Centro Público

La corrupción en México como posverdad (o verdad alternativa)

En 2017, el índice de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional, situó a México en el puesto 135 de 168 países en el mundo, con 29 puntos, donde 0 es equivalente a una alta percepción de corrupción y 100 el escenario donde existe menos corrupción. Esto quiere decir en pocas palabras, que estamos reprobados con 2.9: somos percibidos por el mundo y por nosotros mismos como un país con graves problemas de corrupción.

Pero cabe resaltar, que los criterios de evaluación de este ranking internacional están basados en la PRECEPCIÓN de la corrupción, y no en los casos factuales o evidencias concretas de corrupción. ¿Será entonces que somos o sólo parecemos? ¿Parecemos corruptos o nosotros nos auto-concebimos como una sociedad corrupta?

En toda relación tóxica hay una parte que es víctima y otra que es victimaria. Pero muy frecuentemente, las partes involucradas no tienen la certeza del papel que juegan. Muchas veces el victimario le hace creer a la víctima, que si recibe algún tipo de maltrato es porque la víctima misma lo ha provocado. Entonces, la víctima cree que es el victimario.

Ejemplifico el punto: En una pareja de esposos (mujer y hombre) el marido golpea a la mujer en sus arranques de celos. Hasta ahora parece claro que el hombre es el victimario y la mujer, la víctima. Pero al preguntar al hombre, por qué agrede físicamente a su esposa, éste responde (desde su perspectiva inherente, claro está) que lo hace por un descontrol que provoca ella con sus comportamientos sugerentes con otras personas, que pueden entenderse como una falta de respeto a él y a su relación. Entonces él argumenta que ataca a la esposa como defensa a una agresión (real o imaginaria) que ella inicia. En la perspectiva de él, él es la víctima de ella. Y la culpa abiertamente por sus comportamientos, por su personalidad, por sus formas indirectas de dañar la autoestima de él. Muchas veces ella acepta entonces ser la victimaria. Y se pierden o se mezclan las perspectivas.

Creo que en la sociedad mexicana ocurre algo similar. Desde hace muchos años, nos han (y nos hemos) repetido tantas veces que somos un país corrupto, que nuestro lema nacional es “el que no transa no avanza”, que por más que tratemos nunca erradicaremos este mal de nuestras Instituciones, que hemos terminado por aceptarnos victimarios. Hemos aceptado la corrupción como una posverdad, como una normalidad maligna, como si la corrupción fuera endémica de un lugar particular, como si México fuera la cuna de la corrupción, aquí la inventamos y la hemos exportado a todo el mundo, como caja de Pandora. Pasamos de ser víctimas a ser nuestros propios verdugos.

Siendo objetivos, corrupción hay en todos los países y nació en todos los países, en todos los niveles, en todos los sectores. Me atrevería a decir que, incluso, la nuestra, es una corrupción ingenua y hasta estúpida. En otros países las personas corruptas ofrecen sobornos a las autoridades para obtener privilegios que no les corresponden. En México, en cambio, los sobornos se ofrecen para obtener algo, que de entrada nos corresponde por derecho, incluso Constitucional. Pongo el caso de los “pagos de facilitación” prohibidos en México para agilizar trámites burocráticos en las Instituciones públicas (elijan la que quieran); no necesitas pagar por el trámite porque ya es gratuito y ya tienes derecho a obtenerlo, ofreces un soborno para no hacer la fila o no esperar, nada más. Entonces ¿en cuál caso la persona es más o menos corrupta?

Depende de la percepción, diría. Por eso el índice de Transparencia Internacional es sobre la percepción de la corrupción, y no de la corrupción. Qué mal nos percibimos entonces, y qué mal nos perciben también en el mundo. Dicen que “una mentira repetida mil veces se transforma en verdad”. Nos la creímos.

Parece que, como sociedad, necesitamos ir a una terapia y recibir ayuda profesional, para entender que no somos victimarios, que nos hemos auto-engañado y que no somos el ícono de la corrupción a nivel mundial. Que tenemos casos, es cierto, que muchos son graves, también es verdad; pero insisto, todos tienen.

Quizás la alternativa sea construir una arquitectura de opciones; bajar el precio de las verduras y subir el de la chatarra es una forma de orillar a un individuo a tomar una buena decisión sobre su dieta y su salud sin obligarlo, ni convencerlo. Crear un ambiente que desfavorezca los sobornos, y facilite el cumplimiento de la normatividad, donde los mexicanos podamos interactuar de forma transparente en cualquier circunstancia, por nuestra propia voluntad y conveniencia.

México es la imagen representativa del conocimiento de enjambre: comportamientos que se imitan y se suceden sin razones aparentes (instintivas, tal vez, como las abejas). Somos los creadores de la famosa “ola” en el estadio de fútbol durante un partido de la Copa del Mundo en 1968. A algún creativo se le ocurrió ponerse de pie y levantar las manos, y el tipo de junto hizo lo mismo, y así sucesivamente, sin razón aparente. Y sin razón aparente, de alguna forma todos sabemos, que cuando la persona del asiento vecino se está sentando, es cuando tú tienes que ponerte de pie y levantar las manos. ¿Cómo se comunicó eso? ¿Quién nos puso de acuerdo?

Entonces por qué, si somos capaces de exportar comportamientos de enjambre a los estadios de fútbol de todo el mundo, no podemos hacer lo mismo con la transparencia y el cumplimiento en nuestro propio país. Convertir nuestros valores morales en atractores de una teoría del caos donde las variables contribuyen a ser éticos y no corruptos. Es una utopía, probablemente (en México y en cualquier otro país, aclaro). Pero los invito a que reflexionemos sobre esas posibilidades, y a no asumir como dogma que somos una sociedad corrupta… porque no lo somos.

Ana Lorena Molina

Ana Lorena Molina

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, con 8 años de experiencia en ética y transparencia en la industria farmacéutica en México. Apasionada de los viajes, la comida y el arte.

Add comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Algo mas para visitar

CP en Twitter

CentroPublicoMX RT @cuauhmedina: ¿Qué significado tiene asesinar el futuro? Ai Wei Wei en el MUAC https://t.co/saLWFNiG9M
CentroPublicoMX Dicen que las calorías ganadas en época vacacional, no cuentan... Así que dense una vuelta a #LeMacaronBoutique la… https://t.co/7NcqSizWzj
CentroPublicoMX Presos políticos y arte, #Ayotzinapa y la memoria funcional. @aiww asesinando el futuro o de como estados totalitar… https://t.co/eOKDYfXYCn
CentroPublicoMX Sobre el #MeToo, medios y opinión pública; el contexto original y cómo se estructuró en #México. Seguiremos leyend… https://t.co/2uwYxXihIw
CentroPublicoMX Posterior a la transformación ocurrida en #LosPinos, la cuarta sección (cultural) de #Chapultepec es el proyecto má… https://t.co/9bh7RL0zcy