Como cada año, la presentación del presupuesto 2015, deja cifras que ademas de mostrar el estimado que el gobierno tiene para el comportamiento de la economía, informan cuanto de ella podrá captar para las labores que se le encomiendan.

Este año el presupuesto tiene una fuerte carga hacia la inversión, al menos 1.4 veces el presupuesto de 2014, 4.4 billones de pesos. Pero esto ¿es mucho o poco?, sin duda es poco si lo comparamos con el grave rezago en el que viven la mayoría de los mexicanos, y es mucho si lo comparamos con la ineficiencia de nuestros gobiernos para ejercer el gasto público.

Ahora bien, al hablar del presupuesto, las preocupaciones de la ciudadanía debieran centrarse en tres ejes:

  1. El déficit que asciende a 1% del PIB, y 4% si sumamos los recursos de deuda que requieren PEMEX y CFE para convertirse en empresas productivas del Estado.
    734 mil mdp en números generales
    , una barbarie de recursos si consideramos lo ineficiente que ha sido este gobierno para ejercer el gasto público, la política de déficit cero que nos vendió en campaña el Presidente Peña Nieto, y sobre todo, el empeño que este gasto ineficaz hace de la viabilidad económica de nuestro país al mediano plazo.
  2. El segundo punto de llamar la atención, es el uso electorero que se le pudiera dar al presupuesto.La cruzada contra el hambre y el recién nombrado “prospera” recibirán recursos como nunca, aun cuando se estima que los ingresos en rubros importantes de la economía, como lo es el petróleo,caerán dramáticamente.
    Hacer uso de este margen para obtener “recursos extra” sin una fiscalización real, demuestra que hemos llegado a tiempos electorales.
  3. Si bien el presupuesto 2015 alcanza cerca de 4.5 billones de pesos, llega a 5 billones si también consideramos la deuda que adquirirán las paraestatales energéticas para su transformación.
    Esto es el presupuesto más grande que ninguna administración haya tenido en sus manos, pero en él no se incluyen candados importantes que garanticen la eficiencia o la rendición de cuentas.
    El destino del presupuesto 2015 se añade a otros temas en los que el mexicano promedio debe exigir mayor transparencia, por ejemplo: cuanto es el costo real de la nómina magisterial de nuestro país, como hará para que el gasto público se sienta en la mayoría de los mexicanos y que incentivos u obligaciones se establecen en Estados y Municipios para la eficiencia del gasto.
  4. Por último es de llamar la atención el uso especulativo de los beneficios de la Reforma Energética, en dónde se establece ingresos por pagos asociados a la renta petrolera del Fondo Mexicano del Petróleo, sin que haya un cálculo real de esos ingresos, o una explicación sobre dónde saldrán los recursos en caso que las estimaciones a la ligera en este rubro no lleguen a lo esperado.

Sin duda alguna, estos son temas que debemos tener presentes los próximos días.Recordemos que el presupuesto ejercido año con año por el gobierno sale de nuestros bolsillos, y por esto hay que exigir que resuelva de modo eficaz los principales conflictos de nuestra sociedad: seguridad, pobreza, desigualdad, crecimiento, infraestructura y servicios públicos; que con el menor costo llegue a los sectores que tiene que llegar,y que sea transparente para poder rendirle cuentas a la ciudadanía de una mejor manera.

Hasta la próxima.

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