Resulta interesante que desde la llegada de Donald Trump al poder, más ciudadanos estadounidenses han sido asesinados por hombres blancos sin conexión con el Islam, que por terroristas musulmanes extranjeros (Williams, 2017). Esto no niega la existencia de grupos musulmanes radicales, sin embargo sí prueba la continua existencia de un modelo social racista dentro del cual los delitos perpetrados en especial por musulmanes son catalogados como una extensión de la amenaza islámica y constituyen una legitimación de la presunta Guerra contra el Terrorismo iniciada por la administración Bush, desde el 2001. En efecto, los ataque terroristas islámicos sí constituyen una amenaza de seguridad nacional, sin embargo continúan acaparando los medios de comunicación de un modo que se proyectan como “la más grave amenaza”, y se deja fuera de la atención mediática al resto de los ataques no islámicos. Con base en estudios realizados en Estados Unidos, entre el 2008 y el 2016 63 incidentes terroristas estuvieron relacionados con grupos islámicos radicales, mientras que 115 estuvieron relacionados con terrorismo de extrema derecha asociados con grupos supremacistas blancos (Sampathkumar, 2017). El reciente incidente en Las Vegas, mismo que dejó al menos 59 muertos, funge como otro ejemplo de que gran parte de la problemática terrorista es interna y de extrema derecha, y no únicamente islámica. Quizás la estrategia de combate al terrorismo de la administración estadounidense debería de utilizar más elementos de política interna que de política exterior agresiva. Sin embargo, la existencia de ataques terroristas de extrema derecha no va a legitimar la intervención estadounidense en Medio Oriente…

Por el otro lado, puede ser que a administraciones anteriores estadounidenses utilizar el terrorismo como amenaza de seguridad nacional para legitimar guerras por recursos haya fungido como una causa “legítima” de guerra, sin embargo, actualmente la comunidad internacional ya no se muestra tan ingenua, y ante la situación de emergencia generalizada que comenzó a perfilarse en el Medio Oriente desde la Primavera Árabe, Estados Unidos puede gozar de dominio en el sistema internacional, pero comienza a carecer de hegemonía. Es decir, la creencia por parte de los ciudadanos respecto a que el interés gubernamental servía también a sus intereses comienza a desaparecer, dejando a la coerción y a la manipulación diplomática como los únicos medios para hacer cumplir el interés nacional. ¿En qué momento Estados Unidos, uno de los mayores promotores y defensores de la libertad y de la democracia, se convirtió en un régimen autoritario a escala internacional?,  ó ¿siempre propugnó dicha ideología? La instauración forzosa de la democracia no es un proceso democrático, es un proceso autoritario.

El panorama futuro resulta interesante, debido a la emergencia de nuevas potencias tales como China. Estados Unidos por lo tanto, se encuentra inmerso en un dilema, dado que la continuación de acciones bélicas justificadas con la lucha contra el terrorismo, ya no está siendo legitimada ni por los ciudadanos ni por la comunidad estadounidense, y además se encuentra cada vez más limitada por la presencia de nuevos actores, que quizás no sean aún potencias militares pero sí son potencias económicas. Puede ser que durante la Guerra Fría Estados Unidos haya podido cumplir todos sus objetivos en materia de política exterior de manera unilateral, sin embargo, el orden internacional actual es distinto; no es necesariamente más democrático, ni más liberal, simplemente comienza a involucrar otros intereses que en la balanza equiparan a los estadounidenses. La situación no necesariamente representa un juego de suma cero, sin embargo sí obliga a Estados Unidos a cooperar y colaborar con sus competidores, así como a estrechar lazos con sus potenciales aliados. Dicho Estado debe de dejar de lado su discurso realista y adoptar un enfoque más liberal, algo que paradójicamente propugna en los demás Estados, si quiere conservar el dominio que le resta dentro del sistema. Una política exterior agresiva no legitimada y una fragmentación interna no van a jugar a su favor…


Fuentes:

Sampathkumar, M. (2017). Majority of terrorists who have attacked America are not Muslim, new study finds. Recuperado de:http://www.independent.co.uk/news/world/americas/us-politics/terrorism-right-wing-america-muslims-islam-white-supremacists-study-a7805831.html

Williams, J. (2017). White American men are a bigger domestic terrorist threat than Muslim foreigners. Recuperado de: https://www.vox.com/world/2017/10/2/16396612/las-vegas-mass-shooting-terrorism-islam

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