Hay una corriente muy popular que postula que nuestras patologías o falta de salud son resultado de la acumulación de “toxinas” en el cuerpo. Esta ideología también dice que uno debería de “hacerse una limpia” de vez en cuando para eliminar estas toxinas acumuladas, el famoso “detox”; sin embargo, estas toxinas nunca son mencionadas específicamente. Asimismo, no existe ninguna evidencia de ciencia básica o clínica que respalde la aplicación de un detox para “eliminar” estas toxinas del cuerpo.

La idea de que uno puede purgarse de los pecados culinarios con un antídoto perfecto que revierte los estragos de nuestro estilo de vida repleto de comida rápida es completamente inverosímil.

Por supuesto que nuestro es inundado de toxinas diariamente. Todo es potencialmente una toxina (como dice un dicho, “la dosis hace el veneno”). Algunos compuestos son tóxicos en dosis mínimas, mientras que otros requieren dosis significativamente más grandes para causar problemas. Incluso el agua es tóxica a cierta dosis (más de 10 litros al día).

Básicamente, el mundo está tratando constantemente de eliminarnos. Las plantas han evolucionado para protegerse de ser devoradas, por ejemplo. En consecuencia, la fauna ha desarrollado complejos mecanismos para eliminar esas toxinas de su sistema. Una de las funciones primarias de nuestros hígados, los cuales son gigantes máquinas procesadoras químicas, es filtrar cualquier cosa potencialmente tóxica de la sangre, metabolizarla, y excretarla. Las toxinas también son filtradas por nuestros riñones, éstos filtran la sangre y excretan las toxinas en la orina.

Un hígado y un par de riñones sanos es lo único que necesitamos para un detox.

Lamentablemente, el término “detox” ha sido secuestrado por ingeniosos mercadólogos que intentan embaucarnos con sus inútiles productos y tratamientos. Así como la gran mayoría de los productos que se escudan bajo el término de “medicina alternativa”, un marketing ingenioso es más importante que la evidencia de su efectividad.

Por mencionar uno de estos, existe un tratamiento detox que emplea café para desintoxicar al colon (ya sea en enema o píldoras). Los promotores de esta charlatanería afirman que las toxinas se acumulan en el colon.

Esto es completamente un ejercicio de futilidad, ya que el colon remueve las toxinas por si mismo, de hecho, es su única función.

También existe la opción de un detox completo en el cual remojas tus pies en sales de baño o recibes una pequeña descarga eléctrica. Ofrecen como evidencia el hecho de que el agua adquiere una tonalidad oscura (supuestamente resultado de todas las toxinas que se eliminaron). Esto es simplement un resultado de la corrosión u oxidación de las sales que se emplearon.

Otros regímenes detox incluyen remedios herbales. Usualmente contienen muchos compuestos activos en dosis variables, haciendo difícil una predicción de sus efectos. La industria herbal no está adecuadamente regulada, lo cual se refleja en un alto riesgo de sustitución, contaminación, o adulteración.

El tratamiento detox es solamente una ilusión, una narrativa fantasiosa, no está basada en nuestro entendimiento de la biología o la medicina.

Estos costosos tratamientos (tanto para el bolsillo, como para la salud), son completamente innecesarios y no deberían catalogarse ni siquiera como benignos.

Detox se ha vuelto un sinónimo de tirar el dinero por el inodoro sin lograr absolutamente nada.


Fuente: Noroeste / Alberto Kousuke De la Herrán Arita

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