Si bien se rumora que la construcción de un muro como tal en la frontera con Estados Unidos no tendrá lugar aunque Donald Trump sea electo presidente de los Estados Unidos, sí puede construirse un muro hipotético que detenga el flujo de remesas ¿qué significaría esto para la economía mexicana? ¿podría fungir como incentivo para que incrementen las oportunidades de movilidad social en México?

La reciente campaña del candidato presidencial del Partido Republicano, Donald Trump, ha preocupado a la población y a los gobernantes mexicanos. La presunta construcción de un muro en la frontera norte que frene el flujo migratorio tendría repercusiones en la economía mexicana puesto que las remesas son parte importante de la misma. Un reporte publicado por El Economista, informó que en el primer semestre del 2016 el envío de remesas de Estados Unidos a México alcanzó los 13,156 millones de dólares, lo cual representó un incremento del 8.9% respecto al mismo lapso del año anterior (Morales, 2016). Así mismo, Forbes publicó un artículo en el cual informó que las remesas representaron un valor más alto que aquellos ingresos obtenidos mediante la industria del petróleo (Rapoza, 2016).

Por lo tanto, si la situación hipotética bajo la cual la migración económica México-Estados Unidos se interrumpiera en su totalidad dejaría de ser una mera hipótesis, la economía mexicana se vería en un aprieto. Por el otro lado, debe tomarse en cuenta que la migración económica hacia los Estados Unidos es producto de la falta de movilidad social y de oportunidades tanto económicas como sociales y educativas en México. Si actualmente se agrega el problema del narcotráfico que ha generado desplazamientos forzosos, la situación se torna más grave. De modo que lo que debería de generar una mayor preocupación no es la construcción de un muro como tal, sino el incremento de desplazamientos internos y de aquellos factores que fomentan la migración económica. La problemática anterior se torna entonces en un problema regional que debería instar a las autoridades mexicanas a generar estrategias que promuevan el desarrollo dentro del país y que por lo tanto disminuyan los flujos migratorios hacia Estados Unidos; principalmente, por el hecho de que la migración México-Estados Unidos genera otro tipo de problemas, como lo son la violación a los Derechos Humanos. Es por esto que es importante que las oportunidades de movilidad social se generen en México y no en el extranjero. México es un país emisor de migrantes, pero también es país de tránsito para los mismos, por lo tanto también es necesaria una cooperación regional con los países de América Central para disminuir la cantidad de migrantes económicos que buscan llegar a Estados Unidos.

A manera de conclusión puede mencionarse que la construcción de un muro que detenga de manera radical la migración económica a Estados Unidos no debería de ser el momento decisivo para comenzar a mejorar la movilidad social, así como para incrementar la estabilidad en el país, sino que dichas problemáticas deben de ser abordadas con anterioridad, de manera que los cambios en las políticas migratorias de los países vecinos no representen una amenaza para México.

Fuentes:

Morales, Y. (2016). MDDHistórico, el flujo de remesas a junio. El Economista. Disponible en: http://eleconomista.com.mx/finanzas-publicas/2016/08/01/historico-flujo-remesas-junio

Rapoza, K. (2016). The Real Reason Why Mexico Hates Donald Trump. Forbes. Disponible en: http://www.forbes.com/sites/kenrapoza/2016/04/19/the-real-reason-why-mexico-hates-donald-trump/#2286838625a5

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