Ahora que Gustavo Cerati ha terminado muerto en vida, me parece correcto empezar a repasar algunas obras del músico argentino que la maquinaria mediática gusta pasar por alto.

Después del impresionante éxito y consagración de estilo que significó Canción Animal (1990) para Soda Stereo, Cerati empezó a colaborar con músicos externos a la banda, emprendiendo algunos proyectos enfocados a intereses musicales diversos al sonido que habia venido desarrollando la banda argentina.
El primer paso fue Colores Santos, obra en donde Cerati se junta con el productor y futuro habitual colaborador de Soda (había participado ya activamente en Canción Animal) Daniel Melero, para confeccionar un disco de pop totalmente conectado a las frecuencias de principios de los noventas, frecuencias que provenían del Reino Unido.

Colores Santos es un disco de encrucijada más que de ruptura radical. Sigue siendo el pop de letras que hablan más o menos claramente de amor y se sigue acercando a la canción de una forma tradicional en cuanto a la composición, es decir es la canción típica de Cerati, pero en el ámbito sónico, Cerati se muestra ambicioso y sobretodo curioso.

Ambiciones cumplidas y alcanzadas, sobra decir. Mucho de lo que hizo Soda Stereo después de Canción Animal y mucho de la larga carrera solista de Cerati (sobretodo Bocanada) nace de las ideas concretadas aquí.

Alborada es un track de lo mejor que se ha hecho en Latinoamerica hasta la actualidad, secuencias de texturas impresionistas en un ambient abstracto que recuerda tanto a Brian Eno y el krautrock más volador como a los pasajes más tranquilos del shoegaze. Si hubieran tomando este camino hubieran entregado una obra maestra del género. Pero se fueron al pop. Y realmente no importa, por ejemplo, Colores Santos, podría haber sido incluida en Sueño Stereo (noten esos sonidos como de cuerdas sintéticas que recuerdan a My Bloody Valentine). Cozumel es un bello trip hop y Hoy Ya no soy Yo es pop bastante convencional pero de buena factura.

Ahora empezamos la parte más ambiciosa del disco y es genial. Una introducción hecha a base de de feedback de guitarra da pie al ritmo dance de La Cuerda Planetaria, con esos coros tan misteriosos que acompañan algunas dósis extra de ruido intermitente a lo largo del track. Madre Tierra sigue el mismo patrón electrónico, con un tímido breakbeat y algunos sonidos más tecno, Marea de Venus consigue ese híbrido de rock electrónico que muchas bandas seguirán en el futuro (me acuerdo de Zoé).

Pudo Ser es un parón al beat, que trae a la mente el pop oscuro de los ochentas tipo Kate Bush y que presagia Bocanada. El instrumental downtempo Quatro trae el beat de vuelta para pasar a la elegía paterna Tu Medicina y terminar con la planeadora Vuelta por el Universo.

Cuando escuchen este disco, recuerden que fue publicado en el año 1992. Acuérdense de lo que se producía en México durante esa epoca y cómparenlo con esto. A lo que voy es que estamos ante una de los discos mejor producidos de la historia del rock en español.

Ana quitó el link del disco, así que cómprenlo o algo..

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