El pasado 8 de agosto uno de mis mejores amigos comenzó a twitear sobre la nueva serie de Netflix: Club de Cuervos (2015), después de leerlo obviamente mi curiosidad se despertó y a diferencia de él, yo sí soy de las que me puedo echar las temporadas de una sentada casi, casi. Después de reír y reír, me entró la cruda realidad, como buena tragicomedia mexicana. Club de Cuervos es de todo menos de futbol, o bueno de lo que pensamos que es el futbol. Nunca he sido fan del deporte del balón pie, con excepción de los mundiales y cuando juega a la hora de la comida y como buena Godínez me toca verlo. Disfrute mucho los 13 capítulos y, obviamente, como buena adicta a las series esperar la siguiente temporada.

Como continuación del éxito de taquilla de Nosotros los Nobles (2013) de Gary Alazraki y su presentación del mirrey de Javi Robles, se extiende y se transforma en el norteño Chava Iglesias. El mirrey, en palabras de Ricardo Raphael, se presenta, como “síntoma social de una enfermedad que grita para exigir mayor cuidado y la manifestación palmaria de un régimen que nació maltrecho por su moral y sus instituciones” que se extiende a un comportamiento de toda la sociedad, es por eso que su libro “Mirreynato: la otra desigualdad” (2014) se enfoca más en el comportamiento que en los protagonistas, incluso la película de Alazraki funcionó como una llamarada de algo que ya se venía cocinando en sus participaciones en el periódico El Universal.

Ahora, la (disfuncional) familia Iglesias es un ejemplo de ese 1% ciento que vive en el pent-house del edificio que es México, donde casi siempre nos enfocamos en la desigualdad de los primeros pisos, pero la realidad en un país donde tenemos a uno de los hombres más ricos del mundo el voltear hacia allá era una necesidad.  Ante las características de la sociedad mexicana Raphael dedico su libro a sus hijos: “A Santiago y Sebastián, que ya están en edad de diferenciar entre mérito y lotería”. Un punto tan importante y que al parecer ganarse la lotería tampoco es la solución de los problemas, y sin embargo no pasa nada. Ante esto Club de Cuervos se presenta como una crítica a la ostentación de los herederos de las clases acaudaladas y su impunidad (Chava Iglesias); el desprecio al mérito propio y al machismo que se vive en la sociedad mexicana (Isabel Iglesias) y, finalmente, el ascenso económico-social por medio de la apariencia y/o el sexo (Mary Luz Solari, la novia del papa). La historia navega entre una “tradición patrimonialista” de un “puesto público” presentado como un “espacio privado” donde pareciera que no hay restricciones en el comportamiento más allá de lo que dirán los medios de comunicación: un programa de futbol, la Quién, Expansión, y los medios sociales digitales -más si tomamos de ejemplo la presentación de los personajes con sus cuentas de Twitter o en el episodio 8, donde lo vemos como si fuera un programa especial de futbol.

Salvador Iglesias (Luis Gerardo Méndez), o mejor dicho Chava, tiene un trabajo honorario dentro del club y, con la muerte de su papá sube a la Presidencia. Su visión ser el “Real Madrid de América Latina”; su plan de acción “Alcanzar una estrella”, en referencia a la búsqueda de un campeonato; su gurú Walter Bazar. Aunque sabe que no tiene la capacidad y la cantidad de responsabilidad que esto significa, de todas maneras se avienta al ruedo de querer llevar el Club a otro nivel: “Un negocio de clase mundial”. ¿Cuántas veces no hemos visto cantidad de proyectos de llevar a las instituciones a otros niveles? Al respecto Raphael comienza su introducción son una cita del millonario Warren  Buffet, después de que anunciará que no heredaría su fortuna a sus hijos: “No veo una sola razón por la cual alguien se sacó la lotería deba recibir el poder para comandar los recursos de la sociedad… Sería tanto como invitar a participar como competidores para las Olimpiadas de 2000 a las hijas y los hijos de quienes ganaron las medallas en el año 1976”. Pero al parecer eso no es lo importante en México, lo importante son el número de seguidores, likes y portadas para #MrPresident.

Por otro lado nos encontramos a Isabel Iglesias-Reina (Mariana Treviño), la hermana mayor, que lleva 15 años trabajando dentro de la Operaciones del Club, casada con el veterano portero, sin hijos, quien aunque tiene la capacidad profesional para llevar las riendas del equipo y dar continuidad al Plan que su papa y el Director Deportivo del Club Cuervos: Félix Domingo (Daniel Giménez Cacho) han planeado: menos rotación; más participación del Director Técnico en la toma de decisiones; apoyo al semillero; que titularon el Plan de 8 años. Isabel, sin embargo pese a ser la más preparada, no logra acceder al puesto de Presidente porque no puede lidiar con los dueños de otros clubes o con los propios jugadores: por ser mujer, en una sociedad donde “calladita se ve más bonita”. A lo largo de la serie tratará de lidiar con ello, en ocasiones le sale y en otras acaba comiendo un elote en la plaza de Nuevo Toledo.

Mientras las “travesuras”, por no decir otra cosa de Chava Iglesias cuentan con una red que le permite salirse, casi siempre con la suya; entre su hermana, el Director Deportivo y el Consejo, van tapando sus metidas de pata, que son causadas por su inmadurez con un mantra indulgente que se repiten “Pero va a crecer”. Es de esta manera como está definido el mirreinato: “Donde predomina la arbitrariedad de las consecuencias y la selectividad de los castigos”. Su séquito: Hugo Sánchez -sí como el jugador- o, Manny, el chofer que lo salva y acompaña en cualquier situación.

Nuevo Toledo podría ser la representación de cualquier ciudad del norte del país, donde el equipo de futbol y su calendario de actividades rigen su dinámica “Si no existieran los Cuervos nadie conocería Nuevo Toledo”, gracias al equipo de futbol hay hoteles, una carretera, un aeropuerto, el reto es ahora lograr un “efecto Guggenheim”, que en otros casos ya sabemos lo que a ocurrido.

Aunque al principio Chava Iglesias se da cuenta de la responsabilidad que implica el cuidar al tigre, perdón cuervos, pero no sabe hacerlo sin recurrir a la impunidad, a la corrupción y a  su status quo. Considera el respeto como algo dado y ocupa su amistad con los jugadores para ligar y, obvio una posición de sabiduría al haber estudiado en la Escuela de Johan Cruyff en Barcelona, por seis semanas, contra la experiencia de quienes lo asesoran con más de 20 años, “Se te ve bien padre el cabello, como presidenciable”.

Como su nombre lo indica, los cuervos al ser aves de rapiña se alimentan de lo que estuvo vivo, mientras que la frase original es “cría cuervos y te sacaran los ojos”, aquí ya no hay ojos que sacar y la deslealtad es el pan de cada día: entre hermanos, entre directivos, entre jugadores, entre parejas, entre medios.

Mientras, que en Nosotros los Nobles hay un crecimiento de los personajes con un final feliz, aquí el cierre de la puerta del estacionamiento solamente es el inicio para otra temporada, así que fomentar la paciencia que es algo de lo que le falta a estos personajes.

Sobre el autor

Ximena Apisdorf Soto

Ximena Apisdorf Soto

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Maestra en Arte, con especialidad en Art Business por la Universidad de Manchester y egresada de la Licenciatura en Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Se enfoca en la creación de mejores relaciones para el intercambio de instituciones nacionales e internacionales. Actualmente, trabaja para el Barroco Museo Internacional, el cual será inaugurado en 2016 en Puebla y como consultora de relaciones internacionales con las asociaciones como la Asociación de Directores de Museos de Arte (AAMD por sus siglas en inglés) y Bizot para el Museo del Palacio de Bellas Artes. En 2014 fue coordinadora operativa de la 2da. Bienal de Arte Veracruz, para la creación y difusión de artistas del estado. Desde el 2011 se ha especializado en arte contemporáneo latinoamericano y su difusión en las plataformas digitales como fundadora y editora del blog Tildee.info. Escribe para las publicaciones especializadas: Flash Art, Revista Código, Artishock, entre otras. Ha trabajado en instituciones públicas y privadas, enfocada en la coordinación estratégica, operativa y de comunicación; tanto en México como en Estados Unidos; entre los que destacan: el Museo Nacional de Arte, el Museo Tamayo, Proyectos Monclova, I-20, Casey Kaplan Gallery, Prospect 2.5. Ha impartido clases para la Suprema Corte de la Nación (2007) y el Instituto Realia (2014). En el 2008 curó y coordinó la primera exposición de arte contemporáneo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli: “Elefante Negro: Arte Contemporáneo”, en la cual participaron 21 artistas de 10 nacionalidades diferentes.

2 Responses

  1. Antonio Vargas

    Excelente recorrido y descripción de una serie que tiene como fondo un equipo de futbol pero que esta empapada de varios detallitos que rodean nuestra realidad nacional.

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  2. simona

    He tratado de ver la serie. No paso del segundo capítulo. Simplemente es mala. La falta de guinistas de calidad en este país es evidente. Aunque la producción se salve un poco y los chistes de “Javi” de repente hagan reír, le falta trama, orden, coherencia y secuencia, y realmente no entiendo porqué este artículo está en “arte”

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