Zona de conflicto y región de influencia imperial rusa y posteriormente soviética, la actual República de Belarus gravita entre Rusia y Occidente, con una política interna autoritaria y una exterior que podría incluso analizarse como “balanceada” considerando que Belarus se encuentra a las puertas de un país claramente imperialista. ¿Qué propicia dicha combinación y qué la mantiene a flote?

Desde las elecciones celebradas en 1994, Alexander Lukashenko ha mantenido un régimen bastante peculiar en la República de Belarus. Su administración involucra represión política, autoritarismo, y un intento del gobierno por silenciar diversos tipos de oposición. La prensa es continuamente censurada, y con base en reportes de Human Rights Watch, la situación en torno a los Derechos Humanos no es favorable en comparación con los estándares europeos (Human Rights Watch, 2017). Más aun, en el 2005 la administración Bush, catalogó a Lukashenko como “el último dictador en Europa” (The Guardian, 2014), sin embargo resulta interesante que Estados Unidos no ha pretendido iniciar una “campaña” de defensa de Derechos Humanos en Belarus, ni una intervención para vigilar elecciones ni “instaurar” la democracia. Quizás la proximidad de Belarus para con Rusia y la dependencia del primero para con el segundo en cuanto a gas natural, le restan importancia geopolítica y dejan claro que Belarus no es precisamente rico en recursos naturales. En pocas palabras, dentro del nuevo orden mundial, no constituye una zona de primordial interés para las potencias enfocadas en apropiarse de recursos ajenos…

Otra razón por la cual Belarus puede estar catalogado como un país autoritario, poco democrático, y con problemas de Derechos Humanos, y sin embargo no necesariamente estar en el centro de la crítica mirada de las potencias de Occidente, puede ser resultante de la política exterior que Lukashenko ha mantenido. Lukashenko manifestó una opinión crítica y desfavorable ante la anexión de Crimea e instauró una política libre de visa a distintos países para visitar Belarus; entre los países favorecidos se encuentra Estados Unidos (Tamkin, 2017).

Recientemente la relación con Rusia se ha deteriorado, según Lukashenko, debido a que Belarus pueda inclinarse más hacia Europa y Estados Unidos, que hacia Rusia. A pesar de que las estructuras políticas vigentes en Belarus, conllevan fuerte influencia soviética, el idioma preponderante es el ruso, y Lukashenko ha recibido apoyo de Moscú para consolidar su poder, el modo mediante el cual Lukashenko conlleva la política interna y externa de su país no necesariamente está subordinado al Kremlin.

Aunque el “balance” exterior de Belarus pueda llegar a desafiar al Kremlin, hasta ahora no ha constituido una amenaza real para Rusia, y por el otro lado, el autoritarismo interno no ha desembocado en una revolución. Si a estos dos factores se agrega la dependencia de recursos naturales anteriormente mencionada, se entiende la extraña combinación de “balance” exterior con autoritarismo interno y el proceso mediante el cual dicha combinación continúa presentándose. Parece ser que Lukashenko ha sabido obtener el apoyo que necesita de Rusia sin perder su autonomía, ha mantenido relaciones “neutrales” con Occidente y ha conllevado la situación interna en su país por más de 20 años. Sin juzgar si dicha estrategia es la mejor para los ciudadanos, Belarus y Lukashenko se presentan como un caso interesante de análisis.

Poco se ha especulado respecto a un cambio de régimen en Belarus, ¿sería éste pro-ruso o pro-Unión Europea?, y en caso de un incremento en el descontento social ¿podría Belarus ser un nuevo Ucrania?, ¿apoyaría Occidente a Belarus o lo dejaría en manos rusas? Parece ser que las habilidades políticas de Lukashenko y el interés que las potencias puedan o no desarrollar en la región, serán los que determinen el futuro de la República de Belarus.

Fuentes de información:

Human Rights Watch. (2017). Belarus: ‘Freedom Day’ Crackdown. Human Rights Watch. Recuperado de: https://www.hrw.org/news/2017/04/03/belarus-freedom-day-crackdown

Tamkin, E. (2017). What Exactly Is Going on Between Russia and Belarus? Foreign Policy. Recuperado de: http://foreignpolicy.com/2017/02/06/what-exactly-is-going-on-between-russia-and-belarus/

The Guardian. (2014). Belarus mythbuster: what is it like to live in ‘Europe’s last dictatorship’? The Guardian. Recuperado de: https://www.theguardian.com/world/2014/jul/03/belarus-mythbuster-what-like-live-europe-last-dictatorship

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