El escenario internacional durante los últimos años se ha visto protagonizado por la globalización y el libre mercado. Esto ha generado que con el objetivo de atraer inversión privada de otros países y fomentar el crecimiento interno, todas las Naciones busquen su desarrollo mediante la estabilidad social, política y económica.

Sin embargo, el camino hacía el desarrollo ha sido complicado para México debido a los altos niveles de competitividad a nivel mundial, además del desorden social y territorial, o los problemas de gobernabilidad que sufren las 78 ciudades más importantes del país; y que en comparación con otras naciones como Brasil, India y China, hacen a nuestro país un lugar poco atractivo para los grandes inversionistas a nivel global.

Con el objetivo de analizar e identificar las diferentes problemáticas en las que se encuentran algunas de las ciudades más importantes a nivel nacional, y con miras a comprender a detalle las causas por las cuales estos lugares no son atractivos para la inversión y el desarrollo, El Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (IMCO), presento un informe sobre la competitividad urbana en nuestro país.

De las 78 ciudades que se analizaron en el Informe de Competitividad 2014, sólo el Valle de México tiene una competitividad alta. Sin embargo, no está al nivel de las principales urbes a nivel mundial.

El informe también señala, que resulta imposible atraer mucha inversión o talento en zonas donde impera el desorden, y las condiciones que no permitan tener seguridad y calidad de vida sus sociedades.

Desafortunadamente en México, la mayoría de las metrópolis sufren de esta dolencia, debido a la mala gobernanza en los tres niveles de gobierno y la poca cooperación entre los gobiernos locales y el federal, además del crecimiento desmedido y la falta de coordinación en la planeación de las ciudades, lo cual complica proveer de servicios públicos de calidad a los habitantes de estos lugares.

Estos últimos factores se han convertido en un problema alarmante para todas las zonas urbanas, ya que los nuevos asentamientos se han convertido en un problema social y ambiental, que merma el desarrollo sustentable y el crecimiento sostenido.

En México no se había dado la importancia necesaria al tema de competitividad, además de no haber consolidado un modelo de gestión de territorio que permitiera marcar parámetros y controlar la expansión de la mancha urbana, orientando el correcto crecimiento de las metrópolis y evitando los asentamientos irregulares.

La implementación de una agenda multinivel, es otro punto que se ha dejado de lado, ya que esta serviría para coordinar, alinear esfuerzos, hacer más eficiente el desarrollo de las ciudades y otorgar competencias en favor de la sociedad.

Según el informe del IMCO, la actual administración parece estar trabajando para conseguir la competitividad de las ciudades en nuestro país, ya que la creación de la Secretaría del Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS), el Sistema de Información Geográfica para la gestión del suelo y la nueva política de desarrollo urbano y vivienda; son pasos correctos hacia la consolidación de nuestro país en el rubro de la competitividad.

Sin embargo, estos proyectos no se han consolidado y hoy día se ven limitados en sus competencias y en su capacidad financiera en comparativa con otras Secretarías, por lo que aún no podemos hablar de realidades, y nos tenemos que conformar con la esperanza del desarrollo.

El Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. propone tres puntos para que México alcance un nivel alto de competitividad a nivel internacional, de modo que se atraiga la inversión y propicie el crecimiento:

El primer punto es crear una visión estratégica de las ciudades desde el gobierno federal, con el objetivo de fortalecer el marco jurídico en materia e incentivar la participación activa del federal.

Reducir la expansión y ordenar el crecimiento de las manchas urbanas, es la segunda propuesta del IMCO, con el fin de poder evitar el crecimiento desordenado de las metrópolis y hacerlo sustentable.

El último punto es, aumentar la oferta del suelo intraurbano, con el objetivo de recuperar predios abandonados y darles un uso funcional, así poder financiar la infraestructura urbana para el desarrollo de la sociedad.

Es de suma importancia que México tome en serio el camino a la competitividad, tomar en cuenta las propuestas realizadas dentro de informe del IMCO y atraiga inversión extranjera para el desarrollo. Y así, posicionarnos como una economía sólida y competitiva, además de ofrecer a todos los que habitamos en este país una mejor calidad de vida, servicios públicos de calidad y seguridad.

El proyecto de competitividad en perspectiva es alentador, espero y sea un compromiso real y no solo una promesa que pase a la historia.

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