En un escenario internacional con recientes conflictos migratorios, crisis económicas, desempleo y ataques terroristas, el nacionalismo ha resurgido como una herramienta política. Sin embargo, ¿no fue un nacionalismo excesivo lo que detonó la Primera Guerra Mundial? ¿qué tan peligrosas pueden ser las ideas nacionalistas para el actual orden mundial?

El partido “Alternativa para Alemania”, mediante un discurso anti-migración obtuvo buenos resultados en las pasadas elecciones para el parlamento de Mecklemburgo-Pomerania Occidental (BBC, 2016). La ideología de Marine LePen en Francia, contribuyó a la organización de una cumbre de extrema derecha en Koblenz, Alemania; misma en la que participaron líderes tales como Geert Wilders, del Partido por la Libertad en Holanda, y Matteo Salvini, líder del partido Liga Norte en Italia. Tanto el Partido por la Libertad como Liga Norte, apoyan políticas anti-migración y anti-islámicas (The Guardian, 2017). Por el otro lado, en Estados Unidos, Donald Trump, anunció el cierre de sus fronteras para refugiados de países musulmanes. El hecho de que dicha restricción se haya extendido a personas en posesión de green cards (The Guardian, 2017), ha dejado más en claro la política anti-islámica y racista de Donald Trump. Theresa May, la Primer Ministra de Reino Unido, se abstuvo de criticar la política anti-islámica de Trump, y el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, públicamente celebró la iniciativa de Trump de construir un muro en la frontera con México, alegando que él construyó un muro en la frontera sur de Israel, logrando detener los flujos migratorios ilegales, “un gran éxito, una gran idea” (Hanson, 2017).

Resulta preocupante la fuerza que los partidos de extrema derecha están cobrando al promover el racismo y la intolerancia religiosa. En un mundo globalizado y en una aparente era de evolución, valores tales como la tolerancia, la empatía y la solidaridad deberían de ser aquellos que moldearan las políticas públicas. Así mismo, es común que se culpe únicamente a los líderes de extrema derecha por el resurgimiento de dichas ideas, sin embargo aquellos líderes son apoyados y por lo tanto adquieren legitimidad debido al gran número de seguidores que consiguen. El problema se enfoca no únicamente en una élite política, sino en una colectividad poco crítica y poco tolerante. Es cierto, que el nacionalismo puede incentivar la economía y el empleo local, sin embargo, en ¿qué momento justifica esto la discriminación?

 


Fuentes de información:

BBC. (2016).AfD, el partido xenófobo que “humilló” a Angela Merkel en uno de sus bastiones en Alemania. BBC. Recuperado de: http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-37277735

Hanson, F. (2017). ‘Trump is right’: Israeli leader Benjamin Netanyahu hails the president’s border plans because the wall separating them from Egypt is a ‘great success’. Daily Mail. Recuperado de: http://www.dailymail.co.uk/news/article-4167808/Benjamin-Netanyahu-SUPPORTS-Trump-s-border-wall-plan.html

The Guardian. (2017). Marine Le Pen leads gathering of EU far-right leaders in Koblenz. The Guardian. Recuperado de: https://www.theguardian.com/world/2017/jan/21/marine-le-pen-leads-gathering-of-eu-far-right-leaders-in-koblenz

The Guardian. (2017). Donald Trump anti-refugee order: ‘green-card holders included in ban’ – as it happened. The Guardian. Recuperado de: https://www.theguardian.com/us-news/live/2017/jan/28/world-digests-donald-trumps-order-to-ban-refugees-from-muslim-countries

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