Como resultado del peso de las mayorías y el discurso de masas que promovieron las tribus de izquierda en las campañas de 2015, resulta interesante analizar el origen de la democracia como un sistema útil para que las masas detenten el poder.

La democracia como forma de gobierno, se ha convertido en el estandarte de todos los países latinoamericanos. Se considera la mayor conquista de las sociedades modernas y el resultado de la evolución natural de los regímenes políticos legales, legítimos y empoderados. Sin embargo, esta forma de gobierno es una forma desviada de ejercer el poder y México es un gran ejemplo. Veamos por qué:

  1. Aristóteles decía que las formas rectas de gobierno son: la monarquía, la aristocracia (la mejor forma de gobierno para el Estagirita) y la república. Las tres tienen en común el bien público. Mientras que las formas de gobierno que tienen por interés el bien privado de uno, unos cuantos o una multitud les denominará “desviaciones”. En ese sentido, los gobiernos desviados son: la tiranía, la oligarquía y sí…la democracia.[1]
  2. Para el autor, la democracia es una forma errada porque es el gobierno de la multitud de los pobres. Dicho gobierno está en manos no de los poderosos de cuantiosas fortunas, sino en manos de los indigentes[2]. La democracia mira el interés de los pobres y no del bien común. Gobiernan por la necesidad de obtener riqueza y “al repartirse los más la propiedad de los menos, estarán destruyendo la ciudad…semejante orden legal no puede ser justo[3]
  3. Aristóteles dice que no debe darse a las masas ni el poder de elegir a los magistrados ni el de tomarles en cuenta. Permitir que estos hombres tengan acceso a las más altas magistraturas no deja de ser peligroso, toda vez que su injusticia e insensatez les llevaría respectivamente a obrar injusta o erradamente. Más por otro lado es peligroso también no admitirlos ni darles parte en el poder, porque la ciudad donde son muchos los pobres y privados de honores estará por fuerza llena de enemigos.[4]
  4. Para el autor de la Política, el gobierno ideal es aquél en el que gobiernen los mejores (sea uno, unos cuantos o una multitud): “donde cada uno tiene su parte de virtud y prudencia y reunidos vienen a ser la multitud como un solo hombre dotado de muchos pies y muchas manos y muchos sentidos, y así lo mismo con el carácter y la inteligencia…”.[5]
  5. En esta forma desvirtuada de gobierno, los ciudadanos destacados son rebajados al nivel de las masas: “se ha establecido el ostracismo en las ciudades gobernadas democráticamente, en razón de que en ellas se considera que se persigue la igualdad por encima de todas las cosas, y así, a quienes parecen sobresalir excesivamente en poder, bien sea por su riqueza, por sus numerosas relaciones o por alguna otra influencia política, los condenan al ostracismo y los destierran de la ciudad por un tiempo determinado.”[6]
  6. Por todo lo anterior, Aristóteles dirá: No queda pues sino que las masas participen en la función deliberativa y en la judicial.[7]

Lo que Aristóteles nos enseña es que la república es la forma de gobierno integrada por la multitud de los mejores hombres libres con énfasis en lo militar; mientras que lo contrario es la democracia pues favorece que las masas participen en el Congreso (sic) con el objetivo de no tener una multitud de resentidos complicando las ciudades y que de algún modo hallen un medio de participación en el poder, lo que provoca un abrumador sistema de lucha.

En nuestra era, y como parte de la escuela italiana de la ciencia política, Michelangelo Bovero[8] explicó el futuro de la democracia en México y una década atrás identificó que al interior de la democracia había surgido otro sistema: un sistema de corrupción como forma de vida, un sistema paralelo que desde el interior está provocando  una “degeneración de la democracia”[9]. Aquí sus argumentos:

  1. La degeneración de la democracia sobreviene por tres fenómenos: el primero tiene su origen en el dinero y la política como mancuerna de toma de decisiones; el segundo corresponde a la existencia de grandes cúpulas de poder que en sus haberes truculentos producen una degradación de la vida pública; por último, el tercero lo representa la “figura del leopardo”, es decir, una “democracia” que exhibe grandes zonas de crecimiento con “manchas” donde no ha pasado nada por ejemplo (zonas conflictivas, empobrecidas y abandonadas por el erario público).
  2. Para Bovero, debajo de la interdeterminación recíproca como vestimenta de la democracia, crece la caquistocracia en México[10].
  3. La caquistocracia es el gobierno de los peores, es decir, el empeoramiento conjunto en la calidad de los sujetos políticos caracterizados por la ignorancia, la mediocridad (frecuentemente vulgar), el prejuicio, la ausencia de escrúpulos, la mala fe, la presunción, la ingenuidad, la astucia y la no profesionalización en sus haberes.
  4. La baja calidad de aquéllos se refleja en su incapacidad para contener el incremento del descontento social (ellos participan en la proliferación de los mismos) porque hay un círculo vicioso entre sus diálogos discrecionales y su ambición de poder.
  5. Esta degradación del gobierno de los peores está integrada por tiranos verdaderos, por los ricos a los que solo les importa su dinero y por la masa ignorante mantenida”.

Lamentablemente así es nuestro país, quienes no han visto en su calidad de vida los resultados de la glamourosa democratización, se agrupan con fines más bien de revancha y choque que de organización y emprendimiento:

“…en la actualidad se registra un hecho nuevo: la democratización, o mejor la masificación de la política. Las masas -que desde siempre estuvieron alejadas o excluidas de la política, o presentes muy de tanto en tanto- ahora entran en la pollítica; y entran con intenciones de estabilidad, para quedarse.”[11]

¿En qué punto convergen nuestros autores? En el punto de la conformación de una democracia a la mexicana donde la baja calidad de los sujetos políticos que se incorporan como mayoría son al mismo tiempo portavoces de esas multitudes mal acostumbradas por el paternalismo estatal y solidarias con el reclamo social.

Si bien, Aristóteles afirma que el único lugar posible para dar cabida a la democracia es el Congreso -justamente por lo rijoso del comportamiento de las masas- lo cierto es que la democracia social es efectiva como práctica de convivencia y como sistema social. Sin embargo, a nivel político, siempre resultará complicado si convergen en el mismo espacio los meritocráticos y los demócratas; las mujeres y los hombres; los artistas y los técnicos; los religiosos y los agnósticos; los científicos y los desertores de la educación media.

En fin, la democracia es y será una ilusión mientras no se comprenda que en la praxis el elemento clave para ejercer una democracia con responsabilidad involucra el progreso cultural de la sociedad a partir de una ética del individuo basada en un factor sencillo, elemental y humanista: el trabajo colaborativo.

disparate

 

[1] Aristóteles, Política. Libro Tercero. México, Porrúa, Col. Sépan Cuantos, 1994, pág. 205. Algunos autores afirman que Aristóteles se refiere a la “demagogia” como forma impura y no a la democracia. Falso. Aristóteles define claramente a la democracia como forma de gobierno errada, impura y desviada.
[2] Idem.
[3] Ibidem. p. 207
[4] Idem.
[5] Ibidem. p. 208
[6] Ibidem. p. 212. Dicha afirmación la sustenta con las fábulas de Antístenes y de los Argonautas, respectivamente.
[7] Ibidem. 208
[8] En 2011, Bovero desarrolló en“Las condiciones de la democracia. Una teoría neo-Bobbiana” las nuevas características de estos regímenes con base en los aportes teóricos de Norberto Bobbio.
[9] La Entrevista con Sarmiento. Canal 7, 23:00 hrs. TV AZTECA, julio de 2002. Sergio Sarmiento y Muchelangelo Bovero conversan sobre el futuro de la democracia en México.
[10] Ibidem.
[11] Sartori, Giovanni.La Política. Lógica y Método en las Ciencias Sociales. México, FCE, 1995, p. 220

Una Respuesta

  1. armando herrera rodriguez

    A Adriana Elizabeth Cariño Cantú

    Me interesa saber más sobre esta tema, porque escuche este término de “Caquistocracia” en el programa de “domingo seis” por el Valedor Tómas Mojarro en radio educación el día 24 de enero de 2016. Pero lo que usted menciona no hace referencia a lo se dijo en ese programa.

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