Centro Público

La maquinaria tras los bestsellers

La comunicación humana ha ido transformándose y adaptándose a los contextos que condicionan el comportamiento de sus participantes, modificando incluso su papel en la misma. El libro ha significado un logro único, una herramienta para la conservación y difusión de los conocimientos de la humanidad, su historia, las culturas, sus avances, etc.

Actualmente, los libros se publican a una velocidad increíble sin poder detener su multiplicación. Tan sólo en México, la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, tiene un registro de 145, 195, 723 ejemplares producidos en el 2015. Sin embargo, el mercado editorial es ambivalente y está en constante mutación por las tensiones y el modo en que operan las industrias culturales.

El análisis de los bestsellers nos brinda el panorama de las dinámicas de producción y consumo sobre estos objetos simbólicos, llámense libros, que se introducen en sociedad; ya que participan en un proceso de creación de un determinado mercado metafórico constituido por autores, editores, editoriales, librerías y lectores, teniendo como agente difusor a los medios de comunicación.

Un bestseller es un libro que alcanza una cifra determinada de ventas en el mercado, pudiendo convertirse en un fenómeno editorial. Sin embargo, el concepto ha ido deformándose, pasando de una literatura de entretenimiento a una obra con patrones en su narrativa para satisfacer a lectores poco exigentes. Sin duda, el último concepto es dado por un prejuicio dentro de aquellos que defienden la literatura tradicional.

Su origen se atribuye a la publicación de listas de las obras más vendidas por la revista estadounidense Bookman en 1895, que servían de informe para las librerías del país. El proceso mercantil se introdujo a la par del índice de los gustos y preferencias, convirtiéndose en un método de condicionamiento de los mismos, regido por la valoración de tanto vendes, tan bueno eres.

Los bestseller llegan a establecerse como una referencia tanto para el público, como para los que se encargan de la industria editorial, debido a que es el reflejo del carácter cambiante de las tendencias y preferencias. La crítica poco influye en su proliferación, pues gran parte de su éxito se debe a una publicidad mediática. Además, su nombramiento significa una herramienta segura para el éxito comercial, hasta que un título es remplazado por otro más atractivo y novedoso.

En otras palabras, la editorial se encargará de la elección de sus productos a partir de las pautas regidas por el capitalismo, los intereses del gobierno y la misma política que maneje la institución, todo esto para poder tener autorreconocimiento y reafirmación dentro de la misma industria.

Sin embargo, cuando se habla de bestsellers, debido a su alta producción mediática, la intención se envilece, no solamente para el lector, que consume lo que le dicen que debería consumir, sino también para el escritor, al que le limitan los procesos de innovación, yéndose por el camino de los formatos narrativos que tienen el éxito asegurado.

El proceso de su difusión masiva se caracteriza por la producción en serie de contenidos estándares, que presumen de mensajes con formatos distintos pero idénticos en contenido. No ofrecen diferencia, sino que buscan la homogenización, la despersonalización de los individuos. El receptor, cómplice de todo el modelo económico y político que manejan, accede a la expresión de los valores impuestos por la industria cultural, y los toma como propios.

La pérdida de estos criterios de originalidad y de personalización se origina por la falta de opciones y de elección, cuando los cambios significan en la industria editorial el quiebre entre el protagonismo de los escritores y la pasividad de los lectores.

Como dijeron Adorno y Horkheimer (1947), los formatos de la cultura masiva se rigen por las normas del género, limitando al máximo el riesgo que entraña la innovación. Además, permite la rotación del libro en esquemas conocidos bajo nuevos títulos que facilitan su circulación en el mercado.

El modelo económico se produce pasando desapercibido, hasta que penetra a través de los mensajes de la industria cultural, en donde toman fuerza los imaginarios, allí donde se determinan las creencias, los deseos, incluso las formas de satisfacción y placer.

Estefanía Bárcenas Rivera

Estefanía Bárcenas Rivera

Estefanía Bárcenas Rivera, estudiante de quinto semestre de la carrera en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Marista. Interesada en el funcionamiento de las estructuras del pensamiento y los imaginarios que las condicionan. Amante de la literatura y todo lo que esconde el mundo de las letras.

Add comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Algo mas para visitar

CP en Twitter

CentroPublicoMX RT @yosoyjavo: La periodista mexicana, @aperezcanedo, concluyó su etapa profesional en @CanalOnceTV, sin duda, su salida de la televisora d…
CentroPublicoMX RT @eduardocervants: 30 llamadas en un día por parte de @ATTMx @ATTMxAyuda. Que @ServicioTelcel @Telcel es quien proporcionó mis datos pers…
CentroPublicoMX La migración como derecho humano y proceso orgánico de nuestra historia. #CaravanaMigrante ⁦@WongSandraChttps://t.co/QXhyybH3P7
CentroPublicoMX Lectura en el corazón de la ciudad: a unos días de la conclusión de la #FILCDMX 2018. https://t.co/KAGBHhKxXO