El crimen organizado se ha convertido en protagonista del acontecer diario en América Latina, acaparando la atención de todos y cada uno de nosotros a nivel internacional, debido a la violencia generada a raíz de la lucha por el poder en la tierra del crimen.

Los cárteles del narcotráfico han encontrado en esta región del continente Americano, factores como la pobreza, desigualdad y vulnerabilidad social, nula gobernabilidad y falta de políticas públicas para beneficio de la población, lo cual ha facilitado a los grupos del crimen organizado el acceso a estas naciones, donde se han establecido en la cotidianidad de las comunidades olvidadas por los Estados, convirtiendo a América Latina en la región con mayores índices de violencia a nivel mundial.

Desde la perspectiva de los que habitamos el continente Americano, parece un poco irreal el informe presentado por Naciones Unidas, ya que no alcanzamos a percibir la realidad o quizá no nos la dicen.

Los medios internacionales publican día a día, problemas de toda índole en África, dejando un poco de lado la realidad llena de violencia que se vive en América. Sin embargo es de suma importancia prestar atención a los conflictos que están presentes en la comunidad latinoamericana, y que ya sea por cuestiones políticas, delincuenciales o del creciente crimen organizado, nos convierten en la región con más homicidios a nivel mundial.

Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, mediante el “Estudio Mundial Sobre el Homicidio 2013”, durante el año 2012, tuvieron lugar 437,000 asesinatos a nivel global; 36% (157,000 homicidios) de estos homicidios se llevaron a cabo en América Latina, desplazando a África que hasta el censo 2011 fue el continente que albergaba mayores índices de violencia a nivel mundial: 135,000 homicidios, es decir 31% de los asesinatos totales.

Sin lugar a dudas nuestro continente vive un momento alarmante, parece que estamos en una época de crisis social y gubernamental, donde el poder se encuentra centrado en los líderes de los grupos del crimen organizado y la violencia que estos fomentan.

Países como Honduras, El Salvador y Guatemala, se han visto contagiados de la violencia generada en México por los cárteles del crimen organizado, ya que desde la entrada de estos grupos a los países de Centro América, la violencia a nivel continental va en ascenso y los homicidios intencionales en estos países se encuentran fuera de control y hacen ver vulnerables a las estructuras gubernamentales.

Las deficiencias sociales y el poco interés de los Gobiernos por cubrir las necesidades básicas de la población son base de la violencia, esta genera delincuencia y diferentes conductas que atentan contra el ser humano, lo cual se ve reflejado en el número de homicidios anuales en el continente.

Resulta de suma importancia atender las necesidades de la sociedad que los gobernantes han dejado en el olvido. Con el objetivo de contrarrestar el número de homicidios en América Latina, es importante intentar estructurar las políticas públicas de carácter educativo, social y estructural, en pro de la población.

Es responsabilidad de todos hacer conciencia sobre la violencia actual y buscar alternativas que restablezcan el orden.

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