Sartori decía que la mayor fuerza de los sindicatos estriba en su potencial organizativo, en la capacidad de movilización y sobretodo en el poder del trabajo que representan.[1].

Para el autor, los sindicatos y los partidos hacen prevalecer la llamada “agregación de intereses” misma que en exceso atrofia en todos los niveles y con respecto a todos sus actores y gestores, provocando  la conflictividad de todos contra todos. Sartori también afirmaba que la actual es una “sociedad de servicios”, es decir, nuestra sociedad depende de los servicios que proporciona y que requiere: “Basta con pensar, a este respecto, en que la sociedad de los servicios produce la megápolis y es a su vez el producto de ésta.”[2] Por ello, en una sociedad de servicios, interrumpir un servico básico tiene consecuencias letales.

En ese contexto, también afirmaba que vivimos en una época de necesidades y servicios en los que pensar en una huelga general resulta “un arma no afilada y contraproducente y se esgrime con guante de terciopelo únicamente con fines demostrativos”[3] ello significa que en la actualidad llevar a paros y huelgas laborales tiene  más elementos maniqueos de intereses particulares que del beneficio colectivo.

En suma, nuestro teórico italiano vislumbraba el desacabalamiento del sindicalismo como inminente y decía que el sindicalismo “en grande” apoyado en las masas tendía a desparecer para ser sustituido por una miriada de pequeños grupo privilegiados que persiguen tanto mejor sus propios intereses cuanto mas pequeños son.[4]

Sobre lo anterior, será muy ilustrativo señalar un ejemplo que refleja de manera clara lo postulado por nuestro autor en un caso vigente de la Ciudad de México: las coincidencias entre la quiebra de Ruta 100 (sindicalismo “en grande” apoyado en las masas) y la situación actual de RTP (pequeño grupo privilegiado que persigue intereses propios), y ahora explico por qué:

  1. Ruta 100 fue el organismo más importante y eficiente de transporte de 1981 a 1995, coadyuvando a la solidificación del sindicalismo mexicano a través del SUTAUR 100 (Sindicato Único de Trabajadores de Autontransportes Urbanos de Pasajeros) el sindicato más grande de América Latina. La importancia de este sindicato tenía su origen en su organización ideológica y formación de cuadros políticos a través de sectores: trabajadores, hijos de trabajadores y esposas de trabajadores. Mediante cursos políticos y con un amplio poder de convocatoria en colaboración con el MPI (Movimiento Proletario Independiente) y el Partido Comunista, el SUTAUR 100 y Ruta 100 fueron prácticamente el ejemplo más acabado de la participación política de la base trabajadora y conciencia de clase obrera en México.
  2. En un contexto de cambio de modelo económico, el SUTAUR 100 reclamó la revisión de las Condiciones Generales de Trabajo y al no llegar a un acuerdo con la empresa, el 03 de mayo de 1989 estalló la huelga (acusada de ilegal) cuyo desenlace sobrevino el 08 de abril de 1995 al declarar formalmente la quiebra de Ruta 100 (también acusada de ilegal) dando por terminada la relación laboral con los 12,000 trabajadores. Dicha quiebra la decretó el entonces regente del DDF, Óscar Espinosa Villarreal, mientras Enrique Jackson Ramírez se desempeñaba como Secretario del Trabajo.
  3. La quiebra, según Espinoza Villarreal, obedeció a la insolvencia económica y deficiencia del servicio de la empresa. Por su parte, Jesús Salazar Toledano, secretario de gobierno del DDF afirmaba que se sucitaba porque: “el organismo era insolvente; existían malos manejos; parte del presupuesto iba a dar a manos de los trabajadores; existía relación perversa entre la administración y el sindicato; el sindicato era quien realmente administraba el transporte; el sindicato impedía competencia leal en el transporte; existían menos unidades de las declaradas oficialmente; la oferta del servicio no respondía a las necesidades de la ciudadanía.”[5]
  4. En ese sentido, Arturo Fernández Arras (asesor jurídico de Ruta 100) indicó la principal inconsistencia de “una empresa que no era quebrable”: “…de inicio no podía decretarse quiebra de una empresa paraestatal. El artículo 1o de la Ley de Quiebras y Suspensión de Pagos señala que sólo puede ser declarado en estado de quiebra el comerciante que cese en el pago de sus obligaciones. De acuerdo a esta ley, sólo los comerciantes pueden ser suceptibles de ser declarados en quiebra.”[6].
  5. En la reconstrucción y repartición de la nueva empresa, participaron los exlíderes sindicales Ricardo Barco, Gabino Camacho, Leonel Villafuerte y Jorge Cuéllar. Originalmente todos se aglutinaron en GMT (Grupo Metropolitano de Transporte) el que incluía los módulos 51 y 41 Santa Martha; Módulo 20; Módulo 10; Bases de taxis; la Empresa “17 de Marzo” , “Siglo Nuevo”, instalaciones sindicales Sur 16, Laredo 5 y Laredo 6. Sin embargo, cuando Leonel Villafuerte, exigió que los trabajadores fueran reconocidos como socios de la empresa vino la ruptura entre grupos y los seguidores de Villafuerte se quedaron en la nada.
  6. Los trabajadores quedaron al desamparo, con la opción de ceder el 30% de su liquidación en un fondo de inversión para constituir “una nueva empresa” (GMT). Ese fondo de inversión anualmente le redituaría a cada trabajador el pago de aproximadamente 350 viejos pesos por participar en dicho fondo, empero no era cuenta individual sino colectiva.
  7. Con el tiempo y tras la ruptura, surgió la empresa RTP (Red de Transporte de Pasajeros), la cual adolecía de una sólida estructura ideológica, contractual y económica. Dicha empresa dio empleo a muchos ex trabajadores de la extinta Ruta 100 y debían comenzar a generar una antigüedad sin reclamos ni movilizaciones contrarias a la empresa, dada la afinidad con la izquierda mexicana.
  8. RTP se ha caracterizado por una centralización del presupuesto que no se refleja ni en el servicio ni en la calidad de las autobuses. Ni la ex directora, Ariadna Montiel (ahora en la Asamblea Legislativa) ni Iliana Almazán Cantoral (actual directora), ni Rufino H. Tovar (actual Presidente del Consejo de Administración de RTP y simultáneamente actual Secretario de Movilidad del DF), y menos aún Hugo Bautista (Secretario General del sindicato de RTP -STTP-), no han ejercido su función con transparencia. Antes bien, todos tienen ejes conductores en común: Andrés Manuel López Obrador y Joel Ortega, respectivamente.
  9. Derivado de las contingencias en el Distrito Federal (cierre de la Línea 12 del Metro y accidente de trenes en la estación Oceanía), una vez más como hace veinte años se ha divulgado que las necesidades de transporte en el D.F. han rebasado la capacidad de RTP para prestar el servicio de transporte, que no hay calidad de unidades, que la administración de la empresa es oscura, que “están en número rojos” (módulos en los que antes había 37 autobuses, hoy sólo dan servicio 7 por falta de refacciones) y el sindicato amenazó con un paro si no se transparentaba el destino del presupuesto.
  10. Aunque algunas fuentes afirman que en 2014 el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera liberó un presupuesto de 16 millones de pesos para habilitar dichos autobuses, la actual directora Ileana Almazán no ha publicado licitación alguna para utilizar este presupuesto. Lo que significa 228 autobuses “parados” por falta de refacciones.
  11. Casualmente en periodo electoral y colocando a los trabajadores “entre la espada y la pared” de los intereses de las tribus políticas, el sindicato aplazó el paro de RTP señalando que se requieren 14 millones de pesos para habilitar los 228 autobuses “parados”. Hoy lunes 11 de mayo a las 18:00 hrs. se tiene contemplada una reunión entre el sindicato de RTP y el Gobierno del DF para tratar entre otros asuntos, la gratuidad en las rutas de la Línea 12, así como la descapitalización de la empresa en materia de refacciones y desabastecimiento del servicio.

Como se observa, el transporte capitalino tiene una idílica relación con el poder en turno casi como el mito de Jasón y Medea…en donde el transporte público es Jasón y Medea el poder capitalino. Vivimos en una ciudad que se “jacta” de reformas “de avanzada” en materia de Grupos Vulnerables y Protección a la Tercera Edad y sin embargo, casi está dejando en la total indefensión a cerca de 4000 trabajadores -en su mayoría rebasan los 50 años de edad- que hace más de una década trabajan para RTP (Red de Transporte Público), en virtud de los conflictos de intereses que existen entre la empresa, el sindicato, la dudosa administración del presupuesto y desde luego…la astucia sexenal del clásico líder moral del partido político más moreno de este sexenio.

En RTP, los trabajadores mayores de cincuenta años desean conservar esa fuente trabajo con todo y sus sueldos simbólicos, con todo y su palabra ignorada, con todo y las limitaciones que tienen para desempeñar su trabajo (tomando refacciones de una autobús para echar a andar otro e intentar cubrir la demanda del supervisor que exige camiones funcionando para cubrir las contingencias de la ciudad).

En este cometido no se trata sólo de los choferes, sino de los mecánicos, electricistas y llanteros mayores de cincuenta años…esos que nadie ve porque están dentro de los módulos “echando mano” de su voluntad de trabajo, no por un interés político y menos aún económico (porque su contrato colectivo de trabajo es poco menos que básico y elemental respecto de prestaciones y derechos), sino porque necesitan conservar su fuente de trabajo y seguir siendo útiles a la sociedad. Nadamás.

Aunque algunos teóricos afirman que la historia no es cíclica y que es inexacto pensar que la historia puede repetirse, en la “Ciudad de Vanguardia” existe desde el año 2000 un fenómeno clientelar de coptación de necesidades entre grupos de poder y sociedad -que para el caso de RTP se trata del sindicato, la empresa y el gobierno-. Entramado en el que lo menos importante es…el modo de supervivencia de los trabajadores.

Resulta obvio que los argumentos de insuficiencia, ineficacia e insolvencia son una constante de “muerte lenta” utilizados para extinguir a Ruta 100 y reutilizados para “ir extinguiendo” desde sus inicios a RTP…decisiones político-económicas que adolecen de una visión humanística respecto de la situación emocional, física, psicológica, laboral, familiar, económica, social y humana de sus trabajadores.

Una vez más los intereses políticos y de “tribu” pueden perjudicar a miles de familias mexicanas que dependen del ingreso de los trabajadores de RTP, e insisto, no me refiero únicamente a los operadores de dichos autobuses, sino sobretodo, a los trabajadores de mantenimiento que a lo largo de estos 15 años han intentado sacar adelante una empresa que se autoboicotea al no utilizar su presupuesto asignado (como si deseara que las líneas del Metrobús reemplazaran estas fuentes de trabajo).

En fin, dicen que la historia ya no puede revisarse de manera cíclica, empero, lo que verdaderamente está en juego -como hace veinte años con la quiebra de Ruta 100- es la fuente de trabajo de personas mayores de cincuenta años que sin contrato laboral, estarían destinadas al subempleo, comercio informal o como personal de apoyo en centros comerciales. Así de maravillosa y clientelar es la Ciudad de Vanguardia en la que vivimos.


[1] Sartori, Giovanni. “Sociedad libre” en: Elementos de Teoría Política. Madrid, Alianza, p. 313

[2] Idem. p. 314

[3] Idem. p. 316

[4] ibidem. p. 313

[5] Cuéllar, Angélica. “La cara oculta de Ruta 100…”  México, UAM, p. 85

[6] Entrevista a Arturo Fernández Arras, asesor jurídico del SUTAUR 100, 05 de junio de 1996, citado en: “La Cara oculta de Ruta 100”, Angélica Cuéllar. op.cit. p. 18

4 Responses

    • Arturo Fernández Arras

      Con algunas imprecisiones pero estupendo artículo pero no demerita.Esperemos que impactos y preocupe por lo menos un poco a los responsables del transporte en el DF . Arturo Fernández Arras rectorcenijur@gmail.com

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  1. Azucena Anaya

    Muy impreciso respecto a la postura del secretario General Hugo Manuel Bautista Martinez, quien lejos de perseguir intereses políticos ha mantenido la dignidad de la base trabajadora, pugnando por el fortalecimiento de la fuente laboral y la materia de trabajo, la autora nunca se dirigió al representante de los trabajadores para conocer de fondo la relación Organismo Sindicato. lamentable la falta de investigación y que “avienten” impresiones inverosímiles, acusando de falta de transparencia la gestión del Secretario General y por ende la de los miembros del comité. Señora señorita le invito a realizar su trabajo de manera profesional o abstenerse de mal informar a la ciudadania.

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  2. Francisco VArgas

    Con solo dos fuentes no puedes explicar un conflicto de esta magnitud.
    Una de las empresas y sindicatos mas importantes de México e HispanoAmerica no debe ser resumido en solo dos fuentes, de verdad es un muy mal intento, y no es posible que seas catedrática; el librepensamiento es lo menos que necesitamos en estos tiempos y en las aulas
    Se nota lo impreciso e improvisado de tu texto.
    Si no sabes del tema mejor no forzar la situación.

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