Mouse,  o la propia historia del arte.  Fue capaz de abrazar a un mercado del arte en formación y dotarlo con más de 10,000 obras, enfatizada por su visión del artista como una máquina  que produce de manera más casual, fácil e informal lo que ve en el mundo, por lo que, para él los medios de comunicación tenían una importancia fundamental dentro de su creación, en esta idea el artista pierde un protagonismo al solamente repetir y sintetizar lo que ve en las noticias, aunque evidentemente Warhol se convirtió en una celebridad por derecho propio, con sus propias historias trágicas, desde una niñez enfermiza, un atentado, hasta su propia muerte a los 58 años por negligencia médica, sin contar todas las personas que fallecieron a su alrededor en esa época.

Como homenaje a su primera exposición en 1962 el Met de Nueva York en el 2012 realizó la exposición “Regarding Warhol: Sixty artists, Fifty Years”, dónde se presenta el impacto de Warhol, tanto en artistas anteriores como en posteriores del vasto abanico de temas que tocó a profundidad. De acuerdo al curador de la muestra Mark Rosenthal “La banalidad, incluso en su punto más vulgar, se ha convertido en un terreno nuevo y excitante, con numerosas posibilidades de expresiones e investigaciones”. Así, el sueño americano que nos muestra Warhol en sus primeros años de creación no es solamente deslumbrante sino apabullantemente mórbido, controversial y que invita a una introspección, así como todas las capas de maquillaje y de color que ocultan la verdadera cara de Norma.

Andy Warhol es un artista que fue capaz de adoptar todas las herramientas, tanto conceptuales como técnicas, para su creación y convertirse en retratista de una era, no solamente de personas, sino de objetos y de momentos cotidianos que convertiría en históricos. Cada una de sus piezas tienen una personalidad propia, desde los escasos 20 retratos de “Los Hombres más buscados” hasta las 650 pinturas de flores. Fue capaz de encapsular su propio tiempo y predecir el futuro, no solamente en términos artísticos sino también en términos mediáticos, hoy en día todo el mundo puede acceder a sus 15 minutos de fama que se han convertido en 8 segundos, como una estrella fugaz.

 

 

Sobre el autor

Ximena Apisdorf Soto

Ximena Apisdorf Soto

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Maestra en Arte, con especialidad en Art Business por la Universidad de Manchester y egresada de la Licenciatura en Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Se enfoca en la creación de mejores relaciones para el intercambio de instituciones nacionales e internacionales. Actualmente, trabaja para el Barroco Museo Internacional, el cual será inaugurado en 2016 en Puebla y como consultora de relaciones internacionales con las asociaciones como la Asociación de Directores de Museos de Arte (AAMD por sus siglas en inglés) y Bizot para el Museo del Palacio de Bellas Artes. En 2014 fue coordinadora operativa de la 2da. Bienal de Arte Veracruz, para la creación y difusión de artistas del estado. Desde el 2011 se ha especializado en arte contemporáneo latinoamericano y su difusión en las plataformas digitales como fundadora y editora del blog Tildee.info. Escribe para las publicaciones especializadas: Flash Art, Revista Código, Artishock, entre otras. Ha trabajado en instituciones públicas y privadas, enfocada en la coordinación estratégica, operativa y de comunicación; tanto en México como en Estados Unidos; entre los que destacan: el Museo Nacional de Arte, el Museo Tamayo, Proyectos Monclova, I-20, Casey Kaplan Gallery, Prospect 2.5. Ha impartido clases para la Suprema Corte de la Nación (2007) y el Instituto Realia (2014). En el 2008 curó y coordinó la primera exposición de arte contemporáneo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli: “Elefante Negro: Arte Contemporáneo”, en la cual participaron 21 artistas de 10 nacionalidades diferentes.

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