¿Cuándo la sexualidad es verdaderamente erótica?

Cuando se la ejerce sin pensar en la procreación…sólo “erotar”, disfrutar.

Erotismo dominado por muerte y vida, pero eso su apuesta es a la continuidad, esa, que nos signa con su abismo y su separación del otro, con el desencuentro y la soledad.

Múltiples sinuosidades de experiencias corpóreas nacidas del interior fundan el erotismo. Siempre del lado de la pasión.

El erotismo toma como rehén al cuerpo. De lo que se trata es de abordar, de “expedicionar” los placeres y displaceres del sexo…desafío y aventura que traspasa la piel…y la carne.

 

Leamos: El pensar de la mirada

 

El pensar de la mirada

 

Ella me agrada

Mirarla me erota…sus labios son blandos

Y pienso…¿acaso su lengua es suave?

 

Me deleita la vista

Y pienso…¿es ardiente y pausada, será pasional ?

Incógnita que me cautiva

La deseo infinita e interminable

 

Eres abismo…miro tu profundidad

Y pienso…deléitame con tu lengua, recorre cada rincón

Solo tengo que cerrar los ojos para poder imaginarte

Pero…quiero olerte, tocarte…escucharte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *