La Experiencia Internacional de las Autodefensas en Latinoamérica

Con la decisión del gobierno federal de integrar en el marco institucional a los grupos de autodefensa de Michoacán, diversos especialistas invitan al gobierno mexicano a revisar las experiencias de otros países latinoamericanos, donde una decisión similar  intensificó el clima de violencia en las regiones.

Asociadas con la ocupación de territorios y la infiltración del narcotráfico a nivel estatal y local, las autodefensas michoacanas se irguieron a voz propia y con el reconocimiento de otros sectores, como un movimiento armado, originado en y por  comunidades que han visto vulnerados sus derechos básicos. El desarrollo pleno de su vida, su seguridad y su trabajo dejaron de ser velados por el gobierno de Michoacán, al encontrarse éste supeditado a intereses de la delincuencia organizada.

Hasta hace unas semanas la postura del gobierno era tajante: había que desarmar a estos grupos en lo inmediato. La principal crítica hecha a las autoridades hacía hincapié en que al llevarse a cabo el desarme,  comunidades enteras quedarían indefensas ante un clima de violencia que no termina de alcanzar sus niveles más altos. Es el 27 de enero cuando  la estrategia de seguridad da un giro de180º, luego de que la Secretaría de Gobernación firmara un acuerdo de institucionalización con líderes de las guardias comunitarias, las cuales podrán incorporarse a los Policías Municipales o a los Cuerpos de Defensa Rurales, bajo la vigilancia de la Sedena y de manera temporal.

Con ello no cesaron los señalamientos, al contrario,  se acumulan y plantean diversos escenarios a trazar. Especialistas invitan al gobierno mexicano a repensar la institucionalización de los grupos comunitarios, a la luz de diversas estrategias de seguridad en América Latina que optaron por cobijar a los grupos de autodefensa bajo el manto del Estado, y que terminaron por poner en una encrucijada a gobiernos como los Perú, Colombia y Guatemala.

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Las PACs en Guatemala
Bajo el mando militar,  con un comisionado a nivel local y con leyes poco detalladas,  el gobierno de Guatemala creó las Patrullas de Autodefensa Civil, las cuales tenían como función ayudar a combatir  los elevados niveles de violencia en el país que habían sobrepasado las capacidades del Estado. En su apogeo, los grupos alcanzaron el millón de voluntarios, quienes con herramientas rudimentarias, como machetes y viejas armas, llevaban a cabo tareas de seguridad.  La crisis se originó cuando el Ejército comenzó a utilizar este grupo para actividades fuera del marco legal,  llevándoles a practicar la tortura, el asesinato y la persecución de forma sistemática.  

Perú contra las insurgencias
Basándose en un modelo de vigilancia comunitaria utilizado por sus pueblos originarios, el gobierno peruano organizó Rondas Campesinas que velaran por la seguridad de los miembros de comunidades cercanas a los conflictos insurgentes, con el paso del tiempo el Ejército se hizo del mando de estos grupos y los utilizó para confrontar de manera directa a los movimientos guerrilleros del país.  Los miembros de estos grupos comunitarios se volvieron vulnerables y centro de ataques por parte de grupos guerrilleros, quienes no tardaron en cobrar venganza sobre las poblaciones luego de que los uniformados decidieran retirarse de las zonas afectadas.

La Colombia que instruyó a México   
Con una reglamentación que les permitía agruparse en empresas de seguridad privada, las Autodefensas Unidas de Colombia se consolidaron y ampliaron sus campos de acción a sectores que anteriormente les eran ajenos. Bajo la dirección del Ejército se convirtieron en la organización dedicada al tráfico de drogas de mayores alcances a nivel global. Con la desintegración de las autodefensas por medio de la firma de un acuerdo de paz, fue inevitable que  de éstas se desprendieran pequeños grupos de paramilitares que siguen teniendo presencia en el país, aunque el gobierno colombiano no lo reconozca.

Vale la pena destacar que uno de los hombres claves para llevar a cabo la estrategia de seguridad colombiana, el general Óscar Naranjo, fue hasta hace poco uno de los asesores externos de mayor peso para el gobierno de Peña Nieto en materia de seguridad, por lo que  resulta un tanto contradictorio que aún cuando sobran evidencias del riesgo que existe de caer en paramilitarismo, el Ejecutivo se mantenga  firme en la decisión de institucionalizar a los grupos comunitarios.

Las cartas en la mesa
Las experiencias internacionales deberían conducir al gobierno mexicano a una reflexión en diversos grados de complejidad, para construir una reglamentación que no permita que las autodefensas -en proceso de obtener su legalidad-  se desborden y conformen un conflicto de carácter paramilitar.  Antes de plantear una integración a los cuerpos policiacos, el gobierno tiene la obligación de esclarecer el origen,  los fines perseguidos y el financiamiento de cada grupo, así como despejar las  dudas sobre la asociación de sus integrantes con diversos cárteles. Del mismo modo se debe reconstruir el entramado institucional de las policías locales y municipales, las cuales innegablemente fueron infiltradas por el narcotráfico hasta su núcleo.

Aún con lo anterior quedan preguntan abiertas ¿Se investigarán los orígenes de las armas usadas por los comunitarios? ¿Cuál será el periodo por el que estarán en colaboración con las policías municipales? Cumplidos los periodos ¿De qué manera se reintegrarán a nuevas actividades las personas que hicieron del uso de las armas una nueva forma de  vida? ¿Cuándo se darán las primeras bajas de políticos coludidos con el narco?  ¿Hasta cuándo serán capturados los líderes de los cárteles que tienen subordinado al estado de Michoacán?

Las acciones inmediatas deberían replantearse previendo  sus impactos a largo plazo. Se trata de darle sustento a una decisión pragmática que si bien ahorrará costos políticos en lo inmediato, puede derivar en una situación de crisis de grados inimaginables e inmerecidos para una sociedad que lleva años recibiendo los golpes frontales de la delincuencia y que no merecen un sexenio más de omisión.

El siguiente link muestra la postura de algunos analistas frente a la problemática http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/01/140129_mexico_riesgo_legalizar_autodefensas_michoacan_narcotrafico_caballeros_templarios_vigilantes_an.shtml

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