En estos días están a punto de concretarse las primeras asociaciones que Petróleos Mexicanos realizará con empresas privadas para la explotación de yacimientos de hidrocarburos no sólo en México sino en el mundo; una vez que el Gobierno Federal realizó la llamada ronda “0”, en la cual la paraestatal definió que zonas explotar y cuales dejar para explotación de capitales privados.

PEMEX garantizó para su explotación el 6% de las reservas probadas y prospectivas de nuestro país, es decir, el 94 % de las reservas saldrán o quedarán en manos de capitales privados, México es el octavo país con reservas probadas o futuras en el mundo, un mercado sumamente apetitoso para cualquier empresa.

Habrá que estar pendientes a qué tipos de asociación y con quien establece PEMEX su relación. Desde ya podemos advertir que el mercado estará dominado por empresas norteamericanas ya que con esto se cierra el ciclo de la seguridad energética de Norteamérica (Canada-Estados Unidos-México) iniciada a finales de la década de los ochentas.

Esta región se convertirá de facto en la más importante productora del llamado Gas “Shale”, garantizando la autosuficiencia energética para los tres países, e integrando la región con el mayor mercado y las reservas energéticas más importante en el planeta.

Los ciudadanos debemos exigir que no sólo se hagan públicas las asociaciones por definir, sino que se midan los alcances de las mismas, los montos y demás obligaciones contraídas por PEMEX, ya que con la apertura del mercado no solo están en juego los recursos fiscales, si no la seguridad energética de nuestro país.

Y más allá de los lugares comunes como: “la mayoría de los países tiene un mercado energético abierto”, habrá que recordar que vivimos a lado del principal consumidor de energía del mundo, que las empresas más grandes en materia de explotación, producción y transformación son empresas del mismo país, que la reforma no incentiva la transformación de energéticos en territorio nacional y que a partir de la entrada en vigor de la Reforma Energética nuestra producción incrementará sustancialmente.

Si tomamos en cuenta todos los factores anteriores, podemos deducir que a valores del mercado la oferta está donde la demanda, que la nuevas diplomacias despachan en las oficinas de las grandes corporaciones globales, que las materias primas hoy no tienen un valor suficiente para hacer a una economía competitiva, y que nuestro consumo se verá rebasado por nuestra producción por mucho, monetizando recursos estratégicos para nuestro país, haciendo que pierda autonomía energética en el mediano y largo plazo, volviéndonos dependientes energéticamente de los Estados Unidos.

Es importante que en la administración de los recursos estos sean aprovechados de la mejor manera, que en cada peso gastado proveniente de la reforma se vislumbre una apuesta a futuro, de lo contrario la integración de Norteamérica se verá más como una colonización político económica que como una alianza estratégica, la agenda del gobierno Mexicano deberá vislumbrarse en los próximos meses aprovechando las inercias para establecer su agenda.

Veremos qué pasa esta semana con los anuncios de las asociaciones que PEMEX realizará, pero por sobre todo cual será la postura a seguir por el actual gobierno.

Hasta la próxima.

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