Play by play.

Al interior: ahora el moderador, Chris Wallace, es de corte conservador, titular de un espacio en Fox News (Fox News Sunday), que es una cadena con esta tendencia, aunque ahora hay disidentes que han criticado abiertamente algunas cosas de Trump. Parece ser que será un moderador duro, particularmente, con Hillary, pero veamos. Volvemos al formato del primer debate y los temas serán: migración, derechos sociales y su relación con deuda pública, economía, política exterior y (muy importante) la vacante en la Suprema Corte existente. Todos los temas, no lo duden, les afectan de una forma u otra, aunque ustedes crean que no y, particularmente, afectan a nuestros mexicanos que viven allá, así que no sean mulas e infórmense.

Al exterior: Last chance for Trump. Parece que ya superamos las dudas sobre si se presentará o no al debate. Lo grave de esto es que llegará como vocho sin frenos en bajada de barrio de asentamiento irregular en alguna colina. Se está peleando con todo el partido republicano, especialmente con el “presidente de la cámara de representantes”, Paul Ryan y creo que nos seguirá sorprendiendo rebasando los límites de la retórica llevando esta pelea al interior.

Trump ha perdido terreno en las encuestas y en los forecast y, al parecer, todos los Estados que tocan mar están en juego, incluidos algunos tradicionalmente republicanos como Arizona y Texas, depende el medio de su preferencia. Creo, apostará el doble (o cuádruple ya) en la narrativa de que la elección será un fraude (sin pagarle derechos a AMLO. Hola, 2018). Prepárense para escuchar de nuevo lo del muro en la frontera con México y que vamos a pagar por él…ah y de paso que nos lo vino a decir en la cara…lo cual, en su defensa, es cierto (gracias a toda la APF por hacer esto posible).

El pos-debate: En estos tiempos de hiperconectividad, ya no solo trasciende lo dicho durante el debate, sino la estrategia posterior para posicionar mensajes clave, no nada más sobre quién ganó o no el choque de cabezas. Esto será clave porque todo el voto que, se supone, está indeciso o en algún tercer candidato, deberá quedar definido entre Trump o mi Hillary. El mensaje de mi querida güera casipresidenta, no deberá caer en triunfalismos y le restará importancia a las encuestas, con tal de sacar a la banda a las urnas.

No queremos que a los gringos les pase lo del Brexit y un “turn out” mayor podría afectar hasta campañas “down the ballot”, que definen la conformación del Congreso (88% del Congreso está también en juego, mis pequeños padawans). Ojo con los llamados a la violencia y supresión de voto de minorías en redes sociales. Se van a incrementar, dado que ven que el Cheeto Gigante no levanta.

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