Ciclistas pasando por el puente Williamsburg para entrar al tránsito después del trabajo un viernes de 2016 Victor J. Blue para The New York Times

Si ese ciclista que va pasando parece ser un poco más feliz que el conductor promedio que va en auto, no es tu imaginación: un estudio reciente señala que quienes viajan en dos ruedas son más felices que quienes prefieren estar encerrados en un auto pisando el pedal.

Convertirse en una persona que va al trabajo en bicicleta todos los días podría parecer desalentador, pero los beneficios valen la pena: hacer ejercicio con regularidad, ahorrar dinero, disminuir tu huella de carbono y redimirte por haberte comido ese pan dulce de más en la oficina.

Además de los beneficios, la felicidad que los ciclistas demostraron en comparación con los conductores de autos se basa en el control.

“Si estás esperando el autobús o atrapado en el tránsito, no tienes el mismo nivel de control”, dijo Oliver Smith, autor del estudio publicado en The Journal of Transport and Health. “Para muchos ciclistas, es una de las pocas oportunidades durante la jornada laboral en las que tenemos control de lo que estamos haciendo”.

Esto es lo que un ciclista principiante debe saber: desde cómo evitar sudar toda tu camisa hasta encontrar una bicicleta económica y de calidad.

Mantente seguro

Ciclistas viajan en Market Street en San Francisco. Jason Henry para The New York Times

Ciclistas viajan en Market Street en San Francisco. Jason Henry para The New York Times

Aléjate de las aceras: En muchos lugares, usar la bicicleta en las aceras pone en peligro a los peatones que podrían no verte ni oírte; además, te pone fuera del campo visual de los conductores.

Toma el carril: Las reglas locales podrían variar, pero la mayoría de las regiones permiten que los ciclistas viajen en medio de un carril para autos si el espacio en la calle es estrecho o “defectuoso”; es decir, cuando está lleno de grava, tiene baches o es peligroso. Si un conductor no puede pasar con seguridad dejando un metro de distancia, es más seguro viajar en el centro del carril y hacer que el tránsito espere detrás de ti.

Haz señas con las manos: Los ciclistas tienen su propio lenguaje de señas que indica cuando estás desacelerando o en qué dirección planeas dar vuelta. Estúdialas para que puedas decirles a los conductores u a otros ciclistas que estén cerca de ti qué harás antes de moverte.

Ten cuidado con los vehículos estacionados: Si hay una fila de autos a tu derecha, deja por lo menos un metro o metro y medio de espacio entre las puertas y tu bicicleta, por si un conductor llegara a abrir una puerta sin revisar si hay ciclistas.

No escuches música: Necesitas todos tus sentidos cuando vas en bicicleta. Si quieres escuchar música, opta por un pequeño estéreo portátil. Los audífonos bloquean demasiado el ruido ambiental del tránsito para que sean una opción segura.

Conéctate con otros ciclistas: Los demás ciclistas son tus mejores aliados para encontrar caminos adecuados para la bicicleta. Prestar atención a los detalles es importante cuando te estás balanceando sobre unos cuantos centímetros cuadrados de caucho, y quienes lo hacen con frecuencia conocen los bordes de una ciudad, los cuellos de botella y las entradas para escuelas donde los padres que van enviando mensajes de texto tras el volante pueden arrancar sin fijarse.

Si no conoces a ningún ciclista, busca un grupo cercano de ciclistas. Estas organizaciones a menudo publican mapas que muestran rutas adecuadas y otras que puedes tomar bajo tu propio riesgo.

Finalmente, pon atención cuando viajes. Si ves a muchos ciclistas en la vía pública, eso probablemente significa que es un buen lugar para pedalear. Además, si una calle tiene muchos ciclistas, eso generalmente significa que los conductores están acostumbrados a ellos. Cuando se trata de ir en bici, la cantidad es muy importante.

Arma tu equipo

¿Cuál es la bicicleta que más se roban? La que se ve más fácil de hurtar. Así que invierte en un buen candado. Michael Appleton para The New York Times

¿Cuál es la bicicleta que más se roban? La que se ve más fácil de hurtar. Así que invierte en un buen candado. Michael Appleton para The New York Times

Ser ciclista puede convertirse con facilidad en algo costoso, sobre todo si te gusta la tecnología de lujo. Pero para viajar, el equipo confiable es más importante que tener una bicicleta profesional. Empieza por un equipo básico y llegarás a tu destino con seguridad y comodidad.

Portaequipajes, canasta o cesto: Puedes llevar tus cosas en una mochila, por supuesto, pero ponerlas en un compartimento aparte te permite tener la espalda libre, lo cual hace que tu viaje sea más cómodo.

Candado: La bicicleta más atractiva para la mayoría de los ladrones es la más fácil de robar. No es necesario que tu candado sea infalible, solo debe ser mejor que el de los demás.

Timbre: Quizá es algo ñoño, pero es indispensable si vas a viajar en calles transitadas (en algunas zonas, podría ser obligatoria; revisa las leyes locales).

Guardafangos: Tu llanta trasera puede ensuciarse de agua y suciedad del pavimento, y terminarás cubierto por una mezcla de aceite de motor, agua de alcantarilla y otras cosas. Los guardafangos o defensas detienen este proceso y te alejan del agua estancada.

Casco: En muchos lugares, los adultos no tienen la obligación legal de usar casco, pero se recomienda su uso como medida de seguridad.

Luces: Si te levantas antes del amanecer o regresas a casa cuando ya oscureció, necesitarás una luz blanca para el frente de tu bicicleta y una roja para la parte trasera (y, al igual que el timbre, podrían ser obligatorias). Los reflectores podrían ser necesarios también y deben ser una parte básica de cualquier bicicleta que compres.

Identificación personal: Si compras un brazalete de identificación especializado o solo llevas tu licencia de conducir, tener identificación es un deber, para que el personal médico te identifique rápidamente si tienes un accidente.

Herramientas para cambiar llantas: Las llantas ponchadas son parte de la vida de los ciclistas, así que es mejor si tienes el equipo adecuado para arreglarlas. Aquí tienes un instructivo (en inglés) con todo lo que necesitas, junto con instrucciones para cambiar llantas ponchadas y ponerles parches.

Llega tranquilo, fresco y con buena presentación

Asegurando una bicicleta cerca de la estación de tren número 7 en Jackson Avenue, en Queens. Michael Appleton para The New York Times

Asegurando una bicicleta cerca de la estación de tren número 7 en Jackson Avenue, en Queens. Michael Appleton para The New York Times

El miedo de presentarse a una reunión a las 9:00 con manchas de sudor en las axilas que llegan hasta el cinturón es real, sobre todo durante el verano. Pero hay una manera sencilla de evitarlo: “No tienes que hacer tu viaje rápido. No tienes que pedalear con tanta fuerza”, dijo Bill Nesper, director ejecutivo interino de la League of American Bicyclists, una organización nacional de defensa de ciclistas en Estados Unidos.

Otra opción para combatir el sudor es comprar una bicicleta con un pequeño motor eléctrico. “Compré una bicicleta eléctrica cuando tenía 36 semanas de embarazo y eso amplió mi capacidad de andar en bicicleta”, cuenta Dena Driscoll, una ciclista de Filadelfia.

Con una batería pequeña y recargable, el motor funciona solo cuando estás pedaleando y no añade demasiado ruido. En la bicicleta de Driscoll, la ayuda eléctrica se detiene cuando alcanza los 19 kilómetros por hora. “No te hace perezoso. Simplemente te hace sentir más ambicioso”, dijo, y agregó que le permite subir por colinas empinadas, incluso si su bicicleta está llena de niños y provisiones.

Y, desde luego, deshazte de esa mochila y cámbiala por una canasta o un portaequipaje.

Cuenta con tu oficina

Un evento de “Bike to Work” (en bicicleta al trabajo) en San Francisco en 2009. Los beneficios de ir en bicicleta al trabajo son muchos. Justin Sullivan/Getty Images

Cuanto menos tengas que cargar en la bicicleta, más divertido será tu viaje. Almacenar ropa extra, artículos de limpieza y bocadillos en tu lugar de trabajo te salvará de tener que estar cargando todo de ida y vuelta; además, es útil cuando hay emergencias climáticas.

Esto es lo que necesitas:

Ropa extra: Nesper siempre tiene un par de zapatos de vestir y un saco en su oficina. “Me subo a la bici con zapatos deportivos y cuando llego, me pongo los del trabajo ”, explica. Puesto que es horrible empacar zapatillas en un bolso, siempre tenía dos pares de tacones —unos negros y otros color piel— bajo mi escritorio.

Papel periódico: Rellenar tus zapatos deportivos con papel periódico te ayudará a mantenerlos secos antes de volver a usarlos.

Artículos de limpieza: Considera tener artículos para refrescarte en el cajón de tu escritorio. Ten talco para bebé, que seca los pies húmedos (y otras partes del cuerpo); champú seco, que puede darle al cabello un aspecto recién lavado después de usar el casco; toallitas para el cuerpo para limpiar grasa de la cadena, una pequeña plancha para el cabello y desodorante extra.

Toalla: Si viajas en bici podrías llegar al trabajo empapado de sudor o lluvia. Tener una toalla limpia te pondrá de buen humor más de lo que crees. El viernes, empácala en tu bolso y llévala a casa para lavarla.

Bocadillos: Si te sientes sin motivación durante la hora que pasas antes de regresar a casa, quizá necesites una infusión de carbohidratos. Siempre ten listas barras de granola, nueces, una mezcla de granos u otro bocadillo saludable.

Descansa de la bici

Conectarse con otros ciclistas experimentados o grupos de ciclistas es una buena manera de conocer los detalles de algunas rutas en particular. Victor J. Blue para The New York Times

Conectarse con otros ciclistas experimentados o grupos de ciclistas es una buena manera de conocer los detalles de algunas rutas en particular. Victor J. Blue para The New York Times

Está lloviendo. Hace calor. No tienes ganas de hacerlo. Muy bien, no te subas a la bici.

No hay una regla que diga que los ciclistas deban serlo siempre o que debas sentirte culpable por no hacerlo un día.

“Mucha gente no se da cuenta de que puede pensar su transporte con distintos tipos de opciones”, dijo Nesper, y agregó que los ciclistas a menudo terminan convirtiéndose en consumidores conscientes de transporte. “Muchos autobuses ahora tienen compartimentos para bicicletas”, y algunos sistemas de metro permiten bicicletas en ciertos vagones. Si esas no son opciones para ti, deja tu bici en casa y toma un taxi o un servicio de transporte privado.


Fuente: NYTimes / AC Shilton

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